Narcoalcaldes y narcomilitares, puntos ciegos del caso Ayotzinapa

septiembre 21, 2015 By Huellas de México

Narcoalcaldes y narcomilitares, puntos ciegos del caso Ayotzinapa

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Ciudad de México, 21 de sep.- Muy graves señalamientos se están emitiendo desde la prensa acerca del Caso Ayotzinapa, los cuales no solo vienen a contradecir una vez más la verdad oficial, sino a cuestionar severamente el papel de las autoridades federales, incluido el Ejército mexicano, pues una investigación del diario ElPaís de España, documenta la participación de militares en cada una de las partes del crimen contra los estudiantes, mientras que un programa de investigación de la Universidad de Berkeley, expone evidencia del operativo federal que se marcó en torno a la escena del crimen, aquella noche trágica en Iguala.

 

Estuvo el Ejército

Este lunes el periodista español JanMartínezAhrens, publica una investigación basada en las declaraciones de militares del Batallón 27 de Infantería ante la Procuraduría General de la República (PGR), a las que afirma haber tenido acceso, y en las cuales se estaría comprobando que los militares en todo momento habrían tenido conocimiento de los actos que estaban aconteciendo aquella noche en Iguala.

Según las declaraciones de los mismos militares, el C-4 estuvo informando permanentemente las acciones en torno a los estudiantes de Ayotzinapa, desde que tomaron la caseta en las inmediaciones de Huitzuco, de lo cual estuvieron siendo informados los altos mandos militares incluidos el coronel José Rodríguez Pérez, así como al cuartel central de la 35 zona militar, al mando del general Alejandro Saavedra Hernández; no obstante lo grave del caso es que en todo momento las órdenes para los militares del Batallón 27 fue tomar registro, pero mantenerse al margen de las acciones; impunidad que permitió que fueran levantados, asesinados y desaparecidos decenas de estudiantes con su pleno conocimiento.

En la investigación se relata que se trató de al menos 9 órdenes emitidas a los militares respecto a la movilización estudiantil, la primera de ellas habría sido acudir a las inmediaciones de la terminal de autobuses de Iguala, donde se registró uno de los primeros enfrentamientos, el cual reportaron e incluso fotografiaron, pero manteniéndose siempre al margen de las acciones, lo cual resulta ser de gran sospecha.

El periodista subraya que las declaraciones contenidas en esta investigación “muestran, cuando menos, la pasividad del Ejército. Fueron testigos de la cacería sin evitarla. ¿Por qué no intervinieron?”, se pregunta el reportero, agregando el testimonio de expertos que cuestionan la explicación del general Salvador Cienfuegos y del extitular de la PGR, Jesús Murillo Karam, en alusión a que es ilógico que se argumente que se trató de evitar un problema mayor, y por el contrario, comprometiendo seriamente la intencionalidad del ejército.

 

Estuvo la Policía Federal

Esto viene a coincidir en gran medida con una nueva parte de las investigaciones del programa de periodismo de la Universidad de Berkeley, realizado por los investigadores AnabelHernández y SteveFischer, quienes exponen el testimonio de personas que estuvieron en el lugar de los hechos aquella noche en Iguala, y quienes describen la participación de elementos federales encapuchados, cercando el acceso a las calles en las cuales se llevó a cabo las agresiones y desaparición a estudiantes.

Uno de los testigos protegidos narra que intentaba responder al llamado de ayuda de un hermano suyo, quien se resguardó en una taquería al momento de una de las balaceras en la avenida central Juan N. Álvarez; no obstante, cuando estaba a una cuadra de llegar al lugar referido por su hermano, un retén de federales fuertemente armados y encapuchados le impidió el paso.

Esto viene a coincidir con el papel que presuntamente realizaban también las fuerzas castrenses, quienes parecían más bien proteger la correcta realización de un plan, en vez de auxiliar de algún modo a decenas de estudiantes que corrían despavoridos por la ciudad buscando refugio de las balas, los policías y los sicarios.

Este es precisamente uno de los puntos que está siendo más ampliamente cuestionado internacionalmente, ¿porqué si había un dispositivo de tal magnitud en Iguala, no se hizo nada por evitar la detención de los estudiantes?; en la misma investigación se hace mención precisamente a la gente que arriesgando a su familia abrió la puerta de su casa para proteger a los estudiantes que desesperados corrían; un investigador calcula que alrededor de 60 estudiantes salvaron su vida de esta forma.

Resulta de particular interés también la entrevista realizada a Fernando Marín, quien es el único sobreviviente de uno de los camiones, el resto de sus compañeros se encuentran desaparecidos; Marín cuenta cómo estuvo a punto de ser ejecutado también en la vía pública, tras haber agredido a los uniformados con un extintor, no obstante a pesar de encontrarse herido de bala, finalmente salvó la vida gracias a que fue trasladado por su condición de lesionado.

El testimonio de Fernando también es importante, porque hace referencia a afirmaciones de los policías que sugerían que de todas formas los iban a matar, por lo que estaría comprometiendo una vez más a los policías municipales y estatales que en este caso bajaron a los estudiantes del camión.

Los periodistas exponen también los audios de una balacera ocurrida cerca del primer cuadro de la ciudad; subrayando que en la investigación oficial se omiten por completo tanto ésta refriega, como la presencia de los encapuchados de negro armados en la periferia de la escena del crimen.

 

Ayotzinapa en los medios

Destacan también las primeras revelaciones acerca de lo que ha declarado Gildardo López Astudillo, alias ‘El Gil’, quien presuntamente emitió las órdenes de ejecutar a los estudiantes; el indiciado ya habría delatado la complicidad de al menos 9 alcaldes, vínculados con su misma organización criminal, como abunda ElEconomista. El gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, también se pronunció por esclarecer quien estuvo protegiendo por 11 meses a dicho sujeto.

Asimismo ha trascendido que Federico Figueroa, otro de los sospechos de pertenecer al mismo grupo, se ha amparado para evitar una posible detención federal, como se relata en huellas.mx. Padres de los normalistas desaparecidos, exigieron la captura de Federico Figueroa, en la inauguración de un monumento en honor a los 43 en la delegación Xochimilco.

No obstante no faltan tampoco los articulistas que afirman que los cuestionamientos a la versión oficial son “pura misa revolucionaria de oportunistas”, como califica de forma entre cortada Gil Gámez, de ElFinanciero; de similar opinión es PepeGrillo del diario Crónica, quien opta por enfocar las condenas a las acciones de protesta que puedan salirse del margen de la ley.

Algunos otros la redacción de Contralínea, señalan que las investigaciones oficiales parecieran más bien estar encaminadas a tratar de encubrir los hechos, en vez de esclarecerlos, mientras que en AristeguiNoticias retoman un artículo del New Times donde se señala que “la tortura, la corrupción y la incompetencia, son vicios típicos en México que se extienden ampliamente en el país”.

Mientras tanto las familias de los desaparecidos continúan su campaña internacional de protesta, esta semana se realizará una marcha en la capital del país a un año de la desaparición de los normalistas, la cual una vez más llegará al Zócalo; por su parte una comitiva de madres de desaparecidos estará viajando también en estos días a los Estados Unidos, donde esperan tener un encuentro con el papa Francisco I, como parte de un viaje preparado por una organización de inmigrantes en la Unión Americana.

 

Raúl Flores Durán
Huellas.mx

 


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