Nubes de confusión rodean los casos Ayotzinapa y Tlatlaya

junio 23, 2015 By

Nubes de confusión rodean los casos Ayotzinapa y Tlatlaya

Ciudad de México, 23 de jun.- Investigaciones periodísticas siguen contradiciendo o abriendo nuevos horizontes en las líneas de investigación de casos como los de Ayotzinapa y Tlatlaya, los cuales, lejos de quedar esclarecidos, siguen generando intrigas que amplían la especulación y la sospecha en torno a lo ocurrido.

 

Ayotzinapa, sí había militares en el grupo de desaparecidos

Finalmente tras la polémica desatada por una solicitud de información realizada por Proceso, en la cual la Sedena reconoció que uno de los estudiantes desaparecidos es un militar en activo, al menos dos familias han reconocido que sus hijos formaron parte de las filas del ejército, no obstante afirman que desertaron por voluntad propia antes de inscribirse a la Normal Rural de Ayotzinapa, como detalla la agencia Apro.

Los padres acusaron que la revelación de la Sedena es un intento por generar conflicto al interior del movimiento de familiares de los desaparecidos, por lo que se manifestaron unidos y decididos a seguir en la búsqueda de sus hijos, como relata GloriaLeticiaDíaz.

Y aunque algunos padres y normalistas acusaron que la presencia de militares en el grupo desaparecidos, podría ser otra prueba más de la infiltración del estado; las familias de los jóvenes que pertenecieron al ejército, han rechazaron estas acusaciones.

Uno de los jóvenes que desertó del ejército mexicano fue Julio César López Patolzin, de quien los familiares siguen pidiendo se aclare también el porque de la activación del teléfono móvil, horas después de que supuestamente habían sido incinerados, así como una presunta señal proveniente del Batallón 27 del Ejército.

 

Ayotzinapa. Nuevos testimonios buscan confirmar que muchos culpables siguen libres

Esta semana la revista Proceso publica también una nueva reportaje, donde afirman haber obtenido testimonios y documentos oficiales, donde se reporta la existencia de un comando especial de Guerreros Unidos en Iguala, llamados ‘Los Bélicos’, quienes habrían participado en la desaparición de los normalistas el 26 de septiembre pasado.

Según diversos relatos documentados, existen personas de Iguala que denuncian que varios integrantes de este grupo criminal, siguen libres y paseándose tranquilamente por la ciudad, donde habrían cometido también decenas de abusos y delitos.

Esta célula criminal, infiltrada en los departamentos de policía de Iguala y Cocula, operaba en complicidad de las autoridades, según los testimonios expuestos: “El ejército siempre los ha dejado operar. Les permitían establecer sus filtros, que eran ilegales, y parar gente, y todos sabíamos lo que le hacían a los detenidos”, señaló uno de los entrevistados.

Según documentos oficiales, la Sedena también habría tenido conocimiento del levantamiento de estudiantes perpetrado por el comando armado, presuntamente Los bélicos: “Las bitácoras que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) entregó a Proceso muestran que personal militar estuvo al tanto del ataque cometido contra los normalistas y que conocían el modus operandi de Los Bélicos. Uno de los reportes de aquella noche señala: ‘Aproximadamente 2230 horas arribaron al lugar tres patrullas más a bordo de las cuales bajaron policías vestidos de negro, encapuchados, los cuales les dijeron a los estudiantes que se bajaran, por lo que los estudiantes les mencionaron que tenían compañeros heridos, sin especificar qué tipo, aproximadamente 2235 horas los policías que llegaron trataron de bajar a los estudiantes’. En ese momento, a la vista del ejército, los policías perpetraban la desaparición de los jóvenes”.

 

Tlatlaya, otra confirmación de ejecución

Por su parte el diario LaJornada, publica una investigación basada en documentos oficiales, en donde se confirma que al menos 11 de las 22 personas asesinadas, fueron fusiladas, mientras que otras 5 fallecieron mientras realizaban “maniobras instintivas de defensa”.

Con este reporte se viene a contradecir de forma sustancial las afirmaciones vertidas por el procurador mexiquense, Alejandro Jaime Gómez Sánchez, quien negó que hubiera indicios de ejecución, y que todos los muertos habrían sido producto de un enfrentamiento a distancia, como subraya el diario.

De igual forma sacan a relucir el testimonio de una de las mujeres sobrevivientes, quien señaló que sólo uno de los jóvenes murió en el enfrentamiento; mientras que le resto habrían sido ejecutados después de haberse rendido.

 

Redacción. Huellas de México

COMMENTS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.




Huellas 646