mayo 25, 2015 By

Fantasmas de Tlatlaya e Iguala reaparecen al Ejército en Michoacán

Ciudad de México, 25 de may.- Nuevas sospechas y acusaciones siguen cuestionando severamente la honorabilidad de las fuerzas armadas en México, el caso de la masacre en el rancho El Sol, en Ecuandureo, Michoacán, sigue generando suspicacia, también de parte de los familiares de los ejecutados, quienes comienzan a denunciar que no creen en la versión oficial, pues algunas de los asesinados también fueron golpeados o heridos de forma peculiar; esto coincide con una nueva denuncia de asesinato extrajudicial y encubrimiento del Ejército, cuando se desató el caos y los granadazos durante la reciente visita del presidente Enrique Peña Nieto a Tamaulipas.

La agencia AP publicó una serie de entrevistas a familiares de los jóvenes que murieron en el presunto enfrentamiento ocurrido en los límites con Tanhuato y Jalisco el pasado viernes, muchos de ellos afirman que sus familiares fueron golpeados antes de ser asesinados.

Uno de ellos incluso perdió un ojo, otro más tenía la mandíbula sumida por un golpe, así como otros que tenía la apariencia de haber sido golpeados; incluso uno de ellos confirmó que su familiar falleció por un balazo en la parte superior del cráneo, algo difícil de imaginar en un enfrentamiento.

Se presume que muchos de los jóvenes habrían sido traídos de Ocotlán, Jalisco, donde les ofrecieron trabajo en un rancho, según el relato de familiares; una de las mujeres que busca a su familiar, confirmó también que seis de los cuerpos se encuentran calcinados, por lo que se practican ya las pruebas de ADN para buscar determinar su identidad.

Por su parte la CNDH confirmó también que ya se encuentra recavando información y testimonios acerca de la refriega, para desechar que se haya cometido abusos en el operativo.

Y es que las dudas sobre las fuerzas del orden en México se han vuelto una constante; y no solo por los gravísimos casos de Tlatlaya e Iguala que están generando tanto impacto internacional; sino también por que siguen surgiendo nuevos casos de acusaciones de crímenes de lesa humanidad cometidos por las fuerzas armadas.

Esta vez el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo (CDHNL), denunció el caso de una adolecente desarmada que fue asesinada por militares tras la confusión del pasado martes 19, cuando fuerzas federales se movilizaron por los ataques con granada registrados en Matamoros, minutos después de un evento del presidente Enrique Peña Nieto en la vecina ciudad de Reynosa, en el mismo estado de Tamaulipas, como detalló la agencia Apro.

La recomendación, que está dirigida tanto al presidente Enrique Peña Nieto, como al secretario de Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, al presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis González Pérez y al presidente del CDHNL, Raymundo Ramos Vázquez, el organismo defensor de los derechos humanos denunció a soldados pertenecientes al Décimo Sexto Regimiento de Caballería Motorizada, no solo por haber asesinado a la joven Diana Calderón Bravo, sino también por haber sembrado evidencia con la que pretendían afirmar que ella y otro joven que también resultó muerto, portaban armas de grueso calibre y habían disparado, lo cual de confirmarse sería otra monumental verguenza más para la Sedena.

 

Redacción. Huellas de México

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