No me van a ver caer: Rousseff

julio 7, 2015 By

No me van a ver caer: Rousseff

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, descartó en forma categórica la posibilidad de ser destituida, después de que la oposición e incluso algunos políticos de partidos aliados lo sugirieran con insistencia en los últimos días.

“No voy a caer. No lo haré. Eso es inconsistente, es lucha política. Las personas caen cuando están dispuestas a caer. No lo estoy. No hay base para que yo caiga”, dijo la mandataria en una entrevista que divulga hoy el diario Folha de Sao Paulo.

Rousseff desafió a sus detractores a que intenten derribarla. “Que lo intenten, que vengan a intentarlo. Si hay algo a lo que no le temo es a esto. No cuenten con que me pondrán nerviosa, con miedo. No me aterrorizan”, advirtió.

La posibilidad de que la presidenta sea objeto de un juicio político ha circulado más de una vez desde que asumió su segundo gobierno, en enero pasado. Este fin de semana, en tanto, el presidente del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aécio Neves, levantó el tono al decir que su fuerza política está “lista para ser gobierno” y que eso puede suceder “en breve”.

La mandataria consideró que la previsión de que no terminará su mandato “es un tanto golpista”.

“¿Por qué no habría de terminarlo? Para sacar a un presidente de la República hay que explicar por qué lo van a sacar. ¿Confundieron sus deseos con la realidad o tienen una base real? No creo que tengan una base real”, afirmó, en referencia a la oposición.

Los que intentan encontrar fundamentos jurídicos para su salida anticipada aguardan dos veredictos. Uno del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), que detectó irregularidades en las finanzas del primer mandato de Rousseff (2011-2014). En caso de que éstas sean rechazadas, el Congreso tendría vía libre para iniciar al juicio político.

El otro tiene que ver con el escándalo de corrupción en Petrobras.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) interrogará a un empresario que está preso por sus presuntos nexos con el caso, quien asegura que donó dinero desviado del ente estatal a las campañas electorales de la presidenta y de su antecesor Luiz Inacio Lula da Silva. La eventual confirmación de la acusación del empresario también podría dar fundamento a un futuro proceso de destitución.

Rousseff negó haber cometido alguna irregularidad. “No soy culpable. Si tuviera alguna culpa me sentiría muy mal. Y no tengo ninguna. Ni desde el punto de vista moral ni desde el punto de vista político”, sostuvo.

Y añadió: “¿Van a probar que algún día tomé un centavo? Quiero ver a alguien que lo pruebe. Todo el mundo en este país sabe que no (tomé nada)”.

En la entrevista, Rousseff rechazó además un rumor que circuló la semana pasada en las redes sociales, según el cual habría intentado suicidarse.

 

 

Fuente. DPA

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