agosto 1, 2014 By Huellas de México

‘Buitres’ ponen en jaque la economía argentina

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Ciudad de México, 1 de ago.- La crisis de los impagos en Argentina está teniendo consecuencias globales, no solo respecto al impacto en los mercados financieros, sino también en cuanto al precedente a futuro que ésta situación podría causar a otros países con problemas similares.

 

Un problema añejo

Era diciembre del 2001 cuando la crisis financiera de Argentina tocó fondo; miles de personas salían a la calle molestos a gritar ¡Que se vayan todos!, en respuesta a la terrible crisis financiera y al cierre parcial de las cuentas bancarias. Todo ello fue producto del  impago (default) de la deuda externa de alrededor de 100 mil millones de dólares, lo cual detonó la fuga de capitales y una crisis que provocó la renuncia del presidente De la Rúa.

La situación fue terrible, cientos de comercios fueron saqueados y se registraron decenas de muertos en los enfrentamientos con la policía; desde entonces se ha tratado de dar solución al problema de la deuda, el cual parecía arreglado, al menos en un 93%.

El 7% que no ha podido solucionar Argentina es el correspondiente a una minoría de prestamistas que se negaron a aceptar la renegociación de la deuda, lo cual fue aceptado por la amplia mayoría.

El pequeño pero poderoso grupo de holdouts, o “fondos buitre” como los llama el gobierno argentino, están encabezados por las firmas Aurelius y NML; ésta última propiedad del magnate de Wall Street, Paul Singer, quienes exigen el pago inmediato y en efectivo de cerca de mil 500 millones de dólares.

 

La mano de la justicia

Uno de los puntos más graves del conflicto es que mientras Argentina procedía a pagar alrededor de mil 200 millones de dólares a acreedores que si aceptaron la renegociación de la deuda, un juez federal estadounidense con sede en Nueva York, Thomas Griesa, ordenó detener las transferencias, mismas que fueron congeladas por la determinación judicial.

Esta acción desencadenó una nueva caída importante de los mercados argentinos, lo cual impact también a la economía mundial, incluido México y Latinoamérica.

“Nos están atancando con misiles financieros (…) los cuales también acaban con vidas” acusó la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien ha mantenido un discurso nacionalista y de rechazo a pagar los fondos buitre.

El gobierno argentino, encabezado en el ámbito financiero por el Ministro de Economía, Axel Kicillof, rechaza pagar la deuda a los especuladores por que eso rompería con los acuerdos firmados con sus demás acreedores en los procesos de reestructuración de 2005 y 2010, en los cuales se pactó que Argentina no podría negociar mejores condiciones de pago con otros deudores.

Los argentinos afirman que si accedieran a pagarle anticipadamente a la minoría litigante, desencadenarían una serie de reclamos de los demás prestamistas, quienes podrían obligar a Argentina a desembolsar unos $15 mil millones de dólares extra, lo cual es inviable para la economía de Argentina.

Cabe señalar que estos acuerdos que permitieron renegociar la deuda con más del 90% de los bonistas, fueron considerados por los organismos internacionales de crédito como “legales” y “exitosos”.

 

Quien tiene el poder

Una de las cuestiones destacadas del tema es el alcance y poder que pueden llegar a tener estos grupos financieros, quienes son capaces de disponer de los rescursos de un país, y por ende de tener en la mano el futuro de millones de personas. “La campaña contra Argentina muestra lo determinados que pueden ser los fondos de inversión y cuanto dinero pueden tener para hacer uso de su influencia fuera de los mercados en los que hacen sus jugadas”, publica el The New York Times en su artículo “Argentina encontró un enemigo implacable en el fondo de inversión de Paul Singer”.

“Con sólo 300 empleados, el fondo del multimillonario Paul Singer se las ha arreglado para forzar a Argentina, una nación de 41 millones de personas, a retroceder hasta una posición en la que ahora debe considerar la posibilidad de una rendición humillante ”, publicó el rotativo neoyorquino; quien hizo eco también de las implicaciones que una victoria de los fondos tendría sobre futuras reestructuraciones de deuda, una preocupación que comparte con el FMI y con el gobierno de Barack Obama: “Algunos expertos dicen que la pelea puede haber desplazado ya el centro de poder hacia los acreedores en los gigantescos mercados de deuda a los que los países acuden regularmente para financiar sus déficits: los países en crisis podrían tener más problemas ahora para conseguir un respiro frente a sus acreedores mediante la declaración de un default (impago)”.

En el mismo diario se hace referencia a declaraciones del Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz; “Estados Unidos está lanzando una bomba en el sistema económico mundial (…) No sabemos cuán grande va a ser la explosión y no afecta sólo a Argentina”.

 

Horas de angustia

Y aunque la situación está lejos de llegar a los niveles que se alcanzaron en 2011, el impacto a comenzado a sentirse y podría generar consecuencias a largo plazo, ya que además de la caída del peso argentino y las bolsas de las empresas argentinas en los mercados bursátiles, también agencias financieras internacionales como Standard & Poor’s y Fitch han declarado a Argentina en alguna modalidad de impago, situación que había sido negada afonasamente horas antes por todos los funcionarios argentinos.

Y aunque Moodys aún no otorga calificación de impagos, sí redujo la calificación del país a Caa1, debido a la situación de alto riesgo que representa actualmente la incertidumbre sobre el tema de los fondos buitre.

Mientras, tanto la presidenta, como el ministro de economía de Argentina, criticaron severamente la propuesta que debajo de la mesa hizo un grupo de banqueros argentinos para buscar saldar la deuda y con ello evitar la caída de las finanzas; no obstante criticaron que el pago pretendían hacerlo con dinero que no era de ellos, sino de las cuentas de los ahorradores, lo cual podría haber generado otra crisis como la del 2001.

Y aunque según una encuesta local el 44% de los argentinos responsabiliza al gobierno por la crisis, la administración argentina también ha recibido muestras de apoyo a nivel internacional, en Estados Unidos un grupo de más de 100 académicos e intelectuales, incluido un Premio Nobel de Economía, han solicitado al congreso de los Estados Unidos, intervenir para dar solución al conflicto.

México sufrió también una pérdida de más de un punto porcentual en su bolsa de valores, no obstante la caída fue mínima en comparación con la de otras bolsas sudamericanas.

 

Buscando soluciones

El juez Griesa envió a un mediador para tratar de generar una negociación entre ambas partes, el primer ministro argentino y su equipo se reunió con el de los fondos buitre, sin embargo no lograron llegar a un acuerdo. El mismo juez ha convocado este viernes a una reunión de emergencia para tratar de llegar a un arreglo.

El Wall Street Journal afirma que el gigante financiero estadounidense JP Morgan, estaría negociando adquirir la deuda de los fondos en disputa; considerando obtener un mejor rendimiento a futuro, renegociando una deuda a largo plazo con el gobierno argentino, lo cual podría ser una de las soluciones posibles al conflicto.

Incluso el Secretario de las Naciones Unidos se manifestó al respecto, expresando su deseo por que el conflicto genere el menor impacto posible en los ciudadanos argentinos, quienes de igual forma terminarán siendo los mayores afectados.

 

 

Raúl Flores Durán
Huellas.mx


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