junio 29, 2014 By

Robben y Van Gaal aceptan, FIFA acuchilló a México


Fortaleza, Brasil, 29 de jun.- México ésta vez fue víctima del pésimo arbitraje de la Copa del Mundo, así como de la mano de FIFA y sus nuevas e inexplicables reglas que terminaron beneficiando de forma evidente a la selección de Holanda.

El técnico de los Países Bajos, Louis Van Gaal reconoció que la nueva aberración de FIFA de la rehidratación los terminó salvando; por su parte, el delantero holandés Arjeen Robeen reconoció también que se dejó caer en el área, causando un penalti que no debió marcarse, una sanción equivocada que costó la eliminación de México del mundial, a manos de un silbante europeo, Pedro Proenca de Portugal.

También deberá explicarse porque se designó un árbitro de la UEFA y no de la CONCACAF, una señal evidente de que la balanza no estaba pareja desde el inicio.

Mientras tanto, las declaraciones de Robben están causando gran indignación en México; «quiero ofrecer disculpas. Fue un clavado. A veces se espera avanzar, pero no debería hacer eso. Verdaderamente fue horrible, estúpido», según declaraciones de Robben difundidas por el diario holandés De Telegraaf en su portal de internet.

Según las normas arbitrales, un silbante debe estar 100% seguro a la hora de señalar un penalti, más aún a los 94 minutos de un partido de octavos de final de una Copa del Mundo. ¿Donde cabe la responsabilidad y la dignidad de un árbitro que señaló un penalti que fue dudoso a todas luces? Una costosa sanción que termina echando a México del mundial.

Robben se justificó afirmando que no le marcaron un penal en la primera mitad, en la jugada que terminó lesionado Moreno, no obstante del lado de México tampoco se marcó una clara patada en la cabeza a Héctor Herrera que hubiera sido también un disparo dentro del área rival a favor de México; además de que el marcador y tiempos del partido lo hacían situaciones muy diferentes.

No es la primera vez que los árbitros terminan siendo protagonistas por su pésima calidad, aunque también se está cuestionando en las redes sociales la calidad moral de Robben, quien reconoce una acción de juego sucio. No obstante FIFA no se ha pronunciado sobre sanción alguna.

La de Robben es una porquería tan grande como la de Luis Suárez, una obra del ingenio del jugador que pretende hacer trampa para provocar un penal, lo mismo que ocurre en decenas de partidos; no obstante la nacionalidad y los intereses de la FIFA imponen la diferencia.

También es cuestionable la conveniente y lamentable regla de la FIFA de interrumpir el juego para la hidratación, una obsenidad de los señores del sillón que creen que los jugadores son vedettes y no profesionales del deporte.

Durante décadas una de las cosas que ha caracterizado al futbol es la continuidad del juego, en ningún otro deporte el juego corre a contrarreloj sin detenerse de forma en como se hace en el balompie mundial; romper el ritmo es una forma drástica de cambiar el futbol, otro factor autoritario impuesto por FIFA que ya ha cambiado la historia del mundial.

También resulta cuestionable que no se respete el factor de las condiciones climáticas de los locales, históricos e importantes que dan valor al jugar en casa, pureza original de la competencia, manchada asquerosamente por la mafia que tiene secuestrado el futbol.

El técnico de Holanda Louis Van Gaal ha reconocido también que la rehidratación les salvó el partido, les permitió recuperar el aliento y reorganizar la estrategia que finalmente les dio la victoria.

Esas pausas inéditas del futbol se prestan para una enorme abanico también de manipulaciones, además de ser un privilegio que hace pensar que el futbolista de ahora es más débil y delicado que nunca.

El técnico mexicano Miguel Herrera también fue severo con el arbitraje, «el árbitro nos echó del mundial» sentenció el ‘Piojo’, quien agregó que el arbitraje fue terrible para México en los cuatro partidos de la Copa del Mundo; «porque si bien su primer gol es bueno en un descuido nuestro, el partido podía irse al alargue para estar concentrados y replantear el juego, pero si el árbitro te va condicionando con faltas que no hay y al final te inventa un penal de ese tamaño pues obviamente te vas por esa circunstancia», afirmó Herrera.

En conferencia de prensa posterior al partido el seleccionador afirmó: «hay que decirlo como fue, con el tamaño y las letras que son, de cuatro partidos en tres tuvimos arbitrajes desastrosos. Robben se tiró tres clavados y pareciera que el tercero fue el vencido, al tercero lo marcó. Se tiró tres clavados y tenía que haberlo amonestado», se quejó Herrera, quien también cuestionó porque se mandó un árbitro de la misma confederación que Holanda.

Y no son pretextos, ni justificaciones, México cometió sus errores y muchos, no obstante hay argumentos evidentes que denotan una falta de equidad y juego limpio en el futbol, otro síntoma más de la notable vulnerabilidad de FIFA, organización que se encuentra en la etapa más decadente y mediocre de su historia.

Por cierto cuestionable también la actitud de los holandeses, Herrera le devolvió a Van Persie un empujón ya al final del partido.

 

 

Raúl Flores Durán
Huellas de México


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