marzo 28, 2014 By Huellas de México

El auditorio de la discordia en la UNAM

Comparte

Ciudad de México, 28 de mar.- En días recientes se ha agudizado la disputa por uno de los auditorio más grandes e históricos de la UNAM, el auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM , como se bautizó de manera oficial en 1962; aunque desde hace años es conocido popularmente como el auditorio Che Guevara.

La historia del auditorio es por demás interesante, fue inaugurado el 22 de septiembre de 1962 por el rector Ignacio Chávez, aunque desde entonces ha alojado las reuniones y asambleas estudiantiles de múltiples movimientos sociales, como los suscitados en 1968, 1971, 1977, 1986-1987, 1994, 1996, así como el de la huelga general de 1999 al 2000, de hecho se cuenta que desde 1968 se comenzó a llamar auditorio Che Guevara al Justo Sierra, en honor al revolucionario argentino ejecutado un año antes.

Este espacio fue también el lugar donde sesionó por primera vez el Consejo General de Huelga, un 20 de abril de 1999, con participación de la totalidad de escuelas, CCCH’s y facultades de la UNAM, a partir de entonces sería la sede la sesiones del CCH, incluida aquella del 6 de febrero de 2000, donde cientos de estudiantes y profesores son detenidos durante una asamblea.

Posteriormente el 4 de septiembre del año 2000, una multitud de estudiantes, recuperan para la comunidad estudiantil el auditorio, que lucía abarrotado, a partir de entonces diversos colectivos estudiantiles han mantenido el control del espacio de una manera autogestiva y autónoma.

Desde entonces el auditorio ha servido también para la realización de múltiples eventos sociales y políticos, aunque en el espacio se ha reiterado la prohibición para permitir cualquier intromisión partidista. También se han organizado campañas en solidaridad en contra de presos políticos, actos en contra de las guerras occidentales, así como acciones de solidaridad con grupos indígenas y sociales, incluido el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

De hecho en este recinto se realizó la primera asamblea nacional organizativa de la Otra Campaña, con presencia del EZLN y el subcomandante Marcos en un evento al que también asistieron adherentes de todo el país, en dicho evento se declaró también al auditorio Che Guevara como un movimiento social y del pueblo en general.

En el lugar también se llevan a cabo cursos, conferencias, talleres para niños y demás actividades que cualquier estudiante puede solicitar, aunque todas las determinaciones se definen por medio de asambleas. También se llevan a cabo acciones para generar fondos que permitan satisfacer las necesidades de mantenimiento del inmueble, como lo es un comedor vegano que funciona en el lugar; cabe señalar que los estudiantes han denunciado a las autoridades de la FFyL de boicotear las instalaciones para justificar sobre el deterioro del espacio, una de las más notables daños son una serie de 50 agujeros que fueron perforados por desconocidos en el techo de la auditorio en noviembre del 2009, lo cual ha generado la filtración de agua.

A fines del 2013 también se registró en el lugar un polémico encuentro anarquista con algunos de las teóricos más reconocidos del género, lo cual implicó incluso la deportación de al menos dos de los ponentes, Alfredo Bonanno y Gustavo Rodriguez.

En julio del 2013 y marzo del 2013, se registraron intentos de grupos encapuchados, que fueron calificados de porros, de tomar el control del auditorio, sin embargo en ambos casos, la comunidad estudiantil los desalojó y recuperó el control del espacio.

Después de este último intento, la asamblea estudiantil de la FFYL conminó a sesionar de manera urgente a todas las asambleas estudiantiles de la UNAM para posteriormente reunirse en una asamblea general en el auditorio en discordia, donde se llegó a la conclusión que el inmueble debería permanecer como un espacio autónomo, autogestivo y anticapitalista; lo cual es el estandarte o desafío que más ha causado incomodidad a la burocracia oficial de la institución.

De forma tácita, el rector de la máxima casa de estudios, José Narro, ha reiterado al intención de recuperar el control del auditorio, por lo cual se ha emprendido una serie de acciones legales, así como una campaña para desprestigiar a los estudiantes que mantienen la ocupación, exigiendo la entrega inmediata de las instalaciones.

Esta misma semana se presentó una misiva, supuestamente firmada por casi 40 mil estudiantes, académicos y trabajadores que exigen devolver el control del auditorio a la administración de la UNAM.

De forma paralela cientos de estudiantes se manifestaron en contra de los planes de desalojo, reivindicando la autonomía estudiantil, con una marcha titulada “¡No al desalojo del Che!”, la cual terminó en enfrentamiento. Las autoridades afirmaron que actos vandálicos de los manifestantes detonaron la actuación policial y el posterior enfrentamiento, mientras que los estudiantes acusaron provocación, para desprestigiar una vez más al movimiento, además de denunciar la flagrante violación a la autonomía universitaria, al ingresar decenas de granaderos de la SSPDF a las instalaciones de la UNAM.

El conflicto ha causado también posiciones encontradas, las muestras de solidaridad de decenas de colectivos anarquistas y estudiantiles, contrastan con opiniones de analistas como Francisco Burgoa, abogado constitucionalista y profesor en la Facultad de Derecho de la UNAM, quien aboga por la intervención de la fuerza pública para recuperar el inmueble, “Si la autoridad, después de todos los diálogos posibles, no puede recuperarlo, entonces que siga todos los procedimientos jurídicos y en su caso, con el apoyo de la fuerza pública, recuperen las instalaciones”.

Ésta parece ser la más probable respuesta, a pesar de ello, los estudiantes siguen aferrándose a mantener con las uñas un espacio que parece se les puede ir de las manos, pues la existencia de un espacio que se reivindica asimismo autónomo y anticapitalista, es un desafío importante para un estado preocupado por los espacios disidentes que desafían el ejercicio de su poder.

 

 

Raúl Flores Durán
Huellas de México

Foto: colectivoautonomomagonista, simposium anarquista de diciembre del 2013.


Comparte

COMMENTS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.