marzo 21, 2014 By

Periodismo libre, alto riesgo en México

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Ciudad de México, 21 de marzo.- El año 2013 se ostenta como el más peligroso contra el periodismo, indicó el informe anual de la organización internacional Artículo 19, con sede en México desde 2006; al respecto, advierten que el año pasado se registraron 330 agresiones en contra de periodistas y que seis de cada diez agresiones provienen de un funcionario público.

Los periodistas no sólo son amenazados por el crimen; además, está en riesgo la libertad de expresión y el libre ejercicio de periodismo, indicó Elisa Alanís, quien refiere que desde la anacrónica línea editorial o desde el poder político y/o económico se somete a los periodistas a la censura. Al respecto, la reciente salida de Pablo Hiriart, periodista que trabajó como Director del periódico La Razón, ha derivado en una serie de declaraciones de columnistas como Ciro Gómez Leyva, Ricardo Alemán y José Cárdenas entre otros, que han brindado su apoyo a Hiriart; sin embargo, también hay posturas como la de Federico Arriola que lo calificó de especialista en la calumnia. No obstante las especulaciones sobre la salida de Pablo Hiriart giran en torno a la presión que logró ejercer supuestamente la directora del periódico La Jornada, Carmen Lira, en Ramiro Garza Cantú dueño de La Razón, quien por mandato de Carmen Lira solicitó se disminuyeran las críticas contra La Jornada y contra Nicolás Maduro; lo que consecuentemente orilló a la renuncia del periodista y director de La Razón. Por otra parte, distintas organizaciones defensoras de la libertad de expresión, realizaron 17 recomendaciones con respecto al caso de Gregorio Jiménez.

 

Artículo 19, organización internacional de derechos humanos refiere que en 2013 el porcentaje de agresiones contra periodistas aumentó en un 59 por ciento con respecto a 2012, lo que describe el año pasado como el más violento contra el periodismo desde 2007. En ese sentido, se indicó que cada 26 horas se atenta contra un comunicador.

El informe de Artículo 19

Nadie exige privilegios para la prensa, pero sí un contexto que permita trabajar en condiciones de seguridad. Sin eso, la sociedad, su derecho a la información y sus aspiraciones democráticas se empobrecen.
Los datos: en 2013 se registraron 330 agresiones contra periodistas, trabajadores de prensa e instalaciones de medios de comunicación en México, es decir, el número de casos aumentó 59 por ciento con respecto a 2012 y convirtió el año pasado en el más violento contra el periodismo desde 2007. Cada 26 horas se atenta contra un comunicador. En el contexto de la cobertura de la protesta social hay 60 agresiones documentadas… A diferencia del mensaje oficial, en el sentido de que el crimen organizado es el agresor principal, el informe anual de Artículo 19, organización internacional con oficinas en México desde 2006, señala que seis de cada diez agresiones provienen de un funcionario público. Si la delincuencia organizada comete los homicidios, los poderes estatales y municipales se encargan de otros métodos de intimidación y hostigamiento.

 

La periodista Elisa Alaní del periódico La Razón, señaló que el periodismo vive momentos de riesgo para la libertad de expresión; al respecto, destacó que existen  intereses políticos y económicos que deforman el quehacer periodístico.

Hasta pronto, periodismo

Necesitamos empresarios que le apuesten al periodismo. Vivimos momentos de riesgo para la libertad de expresión. Son demasiados los intereses que acechan la palabra. México no sólo es uno de los países más peligrosos para esta profesión debido a las amenazas del crimen. También existe un daño de baja intensidad, de intereses políticos y económicos que desvirtúan, poco a poco, la labor del reportero, del escritor, del conductor de noticiarios. La censura se disfraza de moralina digna de “línea editorial” del siglo pasado. O puede ser francamente abierta, porque tal o cual político es “cliente”.

 

Luego de la salida de Pablo Hiriart del periódico La Razón, diversos columnistas como Ciro Gómez Leyva, Ricardo Alemán y José Cárdenas externaron su apoyo a Hiriart por la supuesta censura que el dueño del periódico “La Razón” Ramiro Garza Cantú, ejerció en el periodista. No obstante, Federico Arreola, indicó que el ‘único pecado’ del empresario Ramiro Garza ‘fue el de contratar al señor Pablo Hiriart para dirigir su periódico’. Además, calificó como de experto en la calumnia a Pablo Hiriart y destacó su nexos con Carlos Salinas de Gortari.

Con AMLO en la tumba de Colosio; Ramiro Garza Cantú (La Razón) y Carmen Lira (La Jornada)

El propietario del diario La Razón, Ramiro Garza Cantú, hace unos 10 años colaboró para que se resolviera un serio problema que en España tenía la empresa que edita Milenio, Grupo Multimedios, cuyo dueño es el señor Francisco González. Como Pancho González es un hombre que conoce el valor de la gratitud, hoy debe sentirse muy mal, avergonzado supongo, por la columna de Ciro Gómez Leyva, en la que este presenta a don Ramiro como un tipo autoritario que no respetó la libertad de expresión del periodista Pablo Hiriart. Este miércoles al menos tres columnistas –Ciro, de Milenio; José Cárdenas, de Excélsior, y Ricardo Alemán, de El Universal– cuentan lo mismo: que el pobrecito Hiriart ha sido víctima del malvado editor Garza Cantú. Don Ramiro, empresario petrolero, no merece lo que se está diciendo de él. Su único pecado, en mi opinión, fue el de contratar al señor Pablo Hiriart para dirigir su periódico. Ya que Hiriart es un hombre arrogante, poco profesional y especializado en la calumnia. Hiriart, muy cercano a Carlos Salinas de Gortari, ha vivido durante años de sembrar odio buscando minar el prestigio de un hombre y una empresa: el hombre, Andrés Manuel López Obrador; la empresa, el periódico La Jornada.

 

En la opinión de Jorge G. Castañeda tras la llegada del Partido Revolucionario Institucional a la presidencia, el periódico La Razón ha modificado su imagen por una más moderada y obediente. Lo que se rumora es que la Directora del periódico La Jornada solicitó al director de La Razón Ramiro Garza Cantú, que se disminuyeran las críticas a La Jornada y a Nicolás Maduro, lo que derivo en la renuncia de Pablo Hiriart y otros columnistas de La Razón. Lo que no se sabe es porque motivos el director de La Razón accedió a la supuesta solicitud.

Razón y Jornada

(…)
Según lo que se ha podido indagar sobre los motivos de los cambios en La Razón, tanto por las cartas, entrevistas y filtraciones de los interesados, como por chismes de todos, sucedió más o menos lo siguiente. A pesar de que el periódico, en mi opinión, perdió mucho de su frescura e independencia con la llegada del PRI a Los Pinos, convirtiéndose a veces en un nuevo El Nacional, mantenía un punto de discrepancia importante con el gobierno. Se trata del repudio y la crítica casi constante, a través de una cobertura seria pero claramente orientada, de la debacle venezolana, del creciente autoritarismo de Maduro, y de la hecatombe económica en la que se encuentra ese país. Como se sabe, el gobierno ha decidido ser extraordinariamente prudente con cualquier acontecimiento delicado en Venezuela o en Cuba, por razones que no comparto. Es cierto que Maduro tiene, como Cuba desde hace muchos años, su quinta columna en México: parte de la izquierda partidista, algunos decrépitos círculos bolivarianos, y La Jornada. Esta, en lo que se refiere al Castro-Chavismo no es «casi» El Nacional: es Granma o Pravda. Todo lo usual ha sido descrito y criticado por un articulista como Fernando Escalante o como Gil Gamés en múltiples entregas. A raíz de esos artículos y de otros donde se menciona a La Jornada, y de la propia cobertura antichavista del periódico, la directora de La Jornada, que sostiene una vieja amistad con el dueño de La Razón, aparentemente protestó y pidió que cesaran dichos ataques. Existe la versión, no corroborada, de que a pesar de esa amistad, insinuó que posiblemente aparecerían en La Jornada reportajes vinculando a las empresas de don Ramiro con el caso Oceanografía. El hecho es que según Hiriart, Escalante y muchos otros, Garza Cantú les pidió que «le bajaran un poco» a los ataques a La Jornada y tal vez a Maduro (esto es menos probable), petición que, después de pensarla unos días, rechazaron, y se fueron.

 

Por otro lado, José Woldenberg espera que con la reforma a las telecomunicaciones se presente una mayor competencia tanto en la televisión como en la telefonía. Asimismo, refiere que en el supuesto de que la reforma alcance este propósito se disminuirá el poder político de los «agentes preponderantes».

Cadena de medios públicos

La reforma de las telecomunicaciones ha empezado a rodar. Aunque aún falta la legislación secundaria, el Ifetel ha tomado una serie de resoluciones que al final del camino deben arrojar un terreno más competitivo tanto en la televisión como en la telefonía. Si así sucede, estaremos ante los efectos de una reforma estratégica, que supondrá no solamente una mayor competitividad y por ello ofertas diferenciadas para los consumidores, sino además ante una operación que mermará el poder político de los «agentes preponderantes». Porque su rol no ha sido solamente el de empresas hegemónicas, sino el de actores con altos grados de presión y chantaje.

 

Por otra parte, de las recomendaciones emitidas por las organizaciones tales como Periodistas de a Pie, Reporteros Sin Frontera y otras organizaciones defensoras de la libertad de expresión; se derivaron 17 recomendaciones con respecto al caso de Gregorio Jiménez. Entre las que destacan, que la Procuraduría General de Veracruz debe reconocer que el asesinato de Gregorio Jiménez se vincula con su labor periodística; a su vez, la Procuraduría debe subsanar las fallas y abundar hasta agotar la línea de investigación sobre el trabajo del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz.

17 recomendaciones de periodistas al gobierno, tras el asesinato de Gregorio Jiménez

Van dirigidas a autoridades federales y estatales. Sostienen que la Procuraduría General de Veracruz debe reconocer que el asesinato de Gregorio Jiménez se vincula con su labor periodística.
Periodistas de a Pie, Reporteros Sin Frontera y otras organizaciones defensoras de la libertad de expresión en México, presentaron este miércoles los resultados de la Misión de Observación por el asesinato del reportero de Notisur, Gregorio Jiménez, cuyo cuerpo fue encontrado en una fosa el 11 de febrero pasado. Estas son las 17 recomendaciones que hicieron sobre el caso: 1- La Procuraduría General de Veracruz debe reconocer que el asesinato de Gregorio Jiménez se vincula fuertemente con su labor periodística. 2- Se solicita a la Procuraduría debe subsanar las fallas señaladas, aclarar, precisar y abundar hasta agotar la línea de investigación sobre el trabajo del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz.

 

Además, en México se han realizado 146 agresiones en contra de periodistas durante el año 2013, las cuales han sido cometidas por funcionarios y agentes de seguridad pública indicó el informe anual de la organización Artículo 19.

Simulación del Estado recrudece violencia contra las periodistas

Las recientes y aún impunes agresiones contra la periodista Carmen Olsen representan apenas un caso de un total de 146 cometidos durante 2013, en el que funcionarios y agentes de seguridad pública atentaron contra la libertad de prensa en México, según el informe anual de la organización Artículo 19. “Disentir en silencio. Violencia contra la prensa y criminalización de la protesta, México 2013”, presentado hoy en el Centro Cultural de España en esta capital, incluye el caso de la colaboradora del diario El Sol de Tijuana, el Semanario Ecos de Rosarito y directora del portal web rosaritoenlanoticia.info.

 

Redacción. Huellas de México


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