marzo 20, 2015 By Ulises Navarrete

EDITORIAL Muchas gracias querido Carlos o el engaño de Lozoya a Peña

Comparte
  •  
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    3
    Shares

Por estos días corre en YouTube un video donde el director de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya Austin, se desdobla, se esmera, se desgañita y casi se postra cuando habla del dirigente del sindicato petrolero.
Vehemente, como no se le vio durante la encomienda que le dio el presidente Peña Nieto de informar sobre los avances de la reforma energética, se le escucha en el video donde aparece como la figura central.
“Nuevamente para nosotros y para todos los mexicanos, Pemex cuenta con una organización sindical encabezada por un hombre que sabe mirar al futuro y que tiene la visión suficiente para convertir a esa organización en un protagonista central de nueva cuenta de la transformación de Petróleos Mexicanos.
“Muchas gracias querido Carlos por el compromiso y el patriotismo con que has conducido al sindicato durante el complicado proceso de cambio que hemos vivido este año”, refrenda a cuadro completo.
Estoy seguro que seguiremos trabajando juntos por el bien de Pemex, de México y de los petroleros, insiste.
A continuación le ofrece garantías de que se respetarán los derechos de los petroleros, aun cuando el despido de cuando menos tres mil trabajadores ya está en marcha.
Esto contrasta a la luz de los informes de las reformas laboral, educativa, de telecomunicaciones, financiera, energética y en materia de vivienda que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, instruyó a los miembros de su gabinete para que dentro de un nuevo esquema de comunicación rindan de manera periódica.
La actitud del titular de Pemex más bien parece de obcecación, desconocimiento o de franca desobediencia a los propósitos presidenciales.
Lo primero que salta a la vista es que parece no estar enterado que las reformas sobre Pemex cristalizaron el año pasado y ahora ya es una empresa del Estado con autonomía de gestión, nuevo gobierno y estructura corporativa, con un nuevo régimen de control, así como un régimen de control interno.
El cambio de estrategia requiere de una nueva manera de pensar que permita transmitir los beneficios de nuevas inversiones, de la generación de mayores empleos, con reducción real de tarifas, una mayor competencia y sobre todo una mejora en el servicio.
En la nueva dinámica de comunicación que se ha emprendido desde Los Pinos debe tomarse como necesidad fundamental que los miembros del gabinete siembren el mensaje para que éste corra y se multiplique y no para que quede encerrado en los recintos donde tuvo lugar el evento.
No se trata de cumplir con la encomienda y cerrar el capítulo, porque eso y nada es lo mismo. Actuar en ese sentido equivale a engañar al Presidente y eso no se vale.
A los ciudadanos hay que inyectarles confianza y convencerlos con hechos tangibles que las citadas reformas los van a beneficiar con mejores empleos, tarifas y servicios.
Es aquí donde debe entrar la creatividad de los responsables si es que de verdad quieren asumir el reto de poner en marcha las tareas complejas de las reformas que requiere la sincronización de muchas áreas dentro de la administración pública.
Lo otro es encerrarse en el pasado.
Por eso cuando se escucha al joven Emilio, uno se pregunta ¿qué es eso?


Comparte
  •  
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    3
    Shares

COMMENTS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *