noviembre 10, 2014 By Redacción Huellas

Polémica por viaje de Peña a China en crisis de Ayotzinapa

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Ciudad de México a 10 de noviembre.- El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, está «verdaderamente dolido» por la tragedia de los estudiantes de Ayotzinapa, sin embargo no podía perder la oportunidad de promover las inversiones durante su viaje a China y Australia, justificó el portavoz del Gobierno, Eduardo Sánchez.

Luego de la crisis que vive el país por la desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa la noche del 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, a manos de policías y criminales, el presidente Enrique Peña Nieto se fue de gira de trabajo para participar en las cumbres APEC y el G20.

En ese sentido, el mandatario Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera llegaron este lunes a China, donde Peña Nieto participará en el foro multilateral APEC y realizará una visita de Estado y posteriormente se trasladará a Australia para el encuentro del G20.

Por su parte, el investigador Carlos Aguirre Rojas, piensa que: “A 2 años de su inicio, la gestión de Peña Nieto se cimbra por el caso Ayotzinapa. La creciente indignación por la desaparición forzada de 43 normalistas se amalgama con conflictos que la actual administración federal menospreció: casos como el del SME, el magisterio, la Tribu Yaqui, los afectados por megaproyectos, las víctimas de la “guerra” contra el narcotráfico, los inconformes por la imposición de las “reformas estructurales”… A la falta de canales institucionales para resolver los problemas se suman la violencia generalizada y la ingobernabilidad en estados como Michoacán y el propio Guerrero. “México es un volcán a punto de estallar: sólo busca las condiciones propicias para que se dé un estallido social equiparable a 1810 o a 1910”.

En ese sentido, el politólogo de la UNAM, John M. Ackerman señaló: “En los sistemas presidenciales como el mexicano, el procedimiento para el relevo anticipado del titular del Poder Ejecutivo es más complicado, pero no por ello menos necesario. En 1992, a raíz de graves acusaciones de corrupción en su contra, Fernando Collor de Mello renunció como presidente de Brasil. En 1997, el Congreso Nacional de Ecuador destituyó a Abdalá Bucaram por su demostrada «incapacidad mental». En 2001, Fernando de la Rúa abandonó su cargo de presidente de Argentina en medio de una importante crisis económica y social. Los incompetentes presidentes bolivianos Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Mesa también fueron obligados a renunciar en 2003 y 2005. Y en 2000, después de meses de protestas contra la corrupción de su gobierno, Alberto Fujimori renunció a la presidencia de Perú durante un viaje a Japón. Peña haría un gran favor a la patria si siguiera el ejemplo de Fujimori ahora durante su propio viaje a Asia.”

Para Ciro Gómez Leyva, “Es entendible lo enardecido de la indignación”; sin embargo no comprende la “desorientación o, llanamente, un doloso aprovechamiento político de la desgracia”; “Seguir tachando de asesino a quien no mató a los jóvenes de Ayotzinapa solo puede ser propio de una muy torcida, aviesa mala fe. El gobierno federal no los mató. El gobierno de Guerrero no los mató.”; Leyva refiere que los mataron, “los hijos de puta”; en ese sentido, “no veo ni escucho una condena pública contra los asesinos. Como si se tratara de eximir a la estructura de los Guerreros Unidos.”, agregó.

No obstante, “Tan petrificado como ese actor olvidadizo e insolvente, aparece el poder público en México. Un poder pasmado ante el desvanecimiento de su libreto. La política que hasta hace unas horas parecía galopar, queda en suspenso.”, indicó Jesús Silva-Herzog Márquez. Asimismo, el escritor agregó que Enrique Peña Nieto “se queda de pronto sin nada que decir y, sobre todo, sin respuesta ante la emergencia”; “El tiempo pasa y él no tiene palabra que corresponda con el momento. El Presidente perdió el volante y, desde ese momento, no sabe dónde está. Está perdido porque no puede ubicarse intelectual y emocionalmente en el presente. Un Presidente que no entiende y que no siente lo que le ha pasado a México. Ni una palabra sobre la naturaleza del desafío histórico que enfrentamos o alguna señal de cambio para encararlo; ni un solo gesto auténticamente compasivo y sensible. Quizá lo contrario: espalda a la realidad y ofensa a los dolientes. Tras el anuncio de la desesperanza, el Presidente cierra su maleta y emprende viaje a la otra cara del mundo.”, señaló, Silva-Herzog .

Por su parte, Federico Berrueto consideró que “la crisis ha activado un juicio muy crítico al estado de cosas que cuestiona a todas las instituciones, órdenes de autoridad, partidos y personajes. En el agravio de los padres de los estudiantes desaparecidos nadie ni nada sale bien librado ante la inobjetable exigencia de encontrarlos con vida”. En ese sentido, Berrueto indicó que: “Las condiciones son propicias para inculpar y trasladar de manera ligera responsabilidades por lo ocurrido.”; por lo que, calificó como un “reclamo absurdo” de renuncia del Presidente, por parte de los “instigadores”.

 

 

Redacción. Huellas de México


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