PRI, víctima de un desastre natural

Ya no lo salva ni el PLAN DN-III

Por José Santos Navarro

Paradójicamente tras haber recibido el brutal impacto electoral del huracán “1 de Julio”, el presidente Enrique Peña Nietom en un video anexo, recordó los otros desastres naturales que le tocaron enfrentar y, cuyos resultados lo dejaron mal parado.

En el re-cuento de dichos fenómenos naturales que desgastaron su popularidad porque las víctimas no reciben el apoyo necesario y del cual hacía alarde su gobierno, hoy, a tres meses de dejar el despacho, las víctimas también los reprueban.

Él mismo reconoce que en estos eventos “siempre se espera que el presidente esté presente”, dijo el Jefe del Ejecutivo en reciente video que subió a las redes sociales. Menudencias de su último informe.

“Para quien es gobernante, encarar las emergencias que vive una nación, siempre será un gran reto mantenerte a la altura de esta responsabilidad”, dijo en el video.

Recordó que los primeros embates de la naturaleza que le tocó enfrentar fueron los huracanes Ingrid y Manuel, que impactaron a Guerrero.

Después el huracán Odile en Baja California Sur, el huracán Patricia en Colima y Jalisco, y para 2016, días después del Quinto Informe de Gobierno, septiembre del año pasado, ocurrieron los sismos que enfrentaron autoridades y sociedad civil de forma coordinada.

De acuerdo con el Sexto Informe de Gobierno, durante todo el sexenio participaron 179 mil 435 elementos en el Plan DN-III-E, en dos mil 105 eventos ocasionados por huracanes, tormentas tropicales, frentes fríos, sismos, fuertes lluvias e incendios forestales.

Esas acciones han beneficiado a cuatro millones 175 mil 984 personas, en los que se proporcionaron un millón 736 mil 907 raciones alimenticias y se evacuaron a 65 mil 889 personas hacia áreas seguras.

“Se destaca la participación de la Fuerza Aérea Mexicana en apoyo a la población civil durante las afectaciones en los estados de Baja California Sur, Chiapas, Guerrero y Oaxaca, donde se establecieron puentes aéreos en los que se emplearon 73 aeronaves para evacuar a 15 mil 298 personas y transportar tres mil 177.4 toneladas de víveres”.

Este es el análisis presidencial, pero, la gente, esa gente que votó en contra de él, sabe que todo eso no es verdad. El presidente Peña Nieto debe entender que las mentiras por más que se repitan, nunca serán verdaderas. Finalmente, en el peor de los desastres, ni el PLAN DN-III, salvó al viejo régimen.

Written By José Santos Navarro Monroy