No se hagan bolas…

Editorial

La libertad de los dos presuntos porros que participaron en la agresión a estudiantes en CU, incendió la ironía del pueblo y generó una guerra política entre tres instituciones: Gobernación, procuraduría capitalina y la UNAM.

Como es costumbre en estos casos que llaman la atención nacional, todo indica que la estrategia de las autoridades –todas-, es hacer bolas a la gente, confundirla con el mayor número de versiones posibles que enreden el asunto.

Alarmante y preocupante no sólo es la rivalidad de dos autoridades de dos partidos políticos diferentes: Gobernación, del PRI y procuraduría capitalina, del PRD; en ambos casos hasta el día último de noviembre y, todo parece indicar que hay un “complot” para dejarlo el asunto al que viene: Morena.

La indignación por las violentas escenas registradas en la UNAM el lunes 3 de septiembre, fue unánime. No es posible que cuando el presidente Enrique Peña Nieto habla de un país maravilloso, líder en exportaciones, en inversiones, turismo… exista el salvajismo y la represión pagada.

Ante la respuesta inmediata que exigía el pueblo respecto al porrismo en CU, el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, anunció que la policía federal detuvo a dos de los presuntos porros que agredieron a los estudiantes. Hubo júbilo y hasta admiración por la pronta respuesta la autoridad correspondiente.

Los dos detenidos fueron entregados a la Procuraduría de Justicia de la CDMX, pero, grande fue la sorpresa al informarse que ambos porros habían quedado libres porque no había elementos de prueba en su contra, pero, soltaron la lengua bien y bonito, dieron importante información, dijo José Ramón Amieva, jefe del Gobierno capitalino, quien enfatizó al decir que no se trata de fabricar delincuentes.

Para muchos mal pensados, este caso fue el clásico “sabadazo”, estrategia muy común entre autoridades, cuyo objetivo es que el caso se “enfríe” y, se olvida, mejor. Pero, habrá que esperar la respuesta de Navarrete Prida, quien seguramente tendrá interés de dejar las cosas en claro, porque ese es su estilo: hablar con la verdad.

Finalmente, la primera sorprendida por la libertad de los dos presuntos porros, fue la UNAM, la cual a través de un escrito exigió a la procuraduría capitalina una explicación a la comunidad universitaria y a la sociedad, porque, claro, no es posible que a estas alturas el país esté jugando a policías y mentiras.

Written By Huellasmx