Meade y Vargas Llosa

Postigo

José García Sánchez

Ahora que es temporada de la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, perteneciente a la UNAM, habrá que preguntarle a Meade que cite tres libros de Vargas Llosa a ver si puede contestar, sólo que los mencione, no que los haya leído. No hay que ser crueles. No es necesario ser adivino para saber que el hábito de la lectura no es el fuerte de Meade, el candidato ciudadano priista recurre a lo que le conviene de Vargas Llosa a quien no conoce a través de sus libros, sino que sólo se identifica con sus ideas políticas aparecidas en los medios, pero en su infinita inocencia, esta identificación lo mueve a pensar que hasta Vargas Llosa lo apoya desde Barcelona y en su ignorancia supina pensará que votaría por él en caso de ser mexicano.

Meade no se expresa como un hombre que lea. No lee, para nadie es un secreto y sería una falta de lógica que leyera una novela o un ensayo de Vargas Llosa teniendo prioridades urgentes que atender en la lectura como los estatutos del partido que lo postula para alcanzar el puesto político más importante del país.

La vocación de Meade es la administración no la política, de ahí que sea muy difícil que haya leído por lo menos una novela corta de Vargas Llosa, que tiene varias muy amenas y de pocas páginas, por cierto.

El candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, aseguró que no permitirá que regrese un México de caudillos ni de Mesías y sostuvo que México no quiere una aventura política ni un salto al vacío en los comicios del 1 de julio donde se renovará la Presidencia de la República.

Como toda persona que no lee, seguramente desconoce que la época del caudillismo en México es más reciente que la del liberalismo que defiende a ultranza, y que data del siglo XVII, y el neoliberalismo que pareciera ser su pasión, surge como una necesidad económica y no política de los bancos internacionales más o menos a principios del siglo pasado, es decir, antes que el caudillismo y que el populismo.

Como buen enemigo de la lectura y buen alumno de su mentor en materia de plagios, ahora sin miramientos, copia y pronuncia hace días el discurso de Luis Donaldo Colosio, unos días antes de su muerte. Lapso en el cual México ha cambiado mucho, pero el PRI en 24 años no ha cambiado nada; al contrario, ha involucionado, según puede verse en el aplauso que poco auténtico otorgaron a las palabras de Meade.

Carente de figuras en las que pueda inspirarse y de las cuales asirse para repuntar en las encuestas, Meade se cuelga de Colosio como de un clavo caliente para poder figurar como un priista más, que no lo es. Sabe de sobra que hay una parte importante de la militancia que no lo quiere como candidato, y a ese segmento fue dirigido el plagio del discurso de Colosio.

No puede ser de otra manera, porque tiene prohibido, por la ley electoral, hacer proselitismo en busca del voto, de tal suerte que este discurso tiene dedicatoria única y exclusivamente para ese priismo que no convence todavía y que seguramente no convencerá con este tipo de trampas discursivas.

Por si esto fuera poco, consciente de la división en ese partido, convocó a los priistas “…a dar la batalla de sus vidas en estos comicios, pues les advirtió que perder es hipotecar el futuro de nuestros hijos y poner en riesgo las instituciones que este partido ha creado para darle estabilidad a nuestro país”.

Muestra de que no lee y que la historia para él es letra muerta, permite involuntariamente que se asome el espíritu fascista que todo miembro de su equipo guarda en silencio. Ahora resulta que México existe por obra y gracia del PRI, cuando la realidad es que el país sobrevive a pesar del PRI.

Las instituciones sirven al poder político y en especial al Presidente, esas no pueden llamarse instituciones, éste sirve, a su vez, a los grandes intereses económicos del país y del extranjero, lo cual produce una gran inestabilidad. Esa es la historia de México en pocas palabras.

Si quiere avanzar en las encuestas, Meade lo primero que debe hacer es leer. Le será de gran utilidad.

Written By Huellas 2