Violencia perredista

ComparteShare on Facebook1Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Email this to someone

José García Sánchez

Las administraciones públicas que tienen en sus policías una expresión de su violencia interna suelen tener al enemigo en casa.

Debe haber muy pocas ciudades en el mundo donde los ciudadanos se alegren y burlen al ver a un policía tendido en la banqueta luego que un vehículo lo embistió.

En México las instituciones se hicieron frágiles ante los excesos de los hombres que las encabezan.

En la Ciudad de México un ciudadano común y corriente no se siente protegido por un uniformado, sino agredido. La agresividad que surge de los granaderos contra mujeres, hombres, ancianos y niños no tiene precedente. 

Un policía de la Ciudad de México fue atropellado por el conductor de un BMW que se dio a la fuga. Los automovilistas que pasaban en vez de auxiliarlo se burlaban, le chiflaban y hasta le tocaban el claxon en tono de burla.

Deshumanización de las grandes ciudades aparte, el prestigio de los policías preventivos de la capital nunca habían estado en tan pobre lugar.

El PRD, conocido desde sus orígenes por la violencia de sus militantes, tiene en la policía de la Ciudad de México una expresión de violencia que todos conocen.

Con grupos de choque, con pandillas de su parte y un gran rencor social, los orígenes del PRD chocan, ahí está la muestra en los pleitos callejeros que llevaron a cabo en su Consejo Nacional, donde más de un militante muestra su experiencia en el cuerpo a cuerpo.

El PRD se deshace a causa de la mala administración, la ambición de Los Chuchos por mantener una mina de oro, donde vendían candidaturas y negociaban canonjías.

Ya el PRD es un partido que agoniza y sus candidatos harán lo que puedan para perder con dignidad. Y de paso, deteriora a sus socios en la búsqueda de algunos puestos de elección popular.

(Visited 33 times, 1 visits today)
ComparteShare on Facebook1Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Email this to someone

Written By Huellas 2