Meade, el místico

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Garcia JosePostigo

José García Sánchez

Sin más propuesta que la continuidad, el candidato del PRI a la Presidencia dela República, José Antonio Meade, basa el discurso de campaña en descalificar las propuestas de sus contrincantes. La minimiza y considera que carecen de suficiente solidez como para competir con la continuidad que él representa.

A menos que se apellide Salinas, Slim, Azcárraga, Bailleres, el periodo de gobierno de Meade les podría ser benéfico, de otra manera, a pequeños y medianos empresarios, no.

Habrá que preguntarles cómo les fue en estos últimos cinco años.

José Antonio Meade no puede aportar nada sin cuestionar el sexenio cuya administración lo convirtió en candidato. Sus ideas propias no pueden plasmarse en un programa de gobierno, a menos que sean las mismas que rigen actualmente.

Si Meade aporta algo nuevo, puede interpretarse como que califica de vetusto lo actual. Si promete continuidad abiertamente, demuestra estancamiento. Si rememora viejas luchas, se vería anacrónico.

Si hace alianzas parece un plagio, si quiere independencia podría caer en el marasmo de los solitarios sin candidatura ni partido.

Poco puede decir Meade en sus discursos de campaña, tal vez por eso haya preferido convocar a las mujeres del Estado de México a encomendarse a Dios ante la ola creciente de feminicidios en la entidad.

No puede siquiera presionar a los responsables de la seguridad en ese estado, porque estaría debilitando la imagen de por sí endeble de otro priista que ganó la gubernatura con poca limpieza y muchas dudas, Alfredo del Mazo.

Es por ello que Meade prefirió en esta ocasión tomar un discurso mesiánico, religioso, místico, con pretexto de la Navidad y entonces dijo desde el estrado convertido en púlpito: “Hoy es el tercer domingo de adviento, es el día de la vela rosa y la vela rosa es sinónimo de alegría, el rosa es la alegría de las mujeres, el rosa es el entusiasmo de Nicolás Romero”, expresó.

Meade asistió al Estado de México de manera improvisada porque se canceló a última hora una gira por Jalisco, debido a la falta de quórum, pocos asistentes y muchas tortas y refrescos, pero ni así cuaja la candidatura de Meade en esa entidad.

A pesar de la prisión verbal y conceptual en la que se encuentra postrado el candidato del PRI a la Presidencia de la República alcanzó a balbucear que las alianzas de la oposición entre Morena y el PES, y la conformada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, al considerar que una coalición entre dos extremos tan distintos terminará por dividir la militancia.

Aseguró que las propuestas del Partido Verde y con Nueva Alianza son consistentes, pero no dijo cuáles eran.

Meade Kuribreña no ocultó el temor a perder y prefirió descalificar a dar a conocer alguna de las propuestas sólidas de las que habló y recalcó que la experiencia con alianzas entre partidos diversos, resultan en gobiernos carentes de propuesta y de funcionalidad.

Total que desde los primeros días de precampaña puede verse a un Meade atado de pies y manos al momento de dar a conocer una ocurrencia, ya no idea, que identifique su estilo personal de candidatear, porque sabemos que no habrá estilo propio en su gobierno en caso de triunfar en las urnas. Se parecerá más a Peña Nieto que a sí mismo.

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Written By Huellas 2

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