¿Ganó Del Mazo?

Del Mazo
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Postigo
José García SánchezGarcia Jose
 
La preocupación se disfrazó de entusiasmo, el pesimismo fue derrotado momentáneamente por discursos triunfalistas, el Presidente se puso la chamara roja del PRI y otra vez, todos lo creyeron o quisieron creer. El triunfo del PRI vuelve a ser un dogma de fe.
Si el PRI es un partido ganador sus militantes son los menos indicados para informarlo anticipadamente, sobre todo cuando se debe pasar la prueba de las urnas, donde es sabido que no le va muy bien.
Sin embargo, si esa difícil prueba tiene como característica la burla a los resultados reales, como sucedió en el Estado de México, entonces el entusiasmo y el optimismo de la XXII Asamblea Nacional del PRI, están plenamente justificados.
Los discursos trataban de fusionar el partido, con el gobierno, con la patria. El propio Presidente de la república señaló que los priistas deben actuar como soldados de la patria. Tratando de confundir de nuevo los colores del partido con los de la abandera. El gobierno con el Estado y la verdad con la mentira.
Pero además intentan ser portados de la verdad, al afirmar, como lo hizo el jefe del Ejecutivo, al señalar en la clausura de su asamblea que los adversarios del tricolor buscan confundir a la sociedad rumbo a las elecciones de 2018.
Quienes confunden son ellos, y con toda mala intención, el remedo de líder nacional, Enrique Ochoa Reza, señaló eufórico, casi ronco: “Tenemos una gran responsabilidad frente a nosotros: detener al populismo autoritario que ha afectado tanto a Venezuela. México merece mejor futuro”.
Pero todo futuro tiene como base un presente, y el que se vive ahora con el PRI, carece de antecedente por la crisis profunda en la que se ha hundido la calidad de vida de los mexicanos.
Para Ochoa Reza, el formulario de Joseph Goebbels, del enemigo único, sigue funcionando en México, así, insiste en atacar a Morena y a su líder Andrés Manuel López Obrador, cada vez que tiene enfrente un micrófono.
El consejero electoral del Instituto Electoral del Estado de México afirmó que la compra y coacción del voto, la utilización electoral de programas sociales federales y estatales, la intervención de funcionarios de los tres niveles de gobierno, así como la actuación parcial del IEEM y del INE, todo para favorecer al priista Alfredo del Mazo, configura un proceso viciado que debe ser anulado.
Por otra parte, mientras la algarabía de los priistas engañaba sus debilidades, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales instruyó al PRI a dar a conocer el presupuesto global y gasto en la campaña de Alfredo del Mazo, candidato electo a la gubernatura del Estado de México, así como la estructura jerárquica, montos y percepciones de los integrantes del equipo de dicha campaña electoral.
La comisionada María Patricia Kurczyn Villalobos consideró de relevancia transparentar la información relativa al financiamiento, uso y destino de los recursos públicos utilizados en los comicios, toda vez que forma parte del reclamo social por resultados electorales oportunos, ciertos y confiables.
Las dudas sobre la victoria priista son muchas. Las alteraciones al orden y normalidad de la jornada electoral ocurrían a la vista de todos.
Aunque el PRI había advertido no tener esa información, el Pleno del INAI por unanimidad revocó la respuesta del PRI y le instruyó a realizar una búsqueda de la información requerida en su Comité Ejecutivo Nacional, su Secretaría de Finanzas y Administración y en su Secretaría de Acción Electoral, y una vez localizada, la entregue.
Desde antes de la asamblea Nacional, antes de la petición del IANI, mucho antes de las dudas sobre el gasto excesivo en campaña, la población del Estado de México sabía que Alfredo del Mazo no había ganado.
Esto no lo desconocen quienes gritaban en medio del paroxismo de sus correligionarios al final de la asamblea. Lo saben.
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Written By Max Vite

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