enero 31, 2014 By Huellas de México

HUELLAS del Edén. Deshojando la margarita

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La revelación de que no ha pensado en otra candidatura y de que renunciará al cargo sin precisar la fecha en que lo hará –“cuando lo decida, o cuando el gobernador me lo pida”-, deja un cúmulo de cosas en que pensar aun cuando haya tenido la virtud de explicarle al entrevistador que será para reintegrarse al seno familiar y disfrutar del calor hogareño, que ya no siente y sí añora, a sus 61 años de edad, porque su esposa está en Morelos y sus hijos y nietos radican en el Distrito Federal.

Se piensa, por ejemplo, en que si César Raúl Ojeda Zubieta, secretario de Gobierno, no ha convencido plenamente al respetable sobre sus capacidades y habilidades para llevar por buen camino los asuntos internos del Estado, las personas que por algún motivo no lo han apoyado en su tarea, podrán ahora enredar los asuntos pendientes o de plano dejar que se atiendan ‘a como Dios quiera’… Total.

Se piensa, también, pero en sentido contrario, y esto es deseable, sería lo ideal, en que de ahora en adelante las cosas atendidas y por atender en el horrible edificio de Méndez y Carranza, no tendrán tacha, que el equipo de trabajo conformado por el fortachón jonuteco rendirá su máximo esfuerzo y que la persona que finalmente lo suceda, encontrará un aparato de trabajo afinado de tal forma que parecería maquinita de reloj suizo.

No deja de considerarse, igualmente, que a pocas horas del anuncio de Ojeda Zubieta, hayan empezado a alborotarse los hormigueros y los grillos a salir de sus escondrijos de debajo de las alfombras o de entre la basura y vertederos.

Más de un espécimen de estos querrá tomar su lugar y trascender hasta la inmortalidad, recuérdese que antes de ser nombrado a fines de 2012, sonaban más de dos nombres para el cargo y sus dueños se movían en cualquier dirección para alcanzarlo.

Una cuarta consideración, de entre las muchas que genera la conducta de Ojeda –inédita, inusual-, la hacen los laboratoristas políticos, los especialistas en carambola de tres bandas y de fantasía, que viven alejados de lo profano y casi se hablan de tú con el Creador.

Preguntan: ¿No extrañaba Raúl a su esposa, hijos y nietos el año pasado o en 2012 cuando fue designado? ¿Para qué o por qué anunció su salida del gabinete sin precisar fecha? ¿Aprobaría el gobernador que su anuncio se diera de tal manera?

¿Será realmente su añoranza hogareña el motivo que lo llevó a la cabina de los hermanos Sibilla? ¿O será una mentira similar a la del compadre Humberto Mayans cuando, al llegar al mismo cargo con Andrés Granier Melo, aseguró que su nombre no aparecería en las boletas electorales porque prefería abrirles paso a las nuevas generaciones?

Decisiones de la envergadura de la de Ojeda, tienen que ser precisas, contundentes, definitivas. No deben de dejar lugar a conjeturas, especulaciones, al rumor ni a invenciones mil de versiones y más versiones.

Anunciar que se dejará el segundo cargo importante del gobierno, sin que el pueblo al que se debe como político sepa cuándo ocurrirá y realmente por qué, no sólo porque se extraña la mano que hace ‘piojitos’, no es cosa de juego, la política no lo es, tampoco la administración y mucho menos que su amigo el Gobernador haya confiado en él.

El individualismo no tiene cabida en un régimen de cambio, de alternancia y trascendencia como el que pretende hacer escuela en Tabasco y perdurar en sus obras. El carácter no es algo opcional que pueda usarse distintamente en cada ocasión.

Se ha considerado a César Raúl, un hombre público que alcanzó cimas por su perseverancia y talento. Extraña que haga a un lado su recio carácter, forjado con el tiempo, con cada caída, con cada sufrimiento.

Entre la “alemanada” asentada en Paraíso durante el último cuarto del siglo antepasado, según contaron después hijos de lugareños, fueron frecuentes los refranes y la explicación de la enseñanza encerrada en sus contenidos. Uno de ellos decía: El carácter es el hilo que hilvana la vida, sin él está uno descosido.

ALFORZAS / RASGADURAS

Quizá el mayor dolor de cabeza para el bisoño, inexperto presidente del CDE del PRI, esté por afectar sus intereses y los de su grupo, de un momento a otro. **Se trata del fallo de la Comisión Nacional de Justicia Partidista, sobre la impugnación del proceso de elección de la nueva dirigencia estatal, presentada oportunamente por el ex secretario de la CNOP, Félix Eladio Sarracino, podría ser la orden para repetir la elección. **¡Y qué necesidad! **Aunque ya hay quienes dicen que los del CEN del PRI andan tras el tabasqueño para que se desista y acepte “negociar”, vaya usted a saber lo que sea eso.


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