enero 31, 2014 By

Estado ausente, ¿Estado fallido?

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José G. Muñoz García

@josegmunoz

 

La concentración de la atención de los medios de lo que ocurre en Michoacán, Jalisco, Tamaulipas, Colima, Puebla, Guerrero, Morelos, Estado de México y algunos otros en materia de inseguridad a más de servir de información opera también como una densa cortina que impide ver con claridad otras enormes deficiencias del Estado mexicano, al grado que la mayor parte de las áreas exhiben peligrosos vacíos de poder que son llenados inmediatamente por grupos con intereses particulares, en detrimento del interés público, razón de ser del Estado moderno.

 

Cuánta razón tuvo Platón al exponer que en el Universo no hay vacíos y aunque tal vez se refirió al mundo físico, ese precepto se puede apreciar a plenitud en el quehacer público. Basta hojear algunos medios para saber que el Estado está siendo sustituido paulatinamente en sus funciones por grupos de individuos que advierten los puntos débiles y las adoptan y ejercen a plenitud, sin que nadie advierta que son puntos cancerosos de la sociedad moderna, amenaza con destruirse de continuar ese estado de cosas.

 

A principios de la década de los 2000 se intentó impulsar en todo el país la figura del policía de barrio, tan de moda en Europa, donde tuvo relativo éxito, en tanto que los miembros activos conformaban una agrupación que se coordinaba y rendía cuentas a las autoridades institucionales legalmente establecidas y se les pagaba con dinero del erario. En México, al menos en el estado de Michoacán, los ayuntamientos que registraban altos índices de delitos del fuero común –robo a casa habitación, asalto a transeúntes, robo de vehículos, pandillerismo, etc.,– acudieron al fácil expediente de facultar a los ciudadanos a nombrar a su guardián del orden, quien recibía instrucciones de los líderes de la comunidad, mismos que también pagaron su salario. Este endoso del control sobre los cuerpos de seguridad fue el primer vacío de poder llenado por particulares, al margen de la ley.

 

Pero los vacíos de poder y de obligaciones por parte del Estado se han venido dando de manera alarmante en casi todos los ámbitos de la convivencia humana. Es fácil detectarlos, insistió, con sólo hojear los diarios.

 

Una vista rápida a las noticias del viernes 31 de enero, nos enteran que un Un informe del Observatorio declara que de las 846 investigaciones establecidas por trata de personas, sólo 10 han sido resultas

(http://www.24-horas.mx/ninas-y-adolescentes-las-principales-victimas-de-explotacion-sexual-onc/)

“El Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) presentó esta mañana un informe denominado “Estadística sobre la Eficiencia en el Combate a la Trata de Personas en México 2010-2013″ en el cual da a conocer  tres datos importantes: En el informe se establece que las principales víctimas de explotación sexual son mujeres mexicanas menores de edad”. Si un padre dfe familia agraviado es invitado a formar brigadas de ajusticiamiento, se le proporcionan armas largas y además se le paga un salario más generoso que el que recibe, no se negaría. La impunidad es descomunal y gran parte de las veces es por la complicidad innata que se da entre los grupos delictivos y los encargados de procurar y administrar justicia.

 

No hay semana que no aparezca una nota sobre el ajusticiamiento de un periodista a lo largo y ancho del país; la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha contabilizado 82 comunicadores asesinados de 2005 a la fecha. Los guardianes de la sociedad no requieren pertenecer a partido alguno para exhibir su ineptitud: lo mismo da que sean del PRI, PRD o PAN. Todos o son incompetentes o cómplices.

 

Otro ejemplo de la renuncia del Estado a cumplir con una obligación innata es procurar salud para sus miembros. Las dependencias federales, son las que más dañan a los ciudadanos. Se multiplican los casos de negligencia médica, tanto en instituciones como públicas, y la constante es la impunidad. En los hospitales de segundo piso (los que sólo reciben pacientes que envían los hospitales públicos de zona o los recomendados por las altas autoridades en turno) se desatiende a quien no llega recomendado y no pocas muertes se dan por el desprecio a la vida humana que allí se ejerce.

 

Vean la lista y el orden que muestra la CNDH sobre las instituciones que encabezan la lista de recomendaciones enviadas: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Policía Federal (PF), la Secretaría de Marina (Semar), el Instituto Nacional de Migración (INM), la Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son las instituciones del Estado mexicano con más quejas ante el organismo por violación a derechos humanos.

 

Y en otros ámbitos, la Procuraduría Federal del Consumidor y la Condusef, están atascadas de quejas de otros abusos sin nombre, de empresas de telefonía fija, la Comisión Federal de Electricidad, los bancos, grandes agencias de automóviles, gasolineras, talleres mecánicos, y otros proveedores que actúan como microestados imponiendo sus propias condiciones a un pueblo cada vez más  expoliado.

 

El vacío de poder conlleva inevitablemente al Estado fallido. No gusta el término a los del poder, pero no corrigen su actitud.

 




José G. Muñoz


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