Moreira se va, huele a desbandada

Por José Santos Navarro

El fantasma de la desbandada en el PRI a Morena y al PAN, ronda la sede nacional del tricolor, donde el exgobernador de Coahuila Rubén Moreira Valdez, renunció al cargo de secretario General del falleciente y desahuciado tricolor, el cual, está por extinguirse en términos electorales, advirtió Jorge Carlos Ramírez Marín.

Algo grave pasa en el viejo partido, tiene colesterol político porque apenas el pasado 18 de julio Rubén Moreira, rindió protesta en el cargo y, ayer renunció, sin dar explicaciones. A través de un Twitter simple y sencillamente mandó el siguiente mensaje: “Decidí presentar mi renuncia al cargo de Secretario General del CEN del PRI… abrazo fraterno a la militancia”.

La presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, por la misma vía, señaló que respeta la decisión de Rubén Moreira Valdez, dijo reconocer su trabajo y su aportación a la vida priista. No hubo mayor explicación. Héctor Gutiérrez de la Garza, secretario de Organización ocupará el cargo.

RAMIREZ MARIN

“Si el PRI no hace su tarea y no se refunda… yo creo que vamos a estar ante el escenario de que mucha gente se vaya a Morena o al PAN”, declaró Jorge Carlos Ramírez Marín, entrevistado por Carmen Aristegui.

El PRI está por extinguirse “en términos electorales” y para sobrevivir tiene que reconvertirse, ya sea cambiando de logo y hasta de nombre, afirmó el senador electo del PRI.

“Estamos en una situación crítica al punto de extinguirnos si no nos ponemos abusados, como dirían en mi tierra Yucatán. Si tenías 300 distritos y ahora sólo tienes siete, estás en un problema”, reconoció.

Atribuyó la derrota del PRI a un exceso de confianza. “Creímos que la elección iba a ser como otras”, pero acepta que se equivocaron, además de que no supieron destacar las cosas que se han hecho bien durante la actual administración.

“No lo has explicado bien, te ha faltado decirme para que yo te crea por qué debo de sentirme bien. Entonces, tú tienes un país que tiene récord de viajeros, récord de turismo interno, récord de turistas que viajan a Rusia al Mundial, pero tienes a un país que no está contento.

En contraste, anotó, uno de los grandes aciertos del equipo de López Obrador fue que por un lado hablaba de “un país de porquería, y por otro, decía ‘voy a salvar hasta el alma de los mexicanos’, a mí esa parte me entusiasma.

Reconoció que AMLO es el primer presidente que habla del alma y eso gustó a la gente. Ramírez Marín consideró que el PRI tiene que reconvertirse “so pena de extinguirnos o so pena de pasar a la historia como unos que cambiaron de nombre, de fachada o de local pero que siguieron siendo lo mismo”.

Consideró que otro error del partido fue decir que su candidato, José Antonio Meade, no era del PRI. “Escogimos al mejor candidato que teníamos y después nosotros mismos lo debilitamos… Le fuimos restando con esto de que no es priista, es externo, es ciudadano”.

En su opinión, otro factor que influyó en el éxito de Morena fue que se abrió. “Con un discurso muy inteligente dijo ‘acepto a todos, aquí no revisamos antecedentes ni expedientes’”, por lo que tanto priistas como panistas se fueron a ese partido.

No obstante, el ex diputado indicó que “Morena tiene que entender que no dio un golpe de Estado, si no que ganó una elección. Entonces no va a refundar el país, puede recomponer el gobierno, reorganizar la administración y hacer una Constitución moral para erigir las bases de un concepto de mexicanos que nos urge, en mi opinión, pero eso no significa que desconozca poderes o borre el país anterior”.

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Desde su punto de vista, la Cuarta Trasformación significaría que México sea “un país de instituciones cada vez más democráticas, con cada vez más participación de la gente y menos intervención del gobierno”.

Al ser cuestionado sobre la propuesta de López Obrador para tener a un delegado del Gobierno Federal en cada estado, el senador electo aclaró que esto no está en la ley.

“En la ley dice que las Secretarías podrán nombrar delegados para realizar los trámites y las funciones específicas que se le deleguen pero no es una obligación de necesidad… El chiste es que los delegados realicen actos administrativos no actos de gobierno“, enfatizó.

Explicó que si a estos delegados se les pide coordinar tareas de seguridad se les transferirían funciones de gobierno, y para ello, se tendría que modificar no sólo la Ley de Administración Pública sino la Constitución en lo que respecta al federalismo.

Expuso que si la intención del nuevo Gobierno Federal es evitar los “moches”, lo que debería hacer es reforzar la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

“Démosle dientes a la ASF, tienen ahora el control absoluto del Congreso, es tan sencillo como decir que ‘la Auditoría ya no tiene que turnar sus expedientes a la PGR sino fincar responsabilidades directamente’… La convierto en investigadora y le doy carácter de definitividad a sus resoluciones”, subrayó.

El político yucateco observó que la propuesta para nombrar delegados ha generado inquietud por la figura del federalismo mexicano “que se ha construido con muchísimo esfuerzo, no lo vas a romper o quebrantar con el ánimo de evitar los moches”.

“¿A qué hora va a estar el súper delegado en Querétaro si tiene que hacer una gestión ante el SAT que estará en Tijuana, y ante la Semarnat que está en Yucatán, o Turismo, que está en Quintana Roo, a qué hora va a estar en la entidad donde tiene que trabajar?”, cuestionó.

Al preguntarle sobre las acusaciones que ha hecho el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, de que la Secretaría de Hacienda puede premiar o sancionar a los mandatarios estatales por que hay discrecionalidad en la entrega de los recursos, Ramírez Marín respondió que “decir que Hacienda puede hacer o deshacer es un poco exagerado”.

“Los gobernadores siempre tienen problemas económicos, siempre terminan tratando con Hacienda y lo que están pidiendo a la Federación justo ahora que Andrés Manuel es el Presidente de la República no es es ‘pónme una autoridad intermedia’, sino ‘dame más interolución contigo’, en lugar de hablar con la Secretaría, para que no tengamos a ninguna ‘alteza serenísima’ en las secretarías”, agregó.

Por otra parte, el senador electo consideró que la liberación de Elba Esther Gordillo “no es una buena señal”.

“Si Elba Esther Gordillo estuvo en la cárcel injustamente por presiones políticas y ahora es liberada porque los que la presionaban también se van, es malo; pero si sale porque los que entran presionan para que salga es peor, y en todo caso el resultado es el mismo, porque la lectura de los ciudadanos es que la justicia puede ser política”, añadió.

PRI, PAN y PRD, se preparan para morir…igual

Por José Santos Navarro

Los otrora tres grandes partidos (PRI, PAN y PRD) ahora sueñan en convertirse en una auténtica, real y crítica oposición de Morena, hoy partido en el Poder, el cual, no les arrebató el país de las alforjas, sino que fue el pueblo quien se los quitó a través de las urnas.

Los tres grandes perdedores comenzaron por reconocer que la regaron en todo. Que metieron la pata. Que las santas imposiciones fallaron, no eligieron bien a sus candidatos y, así justificaron su derrota. Culpando la división, las ambiciones personales.

El PRD no está en agonía, fue el diagnóstico de Manuel Granados, líder nacional del PRD, quien echó la culpa a la alianza con el PAN, afirmando que solos, hubiesen ganado más. Llamó a revisar el acuerdo político firmado hasta 2014 con los azules.

Claudia Ruiz Massieu, líder nacional -al vapor- del PRI, dijo con un dejo de arrogancia, que los priístas no temen ser oposición. Llamó a modificar, reformar, hacer cambios de fondo y recordar el 2018 no como año de debacle sino como un año donde inicia la gran reforma, pero antes sugirió “cambiar de fondo”. Se negó a mirar hacia atrás.

El líder nacional del PAN, Damián Zepeda, reconoció la derrota y el fracaso electoral del partido. En forma civilizada apuntó que el gobierno de AMLO “Contará con el apoyo del PAN en todo lo que sea positivo para el país.

Como los otros perdedores, el panista que pronto dejará el cargo para irse al Senado de la República, enfatizó al decir que el blanquiazul será una oposición firme y congruente porque quieren que le vaya bien a México. Reconoció que en partido no hubo la unidad requerida, pero, apuntó que aceptan el costo político.

BUSCAN REFUNDARSE

La trilogía perdedora quiere retomar el camino democrático y poner candados a las imposiciones y una loza muy pesada a los intereses de grupo, personales y de familia. Los panistas a través de un gran circo democrático llamado Asamblea Nacional, buscan nuevo líder.

El PRI ya tiene en Claudia Ruiz Massieu, la misma cara de siempre: de dinosaurio enfermo, de aplanadora descompuesta. En este caso los doctores del pueblo –ciudadanos expertos y enterradores-, saben que todo es cuestión de tiempo.

El PRD no canta mal las rancheras. Está como siempre: descuartizado, dividido, mutilado y resquebrajado en sus programas, en sus ideales, en su orgullo. No tiene pies ni cabeza. La derrota de Alejandra Barrales y el rotundo fracaso del Frente disfrazado de ciudadano, los pone también al borde de la tumba. Muchos habrán de correr a Morena, antes de que desaparezca el sol azteca.

Los tres partidos poco a poco se irán muriendo en el camino, en su intento de ser el principal polo opositor. Al PRI y al PRD los consumirá el odio y el rencor de ver en la Silla del Águila a su peor enemigo: Andrés Manuel López Obrador.

PAN y PRD fueron aguerridos y efectivos adversarios del entonces poderoso y altivo PRI. Luego, a partir del 2000 al PAN le toco ser Poder y tener como aferrados enemigos: PRI y PRD.

Todo apuntaba un falso juego de alternancia en el Poder, donde se irían turnando, repartiéndose el pastel de forma amigable, de manera democrática –dirían ellos-, pero, no esperaban que el pueblo les diera la espalda.

Hoy, 2018, éstos tres partidos que probaron las miles del Poder y hoy las hieles de la desgracia electoral, se preparan para morir lentamente sí, pero, su enfermedad –cáncer avanzado de corrupción-, está muy avanza. Los tres están desahuciados.

Los tres partidos analizan la eutanasia para morir sin dolor, sin ir al hospital de la dignidad y la Santa vergüenza. Ellos no saben aun cuando van a morir, a desaparecer de las prerrogativas. Quieren refundarse, pero, acabarán refundidos en el olvido y el desprecio del pueblo.

AMLO se pone de a pechito

11 de agosto 2018.- Una gran polémica, incluso dudas y brotes de preocupación, desató el nombramiento de Daniel Asaf como encargado de la ayudantía y responsable de la seguridad personal del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

El Presidente electo de México, cuenta con el afecto y apoyo de millones de mexicanos, pero, también hay quienes no creen en él. Otros verán afectados sus intereses y muchos más, siguen sin dar crédito democrático al tabasqueño. Cuidarlo no será fácil.

Alfonso Durazo, próximo titular de la Secretaría de Seguridad Pública, confirmó el nombramiento, él considera que la lealtad de la gente que conforme la ayudantía –diez hombres y diez mujeres-, será suficiente para proteger al próximo Jefe del Ejecutivo.

Se alzan voces de alarma de que alguien no profesional se haga cargo de una tarea de tal magnitud. Para muchos AMLO se pone de a pechito para un atentado, cuando él mismo fue testigo de la violencia y atentados que se registraron en la pasada elección, donde hubo más de 300 políticos asesinados y, entre las víctimas 146 candidatos. Hay visos de violencia.

Daniel Asaf es un empresario de origen libanés. Se desconoce su preparación o capacitación para ejercer el trabajo que le fue encomendado. La decisión de AMLO es tachada hasta de irresponsable, han comentado columnistas y expertos analistas políticos, quienes consideran que negar los servicios profesionales del Estado Mayor Presidencial, fue un error.

Durazo insistió en que lo más importante de la ayudantía es que sean personas leales.

Cesar Yáñez confirmó que Daniel Asaf, empresario de origen libanés y ex candidato de Morena a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, es el responsable de la ayudantía que anunció el propio AMLO y, la cual, estará conformada por diez hombres y diez mujeres, pero, apuntó que nada tiene que ver con aquel grupo denominado “Gacelas”, cundo López Obrador fue jefe de Gobierno de la capital.

 

 

En 18 años el PAN perdió todo

Por José Santos Navarro

Tres viejos y experimentados ex gobernadores panistas: Ernesto Ruffo, Baja California; Rafael Moreno Valle, Puebla y Carlos Medina Plascencia, Guanajuato, junto con el senador sonorense, Francisco Búrquez, pelearán a dos jóvenes gallos -Marko Cortés y Roberto Gil Zuarth- la devaluada y resquebrajada presidencia nacional del PAN.

Viejo, dividido y moribundo el otrora auténtico partido de oposición, quedará en manos de alguno de estos aspirantes a dirigirlo; pero, detrás de ellos, hay grupos, mafias, cuadros, familias, caciques, tribus y caníbales quienes en sólo 18 años llevaron al blanquiazul al peor de los escenarios políticos: el fracaso electoral y su casi extinción.

La reciente reaparición de Ricardo Anaya quien se reunió con Damián Zepeda, presidente del PAN quien ya tiene chambita de senador en la próxima Legislatura, vino a alborotar la gallera.

El excandidato presidencial de la colación ‘Por México al Frente’, Ricardo Anaya Cortés, quien siempre respondió que no le tenía miedo al PRI ni al gobierno de Enrique Peña Nieto, regresó a la farándula de la política.

La reunión se da justo en el proceso y rumbo al Consejo Nacional panista donde se analizará la derrota en las urnas y fijará la línea de trabajo con el eventual gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

El próximo fin de semana (11 y 12 de agosto), el PAN realizará la sesión ordinaria de su Consejo Nacional, con la que comenzará el proceso de renovación de su dirigencia que se estima será entre octubre y noviembre, antes de que López Obrador tome posesión como presidente, el 1 de diciembre.

Además se realizará un análisis sobre el pasado proceso electoral, de la situación política actual en México y del de la fuerza política para dar inicio al proceso interno de renovación de la dirigencia, por lo que se propondrá la integración de la Comisión Organizadora Nacional de la Elección del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

Cabe recordar que diversas voces al interior han pedido dar pie al cambio de la presidencia que inició Ricardo Anaya y que actualmente dirige Damián Zepeda. Se estima que la renovación del órgano de dirección albiazul llegue entre los meses de octubre y noviembre.

Entre los panistas que han levantado la mano o suenan para presidir al partido se encuentran los legisladores Ernesto Ruffo, Marko Cortes, Francisco Búrquez; así como los exgobernadores de Puebla y Guanajuato, Rafael Moreno Valle y Carlos Medina Plascencia, respectivamente; o el senador con licencia, Roberto Gil Zuarth.

DE LA GLORIA

AL INFIERNO

La pasada elección del 1 de julio dejó en claro al PAN que están haciendo mal las cosas. Como oposición lograron grandes triunfos, pero, como gobiernos no hicieron nada. Siguieron haciendo política con el viejo molde del PRI y, el electorado, el pueblo les cobró caro su descuido.

Sin embargo, esto es lo que queda del Partido Acción Nacional, el cual vivió sus años de Gloria a partir de la elección presidencial de 1988, cuando políticos como Luis H. Álvarez, Diego Fernández de Cevallos, Carlos Castillo Peraza , Abel Vicencio Tovar, Juan de Dios Castro, Santiago Creel Miranda, Fernando Gómez Mont y Antonio Lozano Gracia, conformaron un gran bloque opositor al PRI, tanto, que en el año 2000, lograron el sueño y el objetivo que tuvo Manuel Gómez Morín, fundador de Acción Nacional, quitarle el poder el PRI.

Este grupo de panistas con mujeres capaces, preparadas y valiosas. Con una camada de jóvenes comprometidos con la ideología del partido, pelearon en las trincheras del Congreso, en el entonces IFE y en muchas otras áreas, lograron importantes avances, triunfos históricos que –como nunca- empoderaron al partido.

El problema es que en doce años que tuvieron el país en sus manos, con los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, en sólo dos sexenios, tiraron a la basura todo ese gran capital político que durante años lograron con trabajo y dedicación. El PAN perdió mucho en la pasada elección, pero, hay panistas que se llenaron las bolsas. Fox pelea y llora por su pensión. Calderón y Margarita, pueden recuperar las riendas del partido.

AMLO, igual que Peña Nieto, calla ante atentado a Maduro

5 de agosto 2018.- Ni la Secretaría de Relaciones Exteriores, ni el poder ejecutivo del gobierno de México, han emitido comentario alguno ante el atentado que sufrió el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo cual ha causado cierta controversia, y coincide también con la aparente tendencia del próximo gobierno encabezado por López Obrador, quien, junto con su virtual canciller electo, Marcelo Ebrard, se han inclinado por permanecer en el mismo sentido.

Países del mundo como Rusia, Cuba, Turquía, Ecuador, Irán, Bolivia, entre otros, han expresado su condena por el ataque a Maduro, y no solo cercanos a su gobierno, también países más neutrales y demócratas como Uruguay, condenaron de forma tajante los hechos, aunque también hay muchos países del continente que han permanecido en silencio, sin aplaudir, ni condenar los hechos.

Ni Videgaray, ni Ebrard han emitido comentario al respecto, a pesar de que otros políticos, periodistas e intelectuales mexicanos, sí han expresado de manera amplia un enérgico rechazo al intento de magnicidio.

En contraparte, causaron controversia posturas como la de ex primera dama y ex candidata al gobierno de México, Margarita Zavala, quien realizó nuevas críticas al gobierno de Maduro, lo que provocó la condena de analistas como Alfredo Jalife, quien la acusó de estar violando el principio de no intervención.

El silencio … ¿cómplice?

“¿Por qué guardan silencio esos demócratas que no condenan el intento de magnicidio contra Nicolás Maduro?”, se cuestionaba la “Rayuela” de este domingo en La Jornada; y es que a pesar de que en torno a la democracia y la civilidad pareciera haber un compromiso inalienable, de forma un tanto extraña, esta parece no importar, cuando se trata de un político con planteamientos adversos a los propios, lo que pudiera representar también un peligroso mensaje.

Que en América Latina no se tenga de forma tajante la condena a un intento de homicidio a un jefe de estado, describe mucho de la fragmentación política que está llegando a niveles extremos, y que también refleja claras tendencias de sumisión a occidente.

Y aunque el virtual gobierno electo de México, ya había adelantado que implementaría una política de no intervencionismo, su silencio ante este tipo de actos, también comienza a reflejar una tendencia similar a la misma que viene encabezando Enrique Peña Nieto y compañía, pues no se trata de una cuestión meramente interna de Venezuela, sino un intento de homicidio contra un jefe de estado, algo que al parecer, ya no es suficiente para emitir una condena.

Es cierto que aún no está el equipo de Obrador en funciones, pero también es cierto que esto no es impedimento para expresarse en contra de actos que disparan contra la democracia latinoamericana, y que no son cosa menor; otras figuras de la política, como el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, sin cargo alguno, han expresado también una postura al respecto, algo de lo cual aún carece el próximo gobierno de México.

 

Raúl Flores Durán. Huellas.mx

Explosión Electoral

Por José Santos Navarro

Una nueva y mortal explosión de pirotécnica en Tultepec, estado de México, lo marcan como un estado polvorín electoral, pero, se oyen voces que predicen que la peor explosión será el próximo domingo 1 de julio, cuando truene el PRI en la elección presidencial, entonces, el gobernador Alfredo del Mazo sabrá que está damnificado, que se quedará huérfano de poder y de cobijo, cuando este domingo entregue malas cuantas a sus creadores.

Ahora fue en barrio La Saucera, otra vez Tultepec, donde estalló un taller de pirotecnia y murió un artesano. En lo que va del año suman 13 muertos y 20 lesionados. Las explosiones tienen rostro, los muertos y heridos nombre y apellido y, en el lugar predomina el olor a corrupción. La tarjeta rosa no alcanza para darle crédito al voto y las condolencias oficiales ya no ayudan en nada.

En este municipio de muerte los fabricantes de cohetes, palomas, varitas, chinampinas, toritos, volcanes… tienen permisos del gobierno mexiquense y el Ejército Mexicano otorga licencias a artesanos pirotécnicos para trabajar con pólvora y otros productos químicos explosivos, nadie ve que en medio de esa presunta legalidad hay infinidad de talleres y almacenes clandestinos, donde, incluso, hay pirotecnia china –de contrabando- que nadie ve por donde llega, pero que todos, la oyen tronar.

Por lo pronto, ya se anuncia otra gran explosión en el estado de México, pero ahora en las urnas electorales. La mecha es corta y está prendida en los 125 municipios mexiquenses, donde, los números que no mienten y la corrupción que florece en manos de los caciques de siempre, todo indica que el gobernador Alfredo del Mazo será la única víctima de este estallido electoral.

De hecho su triunfo electoral fue muy cuestionado, hubo dudas, no fue claro y la diferencia con el segundo lugar, con la maestra Delfina Gómez –de Morena-, fue mínima, tanto, que en el ambiente social quedó flotando el aroma de fraude electoral. Pero, en esta elección presidencial, Del Mazo sabrá que los principales municipios, los más poblados, los de mayor poder económico e industrial, no están con él.

Como siempre, es el tiempo y la razón, quienes ponen las cosas en su lugar. Del Mazo quedará huérfano políticamente hablando. No tendrá apoyo del nuevo gobierno que llegue y, tendrá que pagar muchas facturas pendientes.

Votos y goles

Por José Santos Navarro

En la recta final de las campañas electorales, éstas terminan como iniciaron con el 1,2, 3: Andrés Manuel López Obrador en primer lugar, segundo, Ricardo Anaya y, tercero, Pepe Toño Meade.

Los números se mueven, las preferencia cambian, las tendencias se desdibujan, el voto útil se cotiza arriba del dólar y, por lo pronto, esta semana que inicia será de elecciones y selección. De votos y goles.

De elecciones políticas, las más grandes de la historia en el país, pero, también, las más sangrientas y violentas. La selección de futbol de México jugará un papel determinante en la jornada electoral, pues de su clasificación a octavos de final, dependerá el ánimo para ir a las urnas.

Una descalificación del equipo mexicano en Rusia 2018, podría alimentar el enojo, el mal de hígado y el “cáncer” de estómago que tiene el pueblo de México ante la corrupción, inseguridad, desempleo, corrupción e impunidad que existe en el área chica del gobierno mexicano.

Así, el llamado a la población del presidente Enrique Peña Nieto, para no votar con el estómago ni con hígado, podría hacerse efectivo y, la gente no sólo no votaría por el enojo de ver perder lo único que de vez en vez le da ciertas satisfacciones. Si la selección falla, gran parte del electorado ni siquiera acudirá a las urnas.

Si México avanza en la contienda futbolera el júbilo podría ser tal, que quizá no tenga tiempo de ir a votar; finalmente, ya estará contento, ya tendrá un motivo para regresar al Ángel de la Independencia, para gritar, tomar, emborracharse, gritar mentadas de todos los colores y hasta corear el canto prohibido “Eeeeeh Pu…“ al candidato que gane y, hasta a los que pierdan.

Esta semana será de votos y goles, de cierres de campaña y de una elección sangrienta. Gane quien gane, el pueblo de México no valorará el triunfo electoral, la victoria de la democracia, sino, lo que realmente les preocupa es que México avance en el mundial Rusia 2018. Prefieren selección, más que elección.

La tercera puede ser la vencida para López Obrador

5 de junio 2018.- Mientras los mercados se inquietan ante un candidato izquierdista como Andrés Manuel López Obrador, él avanza tranquilamente hacia lo que según las encuestas será su victoria en las elecciones presidenciales del 1 de julio, aparentemente inmune a los ataques y sin el tono enojado que marcó sus dos primeras campañas.

López Obrador, de voz lenta y cadente y a quien tanto sus devotos como detractores llaman AMLO, se enciende cuando en los actos de campaña dice a sus seguidores que están a punto de hacer historia.

“Va a ser un cambio pacífico, ordenado pero al mismo tiempo radical”, dijo López Obrador recientemente. Sus palabras fueron recibidos con gritos de “¡Presidente!¡Presidente!” de la multitud en la localidad colonial de San Miguel de Allende.

Los mercados se preguntan si un presidente como López Obrador haría que el peso mexicano se derrumbe _ los expertos dicen que probablemente no _ o revertirá la apertura a las empresas petroleras privadas _ AMLO dice que probablemente no. Pero es difícil sacar conclusiones basándose en sus plataformas políticas, porque son propensas a cambiar, a menudo de la noche a la mañana.

Esta aversión adar los detalles de las políticas que aplicaría , además de la tendencia a jugar con su base y hacer grandes promesas que dejan a sus asesores preguntándose qué quiere decir realmente, ha generado comparaciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Los analistas dicen que los dos consideran la agresividad y la obstinación como virtudes políticas y que probablemente podrían entenderse, aunque Trump dijo alguna vez de soslayo SOBRE algunos candidatos mexicanos que no eran “tan buenos”, en una aparente referencia a López Obrador.

“Creo que hay un parentesco que es un sentido populista”, dijo el politólogo Jesús Silva-Herzog. “Creo que ambos pertenecen a este momento histórico de acenso de estos políticos populistas que, a mi juicio, por definición, se desinteresan por los detalles de la política pública”.

Pero donde la marca Trump se asocia con placas de bronce y brillo, la de López Obrador está cargada de un profundo sentido de la historia y el destino tras una docena de años como el perenne candidato de la oposición. Luego de ocupar la alcaldía de la Ciudad de México entre 2000 y 2005, regresó a sus raíces como el irreverente líder cercano que fue entre 1988 y 2000 en los campos petrolíferos de su estado natal, Tabasco, en la costa del Golfo de México.

López Obrador, de 64 años, considera a su movimiento como una fuerza de cambio en la historia de México, se presenta como un salvador de los pobres y sostiene que la corrupción es el mayor problema del país. Más allá de eso, las políticas vienen y van.

Tras perder ante el conservador Felipe Calderón por un ajustado 0,56% en 2006, y quedar segundo de nuevo en 2012 por detrás del presidente saliente, Enrique Peña Nieto, esta vez su fórmula podría ser suficiente para triunfar.

Sus dos principales rivales, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, tienen el respaldo de los tecnócratas, el tipo de expertos en políticas orientadas a los mercados que rigen México desde al menos 1982. Pero el crecimiento y la estabilidad económica que prometieron no se ha manifestado y la violencia se ha disparado.

Hartos de estos y otros males domésticos como la corrupción, el electorado mexicano está dispuesto al cambio, y López Obrador tiene una forma clara y simple de explicar su visión para que esto suceda.

Le gusta hacer paralelismos con una de las transformaciones más importantes en la historia de México: generaciones de católicos dejaron sus tierras y fortunas a la Iglesia al morir, acaparando gran parte de la riqueza del país a perpetuidad y asfixiando su economía. El entonces presidente Benito Juárez expropió gran parte de las posesiones de la Iglesia. Ahora, López Obrador dice que quiere liberar la economía reduciendo la influencia que tienen los magnates de los negocios bien conectados sobre el gobierno federal.

“Así como Juárez separó al Estado de la Iglesia, ahora vamos a separar al poder económico del poder político”, dijo recientemente ante una multitud de seguidores en la Ciudad de México.

La conexión de AMLO con sus seguidores es profundamente personal, algo que se les escapa a Meade, del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), y a Anaya, que lidera una coalición de derechas.

Los otros candidatos basaron parte de su campaña en advertencias directas contra una presidencia de López Obrador, y Anaya ha intentado proyectar la imagen de un director general del sector tecnológico optimista y moderno al estilo del fallecido Steve Jobs.

Con sus arrugas y su característico acento regional, López Obrador inspira a los que están cansados de los políticos pudientes.

Javier Quijano, un abogado que representó a López Obrador cuando el entonces presidente Vicente Fox intentó evitar que se presentase a los comicios de 2006, describió a AMLO como un hombre “extraordinariamente frugal” con quien a menudo se reunía para desayunar o comer en su desvencijado departamento de clase media en el sur de la Ciudad de México.

“Era muy modesto, sencillo, y el trato con sus empleados es muy atento y educado”, recordó Quijano. “El solo hecho de que llegue a la presidencia un hombre recto y honesto es un enorme avance”.

López Obrador promete regenerar los millones de granjas pequeñas cuyo principal producto en los últimos 25 años ha sido un flujo constante de migrantes a las grandes ciudades del país y de Estados Unidos. También deberá revertir un severo declive en la industria del petróleo, ya que la nación importa ahora la mayor parte de su gasolina desde Estados Unidos.

Sus seguidores dicen que al menos desafía lo que considera el cruel orden neoliberal que controla México.

“Se ve en cada evento que el 2 de julio vamos a estar celebrando. Siento que el ánimo de la gente va a estar desbordado”, dijo Antonio Arroyo Cerón, un desarrollador de software de 30 años, en un mitin reciente en la capital. “Tenemos la esperanza de que el país cambie en toda su mentalidad”.

El perfil de las multitudes que reúne López Obrador suele ser más mayor _ gente como el sastre retirado Rubén López, quien ha vivido toda su vida bajo el mando del PRI, a excepción de un lapso de 12 años al inicio del nuevo siglo.

“Lo que fueron los 80 años del PRI, nunca se hizo nada mejorable por el país”, dijo López, de 74 años. Esta elección “va a ser el primer momento de felicidad para el país”.

Más allá del entusiasmo, ni López Obrador ni sus rivales han presentado estrategias creíbles para reducir la tasa de homicidios, que han alcanzado niveles nunca vistos en décadas.

López Obrador ofreció un vago plan para conceder una amnistía para algunas condenas, lo que aparentemente podría abarcar desde la cancelación de delitos una vez se cumpla la sentencia, a reducciones de condena para testigos que cooperen o la liberación de los agricultores pobres presos por cultivar drogas.

Con independencia de esto, una victoria de AMLO podría acarrear una gran dosis de simbolismo y una aún más grande aún de pragmatismo.

Antonio Sola, un consultor político español que ayudó a diseñar la campaña “López Obrador es un peligro” que viró las elecciones de 2006 en su contra, dice ahora que este no es el candidato “contra el que yo competí” entonces.

“Es un candidato que ha evolucionado”, añadió comparando a López Obrador con el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, el otrora socialista que ganó las elecciones en su cuarto intento y resultó ser un dirigente cercano al mundo empresarial pese a expandir programas sociales.

En 2006, los líderes empresariales mexicanos intentaron dañar la campaña de López Obrador comparándolo con el presidente socialista de Venezuela Hugo Chávez. Tras su ajustada derrota frente a Calderón, AMLO respondió de forma airada, alegando fraude y orquestando el bloqueo de la principal arteria de la capital durante meses.

En esta ocasión se lo está tomando todo con calma, al menos en público. A pesar de denunciar frecuentemente lo que llama “mafia del poder”, López Obrador responde incluso a los ataques políticos más duros repitiendo una frase que se ha convertido casi en un mantra _ “paz y amor” _ y los rechaza con humor.

Luego de que algunos sugiriesen sin pruebas que podría haberse beneficiado de la manipulación de elecciones por parte de Rusia, AMLO grabó un video en un puerto en el estado costero de Veracruz bromeando sobre que su verdadero nombre era Andrés Manuelovich y que estaba esperando a un submarino ruso que le traía oro de Moscú.

Incluso Meade calificó su respuesta de brillante.

Mark STEVENSON/AP

De mujer a mujer, Barrales ganó

JOSE SANTOS NAVARRO.

Precisa, clara y contundente, con más idea de gobierno, Alejandra Barrales se mostró superior a su adversaria a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; demostró tener oficio político para gobernar esta gran capital, a la cual, dijo habrá de devolverle la seguridad y garantizar el estado de Derecho: “He entregado buenas cuentas en todos los lugares donde he trabajado”, enfatizó.

Entre ella y yo, hay una gran diferencia, dijo Barrales. Yo he aprendido a servir y ella, solo a obedecer.

Ante los ataques de sus adversarios, Barrales demostró temple y tener tablas en la política; es guerrera y tiene los pantalones bien puestos, pero sobre todo mano firme y dura para dar el manotazo justo en la mesa cuando tenga que cumplir su promesa de mejorar la seguridad, combatir el narco y hacer realidad su visión metropolitana bajo una nueva relación entre ciudadanos y gobierno.

La ex presidenta del PRD, dejó en claro que no tiene nada que esconder, que tiene sus cuentas personales muy claras, ante notario público certificado y en su presentación de la 3 de 3, en donde demuestra que sus gastos van acorde con sus ingresos. Negó ser “líder del cartel inmobiliario como la llamó el candidato del PRI, Mikel Arriola.

Alejandra Barrales, sostuvo que las delegaciones que hoy gobierna Morena abrieron la puerta al narcotráfico: Tlalpan, Cuauhtémoc, Tláhuac, Xochimilco y Atzacoptzalco, por lo que dijo tener un programa de cero impunidad, mejorar la policía, combatir el narco y crear un sistema de monitoreo de transporte público, para que haya seguridad en el transporte, en las calles y en todos los rincones de la ciudad de México.

Echó en cara la responsabilidad que tuvo Claudia Sheinbaum, en la tragedia del colegio Rébsamen e Ibero en el pasado terremoto del 19 de septiembre de 2017, cuando en la delegación de Tlalpan había reportes de ciertas irregularidades en ambas construcciones y actuó de manera irresponsable y corrupta, además “de que en esta contienda la mandó su jefe como parte de su proyecto personal”, insistió.

La candidata a la Ciudad de México por el Frente Por México (PRD-PAN-MC) pidió a los ciudadanos que revisen el comportamiento de Claudia Sheinbaum, mientras que ella sostuvo estar dispuesta a “morirse en la raya” para gobernar esta gran ciudad.

Pobre Meade, tan lejos de AMLO y tan cerca de Margarita

Postigo

José García Sánchez

Como si se tratara del alumno aplicado de dieces que acusa a su compañeros de alterar el orden del salón, José Antonio Meade afirma que el culpable del enfrentamiento entre grupos de choque del PRI -encabezados por el presidente municipal de San Pedro Mixtepec, Oaxaca, Fredy Gil Pineda Gopar, quien tiene fama de incitador- es nada menos que Andrés Manuel López Obrador.

En febrero 11 del año pasado fue responsabilizado Pineda Gopar por sus correligionarios del PRI de incitar a la confrontación con sus vecinos de Santa María Colotepec. Ahora hay videos donde aparece azuzando a sus huestes contra los profesores de la sección 22 del SNTE; sin embargo, Meade insiste en que fueron los maestros comandados por López Obrador quienes empezaron la reyerta.

Meade todavía no se entera que dentro del partido que lo postula hay una gran inconformidad por su nombramiento. Cree que el acarreo es muestra de espontaneidad y fortaleza.

Meade o cualquiera de sus bisoños ayudantes, que se autodenominan equipo, deben buscar los antecedentes de Fredy Pineda Gopar, que no son nada halagadores para su partido.

En febrero del año pasado militantes del PRI demandaron al fiscal general, Héctor Joaquín Carrillo Ruiz, de deslindar responsabilidades e iniciar una investigación contra Pineda Gopar.

Pero Meade considera, según su amplia preparación, que todo lo malo que sucede en el país es culpa de López Obrador. Afortunadamente el sismo del 19 de septiembre no ocurrió dentro del tiempo de campaña, de otra manera Meade hubiera responsabilizado a Andrés Manuel del movimiento telúrico, y con el manejo directo que tiene sobre la PGR, Morena ahorita tuviera a su candidato en la cárcel.

Meade por el simple hecho de competir por el cargo político más importante del país no puede señalar con tanta ligereza actos tan graves. Lo cierto es que su evento fue opacado por la bronca donde hasta armas de fuego salieron a relucir.

Este tipo de acusaciones obsesivas lleva al candidato del PRI al cuarto lugar en las intenciones del voto, sitio que parece superará Margarita Zavala muy pronto.

Pepe Toño adquiere el ridículo con tanta facilidad que preocupa hasta a sus contrincantes. Se sienten culpables de no competir con alguien que esté a su altura. Su gente no se informa, desconoce el marco legal de las argumentaciones del candidato, no sabe la historia de los lugares que pisa, no saben ni en qué estado de la República se encuentran. Es un caos el grupo de gente que rodea a Meade con una ignorancia supina que no puede menos que colocarlo en el abismo de la crítica hasta de sus propios correligionarios.

Los cuestionamientos que se le hacen al candidato del PRI son de nivel elemental, el propio Ricardo Anaya señaló casi burlón que a Meade debió darle vergüenza por haber sido el último en presentar su declaración patrimonial, fiscal y de conflicto de intereses, mejor conocida como 3 de 3.

“Le debería dar vergüenza haber presentado al último sus declaraciones y ahora pretende que todo el país le aplauda”, dijo el ex líder panista.

Meade sigue bajando en su popularidad, pareciera ubicarse en un salón de clases de primaria. Provocador, bravucón y protegido por las autoridades escolares.

El ABC de la primera infancia

Postigo

José García Sánchez

 

Margarita Zavala nunca quiso o nunca pudo deslindarse a satisfacción de sentido común de la responsabilidad de su prima Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo en el incendio de la Guardería ABC, donde murieron 49 niños, todos ellos en su primera infancia.

En su visita a Jalisco, Margarita Zavala se deslindó de cualquier responsabilidad en el incendio de la Guardería ABC, pero no ha dejado de ser cuestionada al respecto, precisamente porque no ha aclarado debidamente la impunidad de su familiar.

Marcia Matilde Altragacia fue absuelta por un juez, a pesar de las pruebas en su contra, ella era una de las propietarias de la Guardería ABC, subrogada del IMSS en Hermosillo, Sonora.

En días pasados Margarita Zavala firmó el Pacto por la Primera Infancia que incluye 10 compromisos y cinco condiciones estructurales para que más de 12 millones de niños de 0 a 5 años reciban una adecuada nutrición, seguridad, protección, aprendizaje y cuidado cariñoso.

En medio de guerras sucias resulta difícil cuestionar con certeza a los candidatos sin caer en el fango de las manchas prefabricadas a las trayectorias; sin embargo, en el caso de la Guardería ABC, los padres de familia, cuyos niños murieron en el incendio por negligencia de quienes tenían concesionado ese lugar, aseguraron que no cubría los requisitos elementales para una guardería, el sentido común impera ante cualquier intento de descalificar la crítica en estos momentos.

En el acto donde se firmó el Pacto por la Primera Infancia estuvo presente el priista Alejandro Murat, gobernador de Oaxaca, donde en los últimos días, poco antes de la firma de dicho acuerdo, fueron asesinadas tres mujeres embarazadas para arrancarles de su vientre a sus hijos.

En Veracruz, donde gobierna la alianza PAN-PRD, antecedente del frente que encabeza Ricardo Anaya, han muerto 72 menores,entre cero y 17 años, durante los primeros 14 meses del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. 41 de ellos perdieron la vida por arma de fuego; 10 por arma blanca y 22 asfixiados, estrangulados o sus cuerpos fueron hallados en estado de descomposición.

El candidato a la gubernatura de Veracruz es el hijo del actual gobernador, a ambos los apoya Anaya, quien al firmar el Pacto por la Primera Infancia nunca reparó en estas cifras que colocan a Veracruz como uno de los estados más violentos contra los menores y de la que nunca habló, tal vez porque lo desconozca.

En los últimos 10 años, es decir cuatro años y medio de Calderón y cinco años y medio de Peña Nieto, 12,000 niñas y niños menores de 12 meses hasta 17 años fueron asesinados de forma violenta en México, es decir, cada 7 horas con 27 minutos, un menor de edad fue privado de la vida, esto de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Acordar sobre la seguridad de la infancia sin reparar en la responsabilidad de sus correligionarios o ellos mismos, sin revisar la realidad de esos menores, y conocer las verdaderas causas de la situación real de los niños de la primera infancia, es un crimen.

Las campañas no pueden ser ya sólo fotos con firmas de pactos que no se cumplen, sino estudios y propuestas serios sobre las verdaderas causas que originan los problemas del país, en este caso de los niños, cuya vida dependerá de esos candidatos. No es una cuestión de risa firmar un Pacto por la Primera Infancia, sino un compromiso más cercano a la tragedia que a la comedia.

Trump perdió la batalla

Postigo

José García Sánchez

Trump perdió su primera guerra, pero se consolida como el comandante en jefe de la OTAN. A veces perdiendo se gana.

Acostumbrado como está a manipular  la derrota, en el campo de batalla de los medios la perdió Trump desde el momento de la amenaza.

El respaldo para que el ataque se justificara era la utilización de armas químicas contra la población civil de Duma, en Siria, registro basado en una sola agencia de noticias, manejada por Estados Unidos.

Siria no tenía por qué llevar a cabo dicha acción, puesto que acababa de desalojar del territorio a las guerrillas contra su régimen y las fuerzas armadas de Estados Unidos consideraron que era necesario retirarse de esos espacios porque el grupo radical Isis había sido relegado a espacios muy vulnerables y pequeños.

Uno de los objetivos de la necesidad de invasión inmediata fue la de impedir que se realizara la inspección de organización para la prohibición de armas químicas, que determinaría si se utilizó gas sarín. La visita de dicha organización desenmascararía a Trump en su mentira sobre el uso de armas químicas y descubriría que tiene medios de información afines y sólidos en esa parte del mundo que fueron las que le ofrecieron la única supuesta prueba de la utilización de armas químicas.

El presidente estadounidense y sus homólogos de Reino Unido y Francia pensaron que devastarían las dos ciudades atacadas.

Así, Trump pierde al interior de su país al realizar una acción militar en el exterior sin el consentimiento del Congreso, el cual ya no actúa con la misma ligereza que con Nixon, las consecuencias que tuvieron que pagar fueron muchas y de su desprestigio todavía no se recuperan, sobre todo porque no estaba en peligro la seguridad de ningún estadounidense ni del gobierno del vecino país como para utilizar al ejército y llevarlo al exterior.

Trump se saltó la aprobación del Congreso y envió tropas para atacar la capital de Siria, Damasco, y Homs, donde según él estaban ubicados los laboratorios de las armas químicas.

Envió 20 misiles Tomahawk, de los cuales fueron interceptados 13, el resto sólo hicieron daños materiales.

El misil Tomahak ha sido perfeccionado a lo largo de 47 años desde su creación. Su costo aumentó considerablemente, al inicio sólo era un proyectil de largo alcance (569,000 dólares), ahora su versión táctica, que dificulta su intercepción (1’450,000 dólares) sigue siendo “perfeccionada” sin importar su costo. De tal suerte que Trump sólo en misiles Tomahawk gastó 29 millones de dólares para que Isis regrese a territorio sirio, que es uno de los objetivos de esta operación que permite, según el criterio de Tump, que Estados Unidos merodee los espacios sirios.

La hora de vuelo de los aviones caza F 22, que lanzaron los misiles, cuesta 68 mil dólares. En total, Washington y sus aliados dispararon 110 misiles. Según Rusia, la defensa antiaérea siria interceptó 71 misiles de crucero de un total de 103.

En noviembre cambia el Congreso estadounidense, Trump tiene 20 por ciento de popularidad en su país. Intentará ganar simpatías al decir que el ataque fue un éxito y pueda tener un Congreso no sólo republicano, porque muchos de sus correligionarios cuestionaron el ataque, sino incondicionales.

Trump necesita reactivar su industria bélica, es muy remunerativa no sólo en cuanto a la economía, sino en el pretexto del enemigo exterior puede acarrearle simpatías. De otra manera, no podrá reelegirse, porque necesita primero candidatos republicanos que puedan seguir el juego y su labor debe empezar al interior de su partido, donde muchos de sus militantes no lo quieren.

A Trump ya no le creen que el muro y Siria sean prioridades para los estadounidenses, representan erogaciones altísimas e innecesarias para la población que ya no se siente tan orgullosa de pagar impuestos como en el pasado, al ver el destino del dinero de su esfuerzo convertido en misiles y concreto y varilla. Según The Washington Post, el muro tendrá costo superior a los 25,000 millones de dólares.

El silencio sospechoso del secretario de Relaciones Exteriores de México respecto a la acción bélica de Trump puede romperse de un momento a otro, esperemos que no sea para felicitarlo, como acostumbra, por una victoria que sólo ocurrió en la mente enferma del mandatario vecino, porque entonces tendríamos más enemigos peligrosos, incluyendo Isis.

La vecindad de Meade

Postigo

José García Sánchez

Hace algún tiempo se le quitaron las escenas violentas  a las películas de Rambo para mostrar la agresividad que en ellas se reflejaba. La duración de las películas sin escenas violentas se reducía a dos minutos escasamente.

Si hiciéramos un ejercicio similar y le quitáramos a los discursos de José Antonio Meade las menciones que hace de Andrés Manuel López Obrador, le quedarían sólo unos pocos minutos y de éstos, mucho menos contienen propuestas. Y de las propuestas, la mitad son copia de algunos otros partidos, sobre todo de Morena, partido al que más critica.

No esconde Meade su rencor personal contra López Obrador, no sabe que con éste o con cualquier otro competidor por la Presidencia de la República, de todas maneras estaría en tercer lugar.

Así, el poco espacio que le queda para dar a conocer sus ideas, se lo dedica a su otro competidor, Ricardo Anaya, a quien Meade retó para publicar su #7de7 para “medio aclarar” el asunto de lavado de dinero del que se le acusa.

Su candidatura proviene de un partido dividido y se dividió más aún con su nombramiento, acción que impulsó a muchos priistas a abandonar sus filas. Porque los militantes consideran que habiendo tantos que hicieron trabajo partidista, que participaron en actos, que pusieron dinero de su bolsillo, que sacrificaron el tiempo de estar con sus familias para alcanzar por lo  menos un puesto de elección popular, le abanderarán a alguien que no tiene credencial de ese instituto político.

Definitivamente no es culpa de Andrés Manuel López Obrador que Meade esté en tercer lugar y puede llegar al cuarto si sigue con la obsesión de mencionar al candidato de Morena con el mínimo pretexto.

Frente a los miembros del Movimiento Antorchista Nacional, Meade, acusó que el plan de Andrés Manuel López Obrador de frenar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México afectará a las familias, por lo que propuso “mejor frenarlo a él”. Desde luego que afectará a las familias el detener ese proyecto, pero a las familias de los inversionistas que se harán más ricos con la construcción de dicho aeropuerto.

No hay manera de parar a Meade en su afán por darle impulso a la candidatura de López Obrador, pareciera que no puede quitárselo de la mente. Ya confesó que es el protagonista de sus pesadillas y en horas de vigilia cuando el exsecretario de Hacienda debe estar más lúcido vuelve a recaer en su obsesión por mencionarlo como si el nombre del candidato de Morena le diera un buen sabor de boca.

El desgaste que ha obtenido Meade por mencionar obsesivamente a Andrés Manuel provocó que El Bronco llegue a hacerle ese trabajo sucio. Ahora será el norteño el que agreda a López Obrador, mientras Meade se dedica, por fin, su campaña en busca de un puesto importante de elección popular.

El candidato del PRI a la Presidencia de la República deberá darse cuenta que está ahí para dar a conocer proyectos, planes, programas, ideas. Para eso son las campañas de proselitismo, no se trata de asomarse a la ventana del vecino para insultarlo como si viviera en una vecindad de los años 50. Las campañas políticas son más serias que eso, ojalá que el INE o el Tribunal, al que debe tantos favores, pueda decirle que no está en la secundaria, sino en una contienda seria por el cargo público más importante del país.

Meade impulsa contrincante

José García Sánchez

Meade sigue en franco apoyo a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador. Su apoyo es incondicional aunque eso sí, involuntario.

El punto de referencia, base del discurso de campaña del candidato del PRI a la Presidencia de la República, es Andrés Manuel López Obrador, no puede evitar aludirlo, lo toma en cuenta más que sus propios seguidores y lo menciona cada vez que puede.

Hace poco Meade reviró que él si mantendrá la pensión a los expresidentes de la República, luego de que López Obrador anunció que de triunfar en las urnas se las cancelará.

No sólo eso, sino que le advirtió púbicamente a Fox, que el expresidente tendrá derecho a una pensión que le es adecuada a su edad, y que él mismo instauró en la Ciudad de México, para personas mayores de 65 años. Lo que se conoce como la “tarjeta de Obrador”.

Meade con la afirmación de mantener la pensión vitalicia a los expresidentes le coloca alfombra roja al próximo apoyo que podría obtener de Vicente Fox, como si esto pudiera representarle alguna ventaja. Fox empieza a criticar a Anaya y encuentra públicamente semejanzas con Meade.

Meade se ha pronunciado infinidad de veces contra el populismo cuando en realidad ha demostrado que o sabe en qué consiste, quiere colocar cuñas a su discurso de términos administrativos que sólo muestran su desconocimiento de la política.

Pero su referente siempre será López Obrador ante la carencia de proyectos propios y la necesidad de ocultar su febril continuidad al régimen de Peña Nieto.

En otra ocasión el candidato del PRI dijo que México es “una gran país” y no por “recetas mágicas ni populistas iluminados”, refiriéndose a López Obrador, porque no es posible pensar que le llama así a alguien que se parece mucho a él como Ricardo Anaya, que quieren que cambie sólo el nombre del presidente, pero que todo siga igual, como sucedió precisamente con Vicente Fox, cuando todo mundo esperaba la transformación que nunca llegó, seguía gobernando el PRI con un personaje silvestre en la silla presidencial.

Más recientemente Meade, que está en contra de que los criminales estén en las calles como propone Andrés Manuel López Obrador.

En el discurso los une la presencia del fantasma de Andrés Manuel, como fuente de inspiración de quienes le elaboran sus discursos, sin saber que lo nombran tanto que pareciera que ellos mismos votarán por Morena.

El hecho de que se encuentre el candidato de Morena en las preferencias electorales no quiere decir que vaya a ganar, pero el impulso que le otorgan Meade, Anaya y Fox podría llevarlo directo a Los Pinos gracias a las menciones de su inevitable e involuntario aliado.

Debe señalarse una nueva estrategia del PRI para que haya un aparente apoyo a su candidato consiste en reunir gremios en un lugar determinado del país. Es decir, si se trata de cafetaleros y la reunión es en Ciudad Cardel, asistan los cafetaleros priistas de todo el país para hacer bola, aparentar multitudes y echarle montón a Meade que no puede llenar un solo recinto en ciudad alguna del país. Eso es lo que debe preocuparle.

Los boletines del PRI aseguran que en esa ciudad de Veracruz hubo un lleno total del recinto del evento, 22 mil cenecistas. La CNC se convirtió en un elefante blanco. No hay cenecistas, hay acarreados, la situación del campo lo confirma. El problema aquí radica en que al inflar la asistencia o crearla de manera artificial, la maquinaria de gobierno quiere empezar a establecer en el campo su centro de operaciones para echar a andar un fraude electoral que anuncia esa cargada ficticia en favor de su candidato.

El PRI debe tener un candidato fuerte, es el partido en el poder, no lo ha logrado sostener.

La campaña de Creel

Postigo

José García Sánchez

 

 

Una vez que Ricardo Anaya dio a conocer el equipo para la campaña descubre los entretejidos de su proyecto al mostrar que prácticamente el segundo de abordo es nada menos que Santiago Creel Miranda, creador del sospechosismo.

Acuñar esa palabra que se le adjudica a su entonces coordinadora de asesores, María Amparo Casar, redactora de más de uno de los discursos del entonces secretario de Gobernación, es lo más inocente del personaje que ahora resurge con toda la intención de volver a ocupar esa dependencia en caso de que gane Anaya la Presidencia de la República.

El candidato de Morena a Benito Juárez, Fadlala Akabani, en la Ciudad de México asegura que el instrumentador de una acción ilegal como el desafuero fue Santiago Creel, quien le vendió la idea al entonces presidente de la República, Vicente Fox, porque a éste no se le puede exigir mucha actividad cerebral.

El entonces presidente ejercía permanente presión hacia Akabani para que se manifestara en favor del desafuero de Andrés Manuel López Obrador.

Fox, asegura Akabani, no desaprovechaba ocasión para instigarlo a fin de que apoyara el desafuero, que el general Rafael Macedo de la Concha le había dado forma judicial. Mientras Creel había concebido este arquetipo legaloide desde una perspectiva política, sólo necesitaba que los entonces panistas más vistos por la población se pronunciaran en favor de la triquiñuela.

Ahora Fox, el primer expresidente que rompe la discreción, el silencio prudente y exalta su protagonismo hasta el paroxismo, asegura ser partidario de la libertad en Venezuela y la legalidad en México.

Akabani va, a través de Morena, por el puesto que ya ocupó al frente de Benito Juárez cuando militaba en el PAN. Santiago Creel quiere recuperar el puesto de la tenebra política en que se convirtieron las oficinas de Bucareli durante su virreinato, a través de Anaya.

La incorporación de Creel al equipo de Anaya no hará otra cosa que adelantar su derrota. Si Anaya se recarga en Creel ni siquiera la campaña será un buen producto. Las secuelas de Creel están por ventilarse y la honestidad que dice abanderar Anaya se desmorona. Se habla de que su hijo Santiago Creel Garza Ríos maneja casas de empeño, casinos, entre otros negocios cuyos permisos dependen de Segob.

Cuando salgan al descubierto los negocios de Creel, Anaya, que ha apostado todo por Santiago, podría llegar al tercer lugar, pero no subiría a segundo Meade sino Margarita, porque el desmoronamiento del equipo del Frente fortalece a quien prácticamente orilló a renunciar a su partido a Zavala, sin que esto pueda motivar alguna simpatía intempestiva por el candidato del PRI a la Presidencia de la República.

Todo desgaste de Anaya lo capitaliza Margarita Zavala, proceso que la acerca al PAN, no sólo a sus consignas e ideas políticas, sino a su reintegración, porque ella no es nada sin el partido y la derrota electoral de Anaya podría costar su salida del partido, incluso su expulsión. Margarita y su esposo todavía deben seguir en la política porque tienen muchos intereses, propios y extraños, que defender y proteger.

Mientras Creel esté con Anaya, la guerra electoral desde el cuartel de Margarita será contra ellos a muerte. Pero sin Creel, la candidatura de Anaya se quedaría sólo con teóricos de la política. La campaña de Anaya, en lo bueno y en lo malo, en lo lícito y lo ilícito, está recargada en Creel.

En busca del Cuarto Polo

Enrique Sánchez Márquez

Mientras su exsecretario particular, Luis Serna, tiende puentes a lo largo y ancho de la República Mexicana, su jefe, Miguel Ángel Mancera, establecerá equilibrios que conduzcan a un gobierno de coalición, objetivo principal del exjefe de Gobierno en los próximos meses.

Luis Serna y Miguel Ángel Mancera dejaron la casa en orden.

La trascendencia de un gobierno de coalición se convierte en una vanguardia política en este momento. Si la perspectiva partidista es la colación electoral, los equilibrios deben guardarse desde las campañas, fortalecerse y consolidarse con el gobierno triunfante.

Es decir, el común denominador que respaldará las campañas de cada una de las fuerzas políticas con posibilidades de alcanzar la victoria en las urnas es el gobierno de coalición.

En este contexto, Luis Serna establecerá los vínculos necesarios con las fuerzas vivas de cada entidad, ponderando la candidatura de Ricardo Anaya a partir de un esquema en el que están de acuerdo los tres partidos que integran el Frente por México.

Miguel Ángel Mancera madura, desde hace más de dos años, el Cuarto Polo, un proyecto personal que comparte con los líderes de los tres partidos que integran dicha instancia electoral y de cuyas ventajas les hablará primero Luis Serna y, posteriormente, consolidará el propio Mancera Espinosa a la hora de concretar acuerdos.

Este tipo de tareas fortalece la campaña de Ricardo Anaya, al mismo tiempo que hace protagonistas del triunfo a los líderes del PAN, del PRD y de MC, partido que tiene todas las de ganar cualquiera que sea el resultado en las urnas.

Y es precisamente en la cúpula de MC donde se comenzó a concretar la idea forjada por Mancera y darle una solidez a la campaña de Anaya, que ninguna otra coalición tiene.

Ante este panorama, Mancera buscará nuevas oportunidades en sectores de indecisos para explicarles las ventajas de un gobierno de coalición.

El gobierno de coalición no es opción, es una realidad a la que deben encaminarse las otras dos fuerzas políticas con candidatos capaces de lograr el triunfo electoral, pero es un objetivo indispensable para el que debe prepararse tanto la alianza que encabeza Andrés Manuel López Obrador, como la de José Antonio Meade Kuribreña.

Es decir, más allá de la identificación que sin duda tiene con el Frente por México, Mancera Espinosa tiene una responsabilidad marcada por el momento histórico que vive el país.

Así, el manejo de la agenda que estructure Luis Serna serán los puntos torales de los puentes que establezca Mancera, el Cuarto Polo, el Frente por México, el gobierno de coalición para darle a la democracia mexicana el potencial que la sociedad exigía desde hace años.

Meade y la servidumbre

Postigo

José García Sánchez

 José Antonio Meade propuso dar apoyos fiscales a los patrones para que afilien a las trabajadoras domésticas al IMSS, es muy buena idea, pero mejor idea sería que todos los trabajadores que tengan un patrón coticen en el seguro.

Hay en el IMSS un ejército de coyotes que negocian con los patrones, muchos de ellos comerciantes judíos del centro de la Ciudad de México, para no pagar las cuotas de seguridad social.

Este ejército de coyotes existe desde hace algún tiempo. Y Mikel no hizo nada. La corrupción dentro del Seguro Social está a la vista de todos, pero tanto Meade como el otro candidato por el PRI que tampoco es priista, saben lo que hay adentro del IMSS, como secretario de Hacienda debió asomarse a las entrañas de ese lugar.

Meade cree que puede dirigir un proyecto a los patrones en relación con sus trabajadores de limpieza. Es decir, empresas que pre ocupan personal de intendencia y así darles facilidades con los impuestos.

El candidato ciudadano desconoce que él y sus compañeros de equipo hicieron legal la figura del outsourcing, medio a través del cual las empresas, chicas, medianas y grandes, contratan a su personal de limpieza, en por lo menos 95 por ciento.

Entonces a quién se dirige Meade. Es difícil saberlo. Probablemente a las amas de casa que trabajan y deben contratar una trabajadora doméstica para apoyo de las tareas del hogar. En este caso, qué beneficios pueden obtener las familias. Difícil saberlo.

En el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, el candidato del PRI a la Presidencia de la República prometió que hará deducible el Impuesto Sobre la Renta a las cuotas voluntarias de los patrones al IMSS.

Sin duda el apoyo que requieren estas trabajadoras debe ser sustancial, pero también ofrecerle apoyo legal, porque es precisamente en las casas de algunos funcionarios públicos donde más son explotadas con el pretexto de la importancia del personaje a quien sirven.

Es famoso el caso de la trabajadora doméstica de Guillermo Padrés cuando era gobernador de Sonora, quien la acusó de robo injustificadamente. Es ante esas injusticias de personajes acostumbrados a abusar de los que la le ley y el gobierno debe proteger a las trabajadoras domésticas.

La tradición de ocupar trabajadoras domésticas de origen indígena tiene como principal causa su honradez; sin embargo, a muchas de ellas se les prohíbe hablar en su lengua frente a los patrones, creen que conspiran contra ellos. El promedio de las quejas de estas trabajadoras de denuncias de abusos es uno de cada diez, de esto debe informarse Meade antes de hablar con tanta ligereza de problemas que es evidente que desconoce.

En lugar de fijar edad para pensionar a estas trabajadoras, porque su labor es principalmente física, donde la energía corporal va de por medio y esto se merma con la edad, el bisoño candidato del PRI mejor le apuesta a los beneficios con el IMSS, en lugar de ir directamente a beneficiarlas.

La falta de costumbre de beneficiar a las clases populares muestra en estos desaciertos e imprecisiones que en realidad no hay interés en impulsar los derechos de los vulnerables, sino fortalecer los beneficios de quienes nadan en canonjías.

El tema de las trabajadoras domésticas no es tema que conozca Meade, es evidente. Vienen otros temas donde deberá estar mejor informado y más comprometido, por su bien.

Política o deporte

Postigo

José García Sánchez

En México la política y el deporte guardan una relación poco común en beneficio de quienes gobiernan.

El interés de los gobiernos desde hace un siglo para que los mexicanos se conviertan en aficionados a algún deporte como forma ideal de manipulación cobra en estas elecciones significados que exponen de manera desgarradora la realidad del país.

Para el poder, observar un deporte en lugar de practicarlo es una manera muy fácil y cómoda de manipular no sólo la conformidad o inconformidad el país, sino crear ídolos de barro que terminan por convertirse en efímeras promesas.

El deporte, cuando se observa, divide; cuando se participa en él, unifica, identifica, encuentra reciprocidad, equidad, solidaridad. En su práctica se hace un trabajo en equipo que supera la individualidad y resurge, de sus cenizas, el sentimiento de sociedad, de comunidad, de compañerismo.

El poder logró que el lenguaje de los mexicanos fuera eminentemente deportivo en todo momento, si se relaciona la realidad con el deporte, puede verse sólo un panorama en blanco y negro, sin matices, sin grados. Así, en los deportes hay un ganador y un perdedor, inevitablemente en toda competencia. Nada es compañerismo, no se puede llegar juntos a la meta, debe haber un perdedor, y ser perdedor es lo peor que pueda haber en México, aunque cada día los ganadores sean menos.

Todo en México, aunque no sea deporte, debe tener esa connotación, en primer lugar para deshacerse de los perdedores, que cada día son más, y en segundo para asegurarse si el mexicano ha aprendido bien la lección de que todo en este país tiene relación con el deporte, hasta la política y no al revés.

Ahora, en universidades públicas y privadas, realizan concursos de debate, donde se decide a final de cada ejercicio un ganador. Ya no es el debate una exposición de motivo donde se muestran las diferencias, incluso las coincidencias sobre diferentes temas. El debate se reduce a simples exposiciones exaltadas, donde el que más grita, quien mejor imposta la voz, gana. Es un deporte que hace creer a los futuros profesionales a pensar que el debate es una especie de deporte individual, donde la razón queda rezagada y luce triunfante el protagonismo y el sarcasmo como principales herramientas para vencer.

Es decir, se les condiciona para que después del debate el triunfador llegue a las urnas con una ventaja invisible y muchas veces irreal para con ese antecedente, ganar las elecciones.

El debate en México es una especie de primera o segunda vueltas, que condicionan el triunfo electoral, como si se tratara de una pasarela de exhibicionismos y egos, pero no de contrastes y soluciones a los múltiples problemas del país.

En el debate no son importantes los proyectos sino el ganador de una discusión que rebasa a los demás con datos falsos, con pruebas que no pueden comprobarse en ese momento, o simplemente con un mejor manejo de la imagen en público.

El deporte exige un lenguaje reducido, que auxilia a un vocabulario escaso, propio de las personas poco instruidas, prácticamente incultas. Al mismo tiempo el culto a la personalidad se manifiesta, como en el deporte, con una admiración que tiene que ver más con la idolatría que con la razón. Hay muchos ídolos del deporte.

Es dentro de este contexto en el que empieza a desarrollarse un ejercicio de poder que discrimina y menosprecia a la población. Reduce no sólo su léxico a la jerga deportiva sino que limita su inteligencia a ser sólo ganador o vencedor. El perdedor se extravía en el tiempo y el ganador, gobierna.

El candidato del PRI, José Antonio Meade, señaló: “yo busco la de oro”, por decir que quiere la Presidencia de la República, esperemos que a eso se refiera. El actual jefe de Ejecutivo nunca dijo desear el oro, pero se lo llevó a sus bolsillos no al ganar sido durante su gestión.

Las elecciones son un deporte, donde el ganador merece la medalla de oro. Las campañas de proselitismo iniciaron a medianoche, como si el televidente o espectador estuviera viendo un partido de futbol del otro lado del mundo, como sucede en los mundiales de ese deporte, cuando se realizan en lejanas latitudes. A medianoche, hora en que no se puede asistir al estadio, pero puede observarse lo que en su cancha suceda. Como si la política fuera una actividad para observarse solamente y no para practicarse.

 

Aeropista del tercer lugar

Postigo

José García Sánchez

Para Margarita Zavala la principal preocupación no son las irregularidades que, en su recolección de firmas que brotan como hongos a través de las pesquisas del INE, sino su postura acerca de uno de los puntos nodales de las campañas que será el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

Además de haber registrado más de 200 mil firmas ilegales y cientos de firmas fraudulentas, Margarita Zavala también presentó irregularidades por más de 10 millones de pesos en el financiamiento de su campaña de recolección de apoyos para obtener su candidatura, pero esto puede subsanarse, se sabe necesaria para el gobierno federal, de tal suerte que estará en las boletas, pero el apoyo del gobierno federal en las elecciones tendrá sus límites y esos los fijará su postura respecto a la construcción de esa obra.

Margarita Zavala tiene en el interior de su equipo personajes con posturas encontradas respecto a la viabilidad de la construcción de esta obra.

Acaba de incorporar a José Luis Luege Tamargo, quien hace dos años dijera que el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México  esconde numerosos efectos nocivos, uno potencialmente catastrófico: las inundaciones que afectarían a millones de habitantes del área metropolitana de la capital del país y del Estado de México.

El exdirector general de Conagua señalaba en enero de 2016 que estudios hidrológicos y geológicos, realizados por técnicos de esa dependencia y que el gobierno de Peña Nieto ha desdeñado dicho documento, advierten que los terrenos del vaso del ex Lago de Texcoco no son aptos para ninguna construcción, menos para una obra con las dimensiones del nuevo aeropuerto.

El documento ordenado por Felipe Calderón se llama Consideraciones hidrológicas y ambientales para el posible desarrollo de infraestructura aeroportuaria en el Lago de Texcoco, tardó dos años en elaborarse.

Es decir, aquí Zavala deberá escoger entre la congruencia con su esposo o el pago de la factura al gobierno federal por haberle dado la candidatura, a través del INE, a pesar de todas sus anomalías. En caso que Margarita Zavala apoye la construcción del aeropuerto deberá hacerlo con mesura, de tal manera que no rebase a Meade, que bien podría ser rebasado por la expanista y arrebatarle el tercer lugar.

La figura de Meade no prende y Margarita se vale de todo para ascender.

Hasta aquí las dudas de Margarita son de alguna manera razonables, pero surge un tercero en discordia que por su problema grave de sentirse genio no se da cuenta de la realidad que pisa y es el hermano de Margarita Zavala, el paladión de las guerras sucias, diseñador de meses y distorsionados de noticias: Juan Ignacio Zavala, quien en su guerra febril contra el candidato de Morena no le importa defender lo que Andrés Manuel cuestiona y sin querer cae en la defensa de una obra que él mismo desconoce su viabilidad.

En toda tribuna, como lo hace su examigo Fox, lanza dardos de goma contra Morena y no le importa contradecir lo que en esencia podría convertirse en una grave división al interior de la campaña de su hermana, quien seguramente necesita urgentemente de los servicios de Juan Ignacio Zavala para ascender en su carrera política, por lo menos para hacer sostenible y sólida su campaña en busca del puesto político más importante de país.

En primer lugar, Margarita Zavala deberá erradicar las propuestas frívolas de su campaña, ir a fondo con los problemas reales de la población y plantear soluciones viables. De otra manera no podrá arrebatar el tercer lugar a Meade.

 

Margarita y el aeropuerto

Postigo

José García Sánchez

El debate poco oficial sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México no sólo apenas empieza, sino que se sumarán diferentes fuerzas para presionar que no se realice la obra del sexenio.

Hay quienes aseguran que nadie debe meterse en un proyecto aprobado, por la élite del poder. Lo que se busca desde Morena, por el momento, y posteriormente desde la campaña de Margarita Zavala, será que las obras se detengan a cualquier costo.

Los detractores del proyecto hablan de ríos subterráneos que en algún momento pueden mover el suelo, hay una zona arqueológica precisamente donde se requiere erigir esta obra y, por si fuera poco, los costos de construcción no son nada comparados con los de mantenimiento en un lago que sólo por capricho se ubica en ese espacio.

Margarita Zavala comienza a perfilar su campaña, con un personaje que peleó la gubernatura de la capital del país desde la perspectiva de candidatos independiente, José Luis Luege, exdirector de la Comisión Nacional del Agua, y uno de los más críticos políticos de la construcción del aeropuerto. Pueden atribuirse algunos resquicios conservadores, pero si sabe de algo es de este tipo de construcciones y sus consecuencias.

El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tiene como uno de sus principales riesgos las inundaciones que afectarían a millones de habitantes del área metropolitana de la capital del país y del Estado de México, según un estudio realizado por Conagua, ordenado por Felipe Calderón Hinojosa. Documento que hizo posponer la obra al propio esposo de Margarita y que ha marginado Peña Nieto. En el texto de dicho estudio se advierte que esa zona lacustre tiene una función regulatoria de inmensos volúmenes de agua de lluvia y drenajes que impide inundaciones de grandes proporciones en el área metropolitana, pero también es estratégica para evitar que siga el hundimiento del suelo.

Sabemos que luego del sismo del 19 de septiembre de 2017, el espacio que ocuparía el nuevo aeropuerto se hundió cinco centímetros.

“La propuesta específica para construir en el sitio el NAICM conlleva grandes riesgos hidrológicos para la propia infraestructura y para la ciudad”, alerta la investigación Consideraciones hidrológicas y ambientales para el posible desarrollo de infraestructura aeroportuaria en el Lago de Texcoco.

El documento, que tardó dos años en elaborarse, en el sexenio de Calderón Hinojosa, recomienda no edificar el NAICM en Texcoco, sino explorar otras opciones para realizar una obra que estima necesaria, como Tizayuca, Hidalgo.

Si Margarita Zavala quiere ser congruente con el proyecto de su esposo, si quiere dar realce a su equipo cercano de campaña, y además de consistencia a su paso por la candidatura, seguramente adoptará el tema del aeropuerto como una de sus consignas más sólidas de su campaña, para lo cual tiene en Luege Tamargo a un experto que puede ejercer mucha presión sobre la actual administración pública para reubicar la obra.

Por el lado de Morena, está Javier Jiménez Espriú, exsubsecretario de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico, que también cuenta con argumentos contundentes para impedir o hacer que la opinión pública ejerza presión para que dicha obra no se realice en ese lugar.

En cuanto a Margarita Zavala, seguramente tendrá una estrategia bien estructurada para tomar esa bandera y llevarla hasta sus últimas consecuencias, aunque esto implique tener coincidencias con su peor enemigo, Andrés Manuel López Obrador, pero si la guerra del gobierno federal se centra en Ricardo Anaya, seguramente Margarita tendrá entre ojos al panista y podría importarle poco coincidir en algunos temas con Morena.

Aquí es donde Margarita deberá escoger si seguir haciéndole el juego al gobierno federal al pagar la factura que implicó su designación como única candidata independiente a la Presidencia de la República o mantener la congruencia con los postulados de su esposo y dar personalidad casi propia a su campaña. Y deslindarse, a la vista de todos, ante propios y extraños, del gobierno de Enrique Peña.

El tema del aeropuerto en la campaña de Margarita Zavala le dará solidez a algunos de los planteamientos frívolos con los que llevó su precampaña.