Mafia de directores controla al IPN: Lira

noviembre 24, 2020 By enriquesm

Mafia de directores controla al IPN: Lira

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Con Mario A. Rodríguez Casas la institución vive el “peor desastre académico de su historia”. Busca quedarse otros tres años

Detectan gastos inflados superiores a de 750 millones de pesos en obras de reconstrucción. Inoperancia, parálisis y gigantesca corrupción en 100 planteles asfixian su futuro.

POR ENRIQUE SÁNCHEZ MÁRQUEZ

Un Instituto Politécnico Nacional envuelto en la más grande corrupción de su historia, derivada de la ineficiencia, anarquía académica, cultura mental arcaica, administración monárquica y la presencia de una mafia de directores que lo ha manejado a su antojo y para su beneficio personal desde hace 30 años, de nada le sirve al país y a la comunidad.

Esta casa de estudios vive la “mayor desgracia” académica de su historia, además que sus últimos directores generales, entre ellos, el actual, Mario A. Rodríguez Casas lo han convertido en negocio propio.

Frente a este panorama, uno de los puntos claves y urgentes es establecer caminos viables para combatir la corrupción que impera en la administración central y en más de sus 100 entidades conformado por Escuelas, Centros y Unidades ECUS, al convertirse en un cáncer que tiene muy deteriorada la razón de ser del Politécnico.

Tan solo en el caso de las obras de reconstrucción de los inmuebles dañados por el sismo de 2017, hay una cifra aproximada de 750 millones de pesos por los que el director actual tendrá que responder, porque él presenta cuentas superiores a mil millones de pesos y la Aseguradora sostiene que los daños no sobrepasan los 250 millones de pesos.

Desde ahora se habla de promover una auditoría al actual director general del IPN.

Precisamente dentro de este grupo que ha tomado como herencia y patrimonio propio la dirección general, Mario Alberto Rodríguez Casas, Maroco ha montado todo un sistema de prebendas, concesiones, regalos, ascensos y nombramientos al vapor, en su intento por quedarse al frente del Instituto los siguientes tres años.

El IPN en la actualidad se encuentra paralizado y envuelto en un aparato de conveniencias, complicidades he impunidad total y con innumerables vicios de irresponsabilidad e improvisación absoluta.

A la par, en un afán de salvaguardar sus intereses ha ejercido el terror académico, presiones, descalificaciones y represión con expulsión de alumnos y actas administrativas contra académicos con el propósito final de desaparecer todo vestigio de un congreso politécnico.

Si de verdad el IPN se quiere transformar, se requiere en primer lugar un cambio de administración del IPN para que su nuevo director asuma el compromiso político con el gobierno federal porque hasta ahora funciona como un grupo que vela y protege sus interese personales viendo a la institución como una inacabable mina de oro.

URGE QUE EL PRESIDENTE LÓPEZ OBRADOR PONGA ORDEN

Todo este panorama decepcionante en que se encuentra el Instituto Politécnico Nacional descrito con profusión de detalles por el maestro, luchador y sindicalista de toda la vida, Silvio Lira Mojica, convertido en transmisor de los avatares que padece la comunidad académica en particular. y trabajadores y estudiantes en general, subraya en entrevista con Huellas de México, la necesidad urgente que el Gobierno Federal tome cartas en el asunto.

Lo imperativo en este momento es dar paso a una reforma interna de orden estructural y democrática para la autotransformación de su comunidad y del mismo instituto”, subraya.

En donde no deja dudas es que “definitivamente Maroco no debe ser ratificado para otro periodo de 3 años más como lo pretende, porque el daño causado, como parte de una camarilla es enorme”.

Insiste:

La comunidad politécnica está convencida que el actual director, Mario Rodríguez Casas no debe ser ratificado para otro periodo de 3 años más como lo pretende, otorgando prebendas, concesiones y apoyos a cuenta del presupuesto general.

Luego en alusión a una de las principales proclamas del presidente, Lira Mojica considera que se necesita barrer las escaleras del poli de arriba hacia abajo para crear y promover condiciones mínimas el respeto irrestricto al estado de derecho en acatamiento a que todo se haga “nada al margen de la ley. Por encima de la ley, nadie”.

IPN, EL MODELO EDUCATIVO QUE NACIÓ MUERTO

A lo largo de la charla el entrevistado desglosa las condiciones de desastre en las que se encuentra su querida institución.

En los casi 24 meses que lleva su gobierno sobre la aplicación de la Cuarta Transformación de nuestro país, desafortunadamente dentro del IPN, en la realidad no existe cambio alguno, todo sigue operando igual, con las mismas prácticas y vicios de costumbre del viejo régimen, como si no hubiese un nuevo gobierno que destruya esa cultura, mental “arcaica”.

Una administración “monárquica” es la que ha imperado por décadas en el IPN; a la fecha ese viejo régimen se mantiene completo e intacto, sostiene Lira Mojica, impulsor de un anhelado nuevo proyecto sindicalista.

Y clarifica:

– La administración en turno de Mario Rodríguez Casas, Maroca, es la antítesis de las funciones sustantivas que debe cumplir como institución educativa, haciendo de las suyas a su antojo.

Siempre, dice, ha existido un divorcio entre la vida académica real y la vida de los procesos administrativos dónde impera una práctica de conveniencias, complicidades he impunidad total.

Cita como ejemplo los “cuerpos colegiados académicos que son a modo, o bien, ignorados cuando se hacen propuestas que implican la participación colectiva plural para explorar nuevos caminos, conocimientos, metodologías o sobre el quehacer de la práctica docente”.

El ejemplo más ilustrativo refleja que desde 2008 se impuso un Modelo Educativo por competencia que resultó un fracaso porque no se estableció ni siquiera una propuesta de evaluación que posteriormente, semestre a semestre fueran analizados los aciertos y los desaciertos para aplicar las correcciones correspondientes.

Tan solo en 2011 hubo una sutil declaración de la entonces directora general Yoloxóchitl Bustamente Díez, que se había incrementado el índice de reprobación y se aumentó en todas las escuelas el tiempo de permanencia diaria de los alumnos porque el nuevo modelo obliga a cubrir dos turnos para completar el número de materias.

Y así permanece ante la negativa del consejo general consultivo del IPN por las implicaciones de fondo que esto ha propiciado, lo cual queda inmerso en una grave crisis académica para los alumnos y para el propio instituto en términos presupuestales.

En su descripción no deja de mencionar que con Enrique Villa Rivera, Bustamante Díez, Fernández Fassnacht y hasta hoy Rodríguez Casas persiste la sordera y ceguera, del viejo estilo salinista, manteniendo todo intacto a pesar de la recomendación de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior ANUIES para actualizar o restructurar los planes de estudio con una duración máxima de 5 años en cada carrera.

PLANES VIEJOS Y OBSOLETOS PERO SIN CAMBIOS

Es lamentable e incomprensible que mientras otras instituciones de educación media y superior, públicas y privadas buscan de manera permanente actualizar los

planes de estudio, las carreras del politécnico tienen ya 12 años de vigencia y no se vislumbra la intención de modificarlos.

Esto es parte de uno de los tantos vicios de irresponsabilidad e improvisación absoluta que rige la vida de la institución, porque simplemente no hay “utilidad de negocio alguno”, como muchas otras cosas que no se hacen por esa razón, sintetiza Lira.

Toda esta problemática es del conocimiento del presidente López Obrador, gracias a una comunicación escrita que a nombre de cientos de académicos el entrevistado le hizo llegar y en donde subraya que el IPN vive en una “desgracia total” desde hace 17 años cuando menos, tiempo en que ha estado secuestrada la administración desde la llegada de José Enrique Villa Rivera hasta la fecha con Maroca, quién fue su secretario de administración y quien por cierto sería oportuno que informara en que se invirtieron los 100 millones de pesos que donó al IPN una refresquera en la administración de Villa Rivera.

Contrario a su propósito de perpetuarse en el cargo, es más recomendable una convocatoria pública para que los aspirantes que desean dirigir la institución presenten una propuesta de proyecto de transformación a fondo para destruir las prácticas administrativas y “vicios” de la corrupción de diferentes tipos e ineficacia.

Por otro lado, los aspirantes también deben proponer un proyecto de reconstrucción de todo lo relacionado con las funciones administrativas del IPN y cual sería la estrategia para que el IPN se inserte dentro de la Cuarta Transformación para incidir en el bienestar social.

CONGRESO NACIONAL POLITECNICO UN ENGAÑO.

Al hacer eco de la opinión generalizada de la comunidad, el ingeniero dice: Sí al Congreso Nacional Politécnico, pero con un director general de transición, con reconocida honorabilidad, a propuesta de una terna.

Lamentó como el 28 de mayo de 2018, tras cuatro años de preparativos de este magno encuentro frustrado, Mario Alberto Rodríguez Casas declaro la desaparición de la Comisión Organizadora del Congreso Nacional Politécnico COCNP, anunciando la convocatoria para el mes de mayo de 2019 una nueva elección de académicos , personal de apoyo y asistencia a la educación, y alumnos a modo, este último sector integrado por expulsados, egresados, bajas por motivos diversos y otros, desconocidos por sus comunidades.

La vieja aspiración de un Congreso Politécnico, como piedra de toque para iniciar un cambio real, sigue pendiente, principalmente por los obstáculos que han puesto los propios directores, el actual y el anterior, Enrique Fernández Fassnacht al negarse a salir de su burbuja dorada

Lira está convencido que los politécnicos tienen mucho más que aportarle al país y a la población en general si se tiene disposición y compromiso de conciencia social haciendo un enlace perfecto entre Escuela-Trabajo-Comunidad.

En este punto de acciones y transformaciones no se podrá lograr sin un nuevo régimen de trabajo porque Maroca en los hechos miente con mucha facilidad, demostrando ser parte de la clásica demagogia y representante del viejo régimen y de los grupos que han dominado la institución en los últimos 30 años.

Para el efecto se requiere como un primer paso la realización del Congreso Nacional Politécnico, así como proponer reformas y dar solución a las problemáticas del instituto.

Con la gestión de Rodríguez Casas el instituto ha seguido operando por inercia. En el IPN hay una violación permanente a los derechos humanos más elementales, derivado en gran parte porque los directores de las ECUs están sueltos, con el acoso laboral contra aquel que manifieste sus ideas amenazas de represión fabricación de actas administrativas por presuntas faltas laborales, actas administrativas por conflictos entre terceros que no tienen ninguna relación con el IPN, e intimidación hacia todo trabajador que ejerce su libertad sindical.

El trato es parcial y diferenciado.

Reflejo de esta situación hay más de 1200 académicos que tienen la dualidad de ser sindicalizados y al mismo tiempo con un puesto de confianza, notándose la marginación y el desprecio por el Sindicato de Trabajadores del IPN creado hace 12 años mientras que a los representantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación SNTE le dan recursos públicos y toda clase de concesiones que llevan dedicatoria para devolver con ayuda en el caso que sea necesario.

Con este mecanismo es como Maroca pretende continuar en el cargo contando con la colaboración de los representantes del SNTE, pues es así, como se opera para la elección de los Consejeros de los Consejos Técnicos Consultivos Escolares de las ECUs, y para los Consejeros al Consejo General Consultivo del IPN, CGCIPN, este último convertido en un “espacio para el aplausómetro y pleitesía del director en turno, donde no se analizan ni discuten el fondo de la solución de los problemas del instituto.


CORRUPCIÓN EN GASTOS POR EL SISMO DE 2017.

Muchos movimientos turbios e ilegales han quedado cubiertos por las bondades de los consejeros para aprobar todos los informes de Rodríguez Casas.

Es así que las tareas de reconstrucción de las edificaciones dañadas por los sismos de 2017, han sido adjudicaciones directas, mientras que el IPN pagó 15 millones de pesos a unos “profesionales” de la ESIA Unidad Tecamachalco para que hicieran un diagnóstico sobre los daños estructurales, los que supuestamente hicieron una estimación de 996 millones de pesos.

La aseguradora, en cambio estimó daños en 250 millones de pesos, de los que no pagará más de 90 millones mientras que el instituto tendrá que cubrir la gran diferencia faltante.

Lo que no se puede explicar es porque se contrató a estos “profesionales” si el instituto tiene un Patronato de Obras e Instalaciones con personal calificado con muchos años de experiencia, lo que presume que había un plan preconcebido para inflar los gastos de reconstrucción, bajo la responsabilidad y supervisión de Mario Alberto Rodríguez Casas, dejando en el aire el destino de 750 millon de pesos

Ya dese ahora se habla de promover una auditoría al actual director general del IPN.

Otro punto financiero que deja al descubierto una grave irresponsabilidad de la actual administración es la aplicación incorrecta e inoportuna del presupuesto lo que dio lugar a que en el primer trimestre del 2018 no se ejercieran 1000 millones de pesos, lo que propició que hacienda le quitará 539 millones de pesos y para el segundo trimestre tampoco ejerció 1107 millones de pesos.

Aun así y con todas esas fallas y una cadena de acciones que rayan en la delincuencia Rodríguez Casas pretende quedarse otro periodo más con el apoyo a modo de sus amigos colaboradores e incondicionales distribuidos en los Consejos Técnicos Consultivos.


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