López Obrador en manos de Gertz Manero. Se va por la libre

julio 20, 2020 By enriquesm

López Obrador en manos de Gertz Manero. Se va por la libre

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ESPECIAL: EL JUICIO A LOZOYA PURO TEATRO, DICEN INTERNAUTAS

Sospechosa, burda y opaca la acción de la Fiscalía General.

  • Una estrategia equivocada para la consignación y proceso de Emilio Lozoya Austin podría acabar con la emblemática bandera anticorrupción de la 4T

ENRIQUE SÁNCHEZ MÁRQUEZ/Huellas

En el caso Lozoya identificado como el primer maxi proceso por corrupción de un gobierno anterior, el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero se pasa de inteligente.

Tanta resonancia que ha logrado por sus méritos de traerlo extraditado a México se puede desplomar hasta poner en entredicho la validez de la 4T.

El temor fundado de quienes ven una esperanza de justicia es qué si no da resultados convincentes, el presidente y su gobierno con todo y su 4T pasará a la historia como el “gran cómplice de la corrupción en México”.

Dicho de otra manera, Gertz Manero tiene en sus manos al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ni más ni menos la responsabilidad es tan alta que tiene en sus manos el prestigio y la trascendencia del gobierno del presidente, por lo que si no cuida las formas y actúa con más severidad como lo merece uno de los ejemplos más claros de la corrupción, los buenos frutos se pueden venir a tierra.

De paso el propósito presidencial de mantener la supremacía en el Congreso federal para el próximo año quedará como un intento fallido.

La responsabilidad histórica de quien debe llevar a buen puerto este juicio es enorme, tomando en cuenta que en sus manos está la posibilidad de convertirlo en un verdadero acontecimiento que marque señales claras de un después y un ahora en el combate a la corrupción.

MUCHAS CARAVANAS, ERROR FATAL

Un error posible que puede echar todo a perder es que el Fiscal quiere quedar bien con todo el mundo.

En un primer plano, con los familiares de Emilio Lozoya Austin a quienes les prometió el mejor trato y garantías, especialmente con Emilio Lozoya Thalmann padre del acusado, con el objeto de facilitar los acuerdos de su extradición.

Parte fundamental es quedar bien con el presidente Andrés Manuel López Obrador, ofreciéndole la joya de la corona para cubrir de diamantes su cruzada anticorrupción, logrando de paso toda clase de facilidades para cumplir con su cometido.

Entre sus objetivos, desde luego, quiere mostrar supremacía ante el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, UIF que dirige, Santiago Nieto castillo con quien libra una batalla de egos.

Siguiendo su propio camino quiere darle buenas cuentas a la Secretaría de la Función Pública que encabeza Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, quién tiene enorme cercanía con el Ejecutivo Federal y promete un futuro político muy promisorio.

En el mismo ámbito de seguridad del que forma parte, el Fiscal pretende mostrar la superioridad que tiene ante el Secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo Moreno, que como se sabe, cada vez mira más cerca su candidatura a la gubernatura de Sonora.

En general pretende erigirse como una pieza muy valiosa de este sexenio, y sin duda está en condiciones de lograrlo, pero olvida a la ciudadanía que mira en todo este entramado muchas cosas opacas, burdas, engañosas que a la postre pueden matar el modelo anticorrupción de este sexenio.

Ni más ni menos, la responsabilidad es tan alta que tiene en sus manos el prestigio y la trascendencia del gobierno del presidente si no cuida las formas y actúa con más severidad como lo merece uno de los ejemplos más claros de la corrupción que tanto anhela mostrar claramente López Obrador para mantener la supremacía en el Congreso federal para el próximo año.

MUCHO TEATRO, POCO CASTIGO

Hasta ahora lo que se ha visto es “puro teatro” a través de un burdo e inexplicable montaje que lejos de darle seguridad a las pretensiones del gobierno, deja “chorrear” el modelo con el que el Ejecutivo sueña con pasar a la historia.

Los términos de la negociación para su extradición de España son opacos como se ha dejado ver, aunado a la siembra de un agente camuflado para su traslado al Reclusorio Norte, mientras el verdadero detenido era llevado al hospital privado Pedregal Los Ángeles con señales claras de trato privilegiado.

La deferencia con la que actúa a favor del detenido está haciendo quedar mal al Ejecutivo porque evidencia que ni siquiera a él le está comunicando los pasos que está dando.

Con la vista de la sociedad puesta en el curso que sigan las averiguaciones del caso, urge conocer su estatus jurídico y los cargos en su contra para saber si se presenta como acusado que se acoge al beneficio denominado “Criterio de oportunidad”, o como testigo protegido con el que podría incluso no tocar los barrotes de la fría celda de reclusión.

Lo que priva por ahora es la indeterminación de su situación jurídica además de indefinición de tiempos y la categoría con la que se presentaría ante el juez correspondiente.

Ninguna restricción legal ni violación a sus derechos humanos está de por medio para saber a ciencia cierta de que se le va a juzgar, pero el silencio con el que se maneja la Fiscalía y el aislamiento del extraditado a quien le han otorgado 10 días en un hospital está ensuciando la buena hazaña de haberlo convencido para que se entregara a la justicia mexicana.

De lo que se sabe es que quienes han visto el expediente médico de Emilio Lozoya confirman que en el penal de Navalcarnero donde estuvo recluido en España le diagnosticaron la enfermedad conocida como esófago de Barret y un sangrado que le provocó anemia grado 3, pero la forma en que se ha manejado se tejen crecientes dudas alrededor del caso del ex director de Pemex

Mejor el líder de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, sin tener ningún vínculo en este caso, adelantó a El Universal que el exfuncionario se encuentra en calidad de testigo protegido por lo que existe la posibilidad de que el Ministerio Público puede desistirse de la acción penal en su contra, aunque oficialmente no hay nada definido.

El temor fundado de quienes ven una esperanza de justicia es que si no da resultados convincentes, el presidente y su gobierno con todo y su 4T pasarán a la historia como el “gran cómplice de la corrupción en México”.

Si esta acción, la primera de gran envergadura del sexenio se le va de las manos al Fiscal, los otros prospectos a juicio como son el ex gobernador de Chihuahua, Cesar Duarte; Tomás Zerón, y los que se acumulen, serán puros “fuegos artificiales”, como ha definido en su columna Vianey Esquinca, todos llenos de colorido pero con un final de cenizas.

MUCHAS EXPECTATIVAS DE CASTIGO EJEMPLAR

Por la difusión y magnitud de las pérdidas millonarias que derivaron del mal manejo de las finanzas de PEMEX mediante la implementación de negocios a la vista y muchos otros que permanecen en la oscuridad de los mares de petróleo, entre ellos el atraco por la venta de crudo en altamar, la sociedad espera la aplicación de una justicia plena y aleccionadora para los que vienen, así como una clara muestra que el gobierno busca mejorar su imagen anticorrupción ante el mundo.

En el tiempo actual y en el escenario nacional, la Cuarta Transformación busca consolidar su proyecto de gobierno en las elecciones del 2021, pero todo eso se puede ir por la borda y lejos de ser generador de un “temblor político” como califica el senador Ricardo Monreal, las presuntas

declaraciones del ex director de Pemex sobre sobornos a legisladores y políticos para aprobar la Reforma Energética, pueden derivar en un fiasco que entierre la 4T.

Y por el contrario se volvería una burla la intención de llevar a juicio las redes de corrupción de toda una época de los últimos gobiernos del PAN y el PRI, incluso con castigos ejemplares como pretende el presidente emanado de Morena, donde se contempla en un primer plano a Luis Videgaray o incluso al ex presidente, Enrique Peña Nieto.

De esas dudas ha estado creciendo una pregunta que muchos ya se hacen, sin encontrar respuesta. ¿Qué negoció la Fiscalía con Lozoya?, porque de comprobarse más adelante que hay otros fines ajenos a los intereses del Estado, la justicia volvería a despeñarse como ocurrió en la administración pasada.

DESDE DICIEMBRE SE PACTÓ LA ENTREGA

A Lozoya se le comenzó a investigar a partir de las declaraciones y confesiones que directivos de la empresa multinacional brasileña Odebretch han hecho desde 2016, asegurando que entregaron entre 2009 y 2014 millones de

dólares a funcionarios mexicanos, saliendo a luz el nombre de Emilio Lozoya, primero como coordinador de campaña del candidato presidencial Enrique Peña Nieto y luego como director de PEMEX ya en su administración, luego del triunfo electoral.

Se sabe que esos “favores” fueron correspondidos posteriormente con contratos calificados como muy buenos para la empresa Odebretch por alrededor de 30 mmp, como lo difundió Reforma en su edición del 11 09 17.

Las pérdidas para PEMEX, en contrario fueron cuantiosas y acumuladas tras las compras de la empresa chatarra donde también intervino Odebretch y otros negocios poco claros.

De los trascendidos se conoce que Emilio Lozoya Thalmann, padre del acusado, quien fuera distinguido personaje en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari donde ocupó la titularidad de Energía y posteriormente la dirección del ISSSTE, se subordinó a la estrategia del jurista Baltazar Garzón, conocido internacionalmente y desde diciembre pasado pactó con la Fiscalía General de la República la entrega de su hijo.

En las negociaciones se incluyeron beneficios para su madre, esposa Marielle Heckes y hermana Gilda.

Para el mes de febrero cuando fue detenido las pláticas ya iban muy avanzadas y como prueba del ofrecimiento que hicieron, antes de su llegada al país la FGR ya había recibido una declaración por escrito con elementos suficientes de una larga lista de presuntos implicados en la trama de corrupción por el que se le sigue proceso por los delitos de asociación delictuosa, operaciones con recursos de procedencia ilícita y cohecho.

En su declaración firmada menciona a personajes como Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso y a otros legisladores panistas..

De acuerdo con la versión del columnista Mario Maldonado en El Universal aparecen nombres del círculo calderonista, entre ellos Ernesto Cordero, Javier Lozano, Salvador Vega Casillas así como Mariana Gómez del Campo, Luisa María Calderón y el propio Roberto Gil Zuarth.

Es factible que también estén implicados José Rosas Aispuro, Francisco Domínguez, Carlos Mendoza Davis, Martín Orozco y Francisco Javier García Cabeza de Vaca quienes hoy son gobernadores de Durango, Querétaro, Baja California Sur, Aguascalientes y Tamaulipas, respectivamente.

OCTAVIO OROPEZA BAJO RIESGO DE SOSPECHA

De los abundantes comentarios que circulan por redes sociales, hay una pregunta que se multiplica en torno a las actividades ilícitas que por años solapó el jerarca del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, porque en todo este entramado en el que figura el huachicoleo marítimo, no se ha dicho ninguna sola palabra de su participación.

Y manifiestan su extrañeza del porqué ha estado protegido hasta la actualidad, porque de continuar en este sentido hasta el director de Pemex en esta administración Octavio Romero Oropeza, está en riesgo de quedar involucrado.

A propósito, los internautas deducen que si esta práctica se sigue dando y Romero no ha dicho nada, entonces también hay que investigarlo, lo que significaría que aparte de Peña Nieto y otros presuntos coacusados, los de esta administración también deben ser denunciados

No hay que olvidar, tercian otros, que los peores del PRI y del PAN de regímenes anteriores, ahora trabajan en este gobierno encubiertos bajo las siglas de Morena.

A propósito del problema del huachicoleo en altamar, recuerdan que desde la época de López Portillo se hablaba de la llegada diaria de un buque cargado de petróleo mexicano a Rotterdam para ser vendido en el mercado negro.

Habría que preguntarle al presidente, si esta costumbre que subsistió durante sexenios se mantiene vigente.

De las respuestas esperadas por los asiduos a las redes sociales, esperan que el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta no le tienda su manto protector porque está comprobado que recibía de Lozoya fuertes cantidades de dinero “para formar el Morena desde el viejo PRD para dárselos al peje!!”

Muchas dudas flotan sobre el destino del acusado porque no quedan conforme con el trato que están observando, ya que estarían sentándose condiciones para que cualquier reo pueda solicitar a la autoridad que lo internen en un hospital de su gusto, no le hace quesea en el Ángeles del Pedregal para un tratamiento médico en lugar de ir a una celda común.

O lo de Lozoya será parte del acuerdo (billetes) para supuestamente entregarse. Puro teatro, deducen.

En ese caso, se requerirá un hospital completo porque van a faltar camas para tantos indiciados a los que de pronto le identifican padecimientos de diversa índole.

Y para no dejar de lado el esfuerzo de los bots que se afanan en mostrar la complicidad de muchos panistas, ahí dejan una larga lista de ellos:

Jorge Luis Preciado; Ernesto Cordero, Fernando Herrera, Luisa María Calderón, Mariana Gómez del Campo; Gabriela Cuevas, Silvia Guadalupe Garza, Adriana Dávila Fernández, Adriana Díaz Lizama, María del Pilar Ortega, Marcela Torres, Laura Rojas, Make Esther Ortiz y Sonia Mendoza Díaz. Héctor Larios, Luis Fernando Salazar, Salvador Vega Casillas, José María Martínez, Martín Orozco Sandoval, César Octavio Pedroza, Juan Carlos Romero Hicks, Fernando Torres Graciano, Fernando Yunes Márquez, Daniel Ávila Ruiz, Víctor Hermosillo, Francisco de Paula Búrquez, Francisco Salvador López Brito y Carlos Mendoza Davis, entre otros.


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