10 evidencias de porqué fue un rotundo fracaso el #CinturónDePaz del 2 de octubre

octubre 3, 2019 By Raúl Flores Durán

10 evidencias de porqué fue un rotundo fracaso el #CinturónDePaz del 2 de octubre

Comparte
  •  
  • 23
  • 2
  •  
  •  
  •  
  •  
    25
    Shares

3 de octubre 2019 (huellas.mx).- Este 2 de octubre, el gobierno de la Ciudad de México, intentó realizar una estrategia innovadora para contener las protestas y los actos vandálicos, en el marco del 51º aniversario de la masacre de Tlatelolco: un Cinturón de Paz, conformado por civiles para proteger edificios del centro de la ciudad; sin embargo, la estrategia tuvo múltiples elementos cuestionables, particularmente aquí enlistamos 10 puntos que exhiben el fracaso de esta táctica.

1 Tuvieron que usar empleados de gobierno

De entrada, quedó en evidencia que a pesar de haber llegado al gobierno con una abrumadora mayoría, no contaban con el respaldo ciudadano para tal idea, y por tanto tuvieron que obligar a burócratas del gobierno, a cumplir con dicha labor.

Además también se exhibieron como mentirosos, pues aunque afirmaron que se trató de un acto voluntario, hay múltiples evidencias documentales, de que estaban pasando lista a los asistentes, lo cual pone en evidencia el acarreo y que pusieron a empleados de manera forzosa como carne de cañón, bajo la amenaza de perder su trabajo.

2 Violaron la Ley federal del trabajo

De acuerdo a lo estipulado en el Artículo 125 de la Ley Federal del Trabajo: “Queda prohibido a los trabajadores, ejecutar cualquier acto que pueda poner en peligro su propia seguridad, la de sus compañeros de trabajo o la de terceras personas».

Por lo cual, causa gran extrañeza, que incluso desde una institución de gobierno, que debería ser la primer encargada de velar por el cumplimiento de la ley, al contrario, se promueva la violación de la misma, lo cual también representa un precedente insólito.

3 Sacaron a trabajadores de sus puestos

Debido a que miles de burócratas tuvieron que ser desplazados de su puesto habitual de trabajo, esto obligó a cerrar cientos de oficinas y centros de atención al público, despojando así a los ciudadanos que nada tienen de ver, de su derecho de realizar múltiples trámites burocráticos.

De acuerdo a datos oficiales, fueron al menos 12 mil “voluntarios del cinturón de paz”, la mayoría trabajadores de gobierno, que dejaron de cumplir con sus responsabilidades -para las cuales hay un presupuesto-, para cumplir otras tareas de riesgo.

4 Pusieron en riesgo a civiles

Dentro del Cinturón de paz, desde luego no se vio a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, ni tampoco a los miembros de su gabinete, ni siquiera a los opinólogos o moneros que promueven con vehemencia la 4T… quienes estuvieron en la línea del frente fueron burócratas, muchas mujeres e incluso adultos mayores, lo cual representó un riesgo innecesario.

De verdad ¿vale más una pared, una ventana, que la vida de un burócrata, que fue usado como carne de cañón, en medio de lo que, era sabido, iba a ser una protesta con tintes de violencia, como las que se han registrado en los últimos años?

5 Hubo heridos

Y el riesgo, también generó consecuencias, de acuerdo a los datos oficiales -probablemente menores al saldo real-, al menos 14 personas resultaron heridas, tres de ellas con heridas de gravedad que ameritaron hospitalización, por lo que este año, el saldo terminó siendo más grave que en años anteriores, donde no se implementaron esta clase de cinturones civiles.

Por ejemplo, una mujer que formaba parte del Cinturón de paz, resultó con heridas en el rostro y cabello después de que le estallara un cohetón cerca de la cara, lo que provocó la intervención de paramédicos, no obstante que estas heridas podrían causar secuelas a largo plazo… ¿Cual era la necesidad de exponer a gente inocente?

6 Falló la estrategia

Si el objetivo era que el cinturón civil, propagara la paz como si fuera un acto mágico, invitando a los manifestantes a comportarse de forma tranquila y sin mayores aspavientos y que ningún edificio fuera tocado, ni con el pétalo de una rosa, por más que digan, la realidad es que esta estrategia falló.

Y no solo falló por el hecho de que muchos edificios terminaron siendo vandalizados, sino porque además existen múltiples videos que muestran el miedo, y hasta el terror que sufrieron los integrantes del cinturón de paz, quienes tuvieron que huir resguardados por la policía, al correrse la voz de que los integrantes del mismo estaban siendo agredidos. Hay imágenes donde se les observa temorosos quitarse las playeras para no ser identificados, y escurrirse bajo las indicaciones de coordinadores, por detrás de los escudos de los no granaderos (pero que parecen granaderos).

7 Gastaron millones del erario

Hasta el momento solo se ha reportado de forma oficial, el costo de las playeras para el Cinturón de paz: 960 mil pesos; pero a juzgar por los traslados, los alimentos y otros gastos operativos, el gasto total tuvo que ser aún mayor.

Millones de pesos del erario público, invertidos en una ocurrencia fallida de seguridad, que me parece es algo que también debería justificarse con una mayor responsabilidad.

8 Exhibieron estrategia de contrainsurgencia

El discurso utópico de que su gobierno no reprime, y tiene un poder celestial para mantener una ciudad de color de rosa, también fue una rotunda falacia, pues el Cinturón de paz, quedó expuesto como un complemento de una estrategia de represión policial, casi de la misma calaña que en aquellos tiempos de Díaz Ordaz.

Existen múltiples videos que muestran a agentes vestidos de civil, infiltrados entre los manifestantes, y orquestando violentas detenciones selectivas; a este “pueblo bueno”, que supuestamente no reprime, se le vio golpeando, pateando y arrastrando con saña y jóvenes manifestantes, e incluso uno de ellos, un estudiante de prepa 2, fue tan brutalmente golpeado, que terminó en el Hospital Balbuena.

Podemos entender que se cometan detenciones a quienes cometen algún delito, pero ¿de qué forma justifica la Secretaría de Seguridad Pública -o la Guardia Nacional-, no solo los infiltrados disfrazados de civil, sino los golpes, las patadas, las agresiones y hasta la tortura en contra de jóvenes detenidos? No solo es brutal, es cobarde, y es más de lo mismo, entonces ¿cual es el cambio que tanto pregonan?

Pero además, no solo se agredió violentamente a manifestantes, también elementos del Colectivo Marabunta, agrupación de paz con reconocimiento internacional que acompaña las protestas para asegurar el respeto a los DDHH, fueron agredidos con saña por elementos policiales.

Un joven fue golpeado por agentes del estado, otra mujer del colectivo fue detenida, fue golpeada, le robaron su celular, e incluso a otro más ¡le robaron la cartera!

Sí, hay denuncia oficial de este colectivo de derechos humanos, quien además le exigió a Claudia Sheinbaum una explicación y una disculpa pública, por tan deleznables actos de represión en contra de observadores; si esto hicieron con representantes de DDHH, ¿qué más le habrán hecho a los jóvenes detenidos que terminaron hospitalizados?

9 Polarizaron de forma violenta

Pero quizás lo más lamentable, es la violenta polarización social que se está generando desde el discurso oficialista. Desde antes de la jornada de protesta, los moneros del régimen, hicieron campaña para denostar a los manifestantes, y también durante la jornada, desde redes sociales, activistas e incluso diputados y funcionarios de gobierno, se refirieron a los manifestantes como «delincuentes» y como miembros de la “derecha fascista”.

De verdad, ¿merecen ser llamados de esa forma jóvenes anarquistas, comunistas, libertarios, estudiantes organizados? Puede ser que existan algunos miembros pagados, pero desde esta pluma, conocemos a muchos de quienes se manifestaron y podemos afirmar categóricamente, que no reciben un centavo para ejercer su derecho a la protesta, y nos parece que insultarlos y acusarlos de ser manipulados, no solo abona a la división, sino incluso a la radicalización de la protesta; pues este 2 de octubre, de forma más aguda que en años anteriores, fue evidente la rabia de los sectores sociales que -con justas razones- no se sienten representados por este gobierno.

Y no porque sean de derecha, en realidad, han protestado también en tiempos del PRI, en tiempos del PAN, su conflicto es con el estado, algo que no es tan complicado de entender, pero que ante la insistencia oficialista de linchar y denostar a los jóvenes, se violenta también de forma irresponsable, enturbiando aún más el ambiente.

10 Quedaron exhibidos como mentirosos

También su proyecto de cinturón de paz, exhibió que desde el gobierno y voceros también se miente, y se miente de forma flagrante.

Por ejemplo, voceros de gobierno como el español Abraham Mendieta, afirmaron en redes sociales que los encapuchados estaban pagados… ¿Pagados? Las evidencias existentes demuestran que quienes en realidad estaban pagados eran los burócratas, claro, para otras funciones diferentes, pero en realidad quienes estaban ahí de forma manipulada, eran en su abrumadora mayoría el Cinturón de paz, y no los jóvenes manifestantes.

De igual forma nos parece una ilusoria falsedad clamar que el Cinturón de paz fue un éxito, cuando hubo más vandalismo que en años anteriores, hubo heridos, se gastaron millones del erario, etc; se trata de pura demagogia para evadir responsabilidades y pretender -también de forma fallida- justificar sus acciones.

Nos hubiera parecido más responsable reconocer los errores, e incluso asumirlos, pero en este afán de defender lo injustificable, terminan celebrando un acto lamentable, que no debería volver a repetirse jamás.

Raúl Flores Durán. Huellas.mx


Comparte
  •  
  • 23
  • 2
  •  
  •  
  •  
  •  
    25
    Shares

COMMENTS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *