Altos mandos ordenaron masacre de Tlatlaya; nuevas pruebas

julio 2, 2015 By Huellas de México

Altos mandos ordenaron masacre de Tlatlaya; nuevas pruebas

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Ciudad de México, 2 de jul.- Diversas organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, encabezadas por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, presentaron este jueves un informe que podría cambiar la historia de México, pues se está mostrando evidencia donde se expone que altos mandos del ejército fueron quienes emitieron la orden de «abatir» a los militares que terminaron matando a 22 personas la madrugada del 29 de junio del 2014 en una bodega de Tlatlaya, Estado de México.

En la conferencia de prensa participó una de las sobrevivientes en la masacre: «Julia«, madre de la niña de 15 años que también fue asesinada en el lugar, quien por primera vez dio la cara, para sumarse a la exigencia de justicia.

En el evento participaron representantes de diversas organizaciones defensoras de derechos humanos: Santiago Aguirre Espinoza, subdirector del Centro Miguel Agustín Pro Juárez; Darío Ramírez, de Artículo 19, Pedro Quiróz de Amnistía Internacional, Aidé Pérez de Fundar; Ernesto López Portillo del Instituto para la Seguridad y la Democracia, José Antonio Guevara del CMDPDH; Miguel Concha del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria y Édgar Cortés del IMDHD,  quienes coincidieron en que se tratan de pruebas irrefutables de la participación del estado mexicano, quien, como práctica recurrente, lanzó la orden de asesinar.

 

La prueba principal

Aunque ya se tenían también los testimonios coincidentes de las tres personas que sobrevivieron a la masacre, se están presentando además documentos militares que revelan las órdenes que se emitieron en la región, provenientes de la sección 22 militar, con sede en Santa María Rayón, Estado de México, quienes emitieron a la base militar de Antonio del Rosario, la orden siguiente:

«Las tropas deberán operar en la noche en forma masiva y en el día reducir la actividad a fin de abatir delincuentes en horas de oscuridad”.

Dicha orden, se emitió el día 11 de junio del 2014, a la base militar que terminó perpetrando la masacre en la bodega de Tlatlaya tres semanas después, y en la cual se incluía también la aclaración de que eran «órdenes del alto mando», es decir del Secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos.

Dicha orden viene detallada en el informe que presentan las organizaciones, y que tiene como título precisamente: «Tlatlaya, a un año: la orden fue abatir».

Los especialistas afirman que la orden de «abatir», significa claramente matar, asesinar, ejecutar, lo cual queda corroborado en el reporte presentado por los militares de Tlatlaya, quienes informan que se logró «abatir» a 21 criminales.

Con esto quedaría de manifiesto, que los militares ya tenían la orden de asesinar a presuntos delincuentes, sin llevar a cabo ningún proceso de por medio, algo ilegal y contrario a convenios internacionales ratificados por México como el de Ginebra, por lo que las órdenes del ejército mexicano, podrían encuadrarse en delitos de lesa humanidad advirtieron los defensores, al tratarse además de una práctica recurrente.

Los ponentes señalaron, que unicamente mediante amparos obtenidos por la testigo en su calidad de víctima, es como se pudo tener acceso a dicha documentación, la cual intentó ser bloqueada por el ejército mexicano.

 

 

«No ha habido verdad en Tlatlaya»

Otro de los fuertes señalamientos, es acerca del delito de encubrimiento que estarían realizando tanto las fuerzas armadas como funcionarios judiciales y de gobierno, quienes también han participado de la cadena de mentiras con las que han pretendido enterrar el caso, del cual, aún sigue sin salir a la luz pública toda la verdad.

Un hecho fundamental ratificado por los sobrevivientes, es el hecho de que participaron mucho más de ocho militares en la masacre; pues se hace referencia a que incluso pasaron muchos minutos, y llegaron personas con uniformes distintos después de haber iniciado las ejecuciones, tres de las cuales se habrían realizado incluso varios minutos después de que habrían sido ejecutado ya el resto de jóvenes.

Aquí es donde entra otra disparidad con la versión oficial; pues en el informe presentado hoy, se insiste que se tienen evidencias que hacen inverosímil la versión final emitida por la Sedena, de que 8 personas unicamente habrían sido ejecutadas después de rendirse, siendo que en realidad pudo haber sido incluso el doble.

 

Necesidad de investigar la cadena de mando

Las organizaciones abundaron en la necesidad de investigar la responsabilidad institucional del Ejército Mexicano, por lo que exigieron investigar no sólo al comandante de la 22 zona militar en ese entonces, el general José Luis Sánchez León, sino también ir escalando a la cadena de mando, hasta aclarar quien emitió la orden de ejecutar, así se tenga que llegar al titular de la Sedena referido como «el alto mando», e incluso al presidente de la república Enrique Peña Nieto, quien es en todo caso el responsable de las fuerzas armadas.

Uno de los representantes especialista en derecho, recordó también un hecho fundamental: la participación del ejército en operaciones policiales; situación que durante muchos años fue impensada, aunque a partir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), es que se abre la posibilidad a la participación del ejército mexicano en este tipo de operaciones, no obstante dicha participación está sujeta a dos condiciones: uno, que sean las autoridades civiles quienes solicitan la presencia del ejército en casos específicos; y dos, que sean las autoridades quienes se hagan responsables de las consecuencias que pueda ocasionar la participación de las fuerzas armadas.

Esto vendría a ratificar también la responsabilidad de las autoridades civiles, en este caso directamente del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, quien fue también uno de los principales en encubrir los ilícitos.

 

Lucha por la justicia

Las organizaciones reiteraron que no se trata de defender criminales y criticar a las instituciones, sino se trata de una defensa de los derechos humanos, pues la realidad del país, y cifras provenientes de amplios estudios internacionales, revelan que en México se está «violando sistemáticamente los derechos humanos» de parte de las fuerzas armadas, quienes no solamente están cometiendo ejecuciones, sino también tortura y desapariciones forzadas en todo el país; insistiendo también que no se trata de un hecho aislado.

Por tales motivos los expertos hicieron un llamado a la Corte Penal Internacional de La Haya, para iniciar averiguaciones acerca de las violaciones sistemáticas del estado mexicano, advirtiendo también la necesidad de ampliar las investigaciones.

 

Asimismo se externó la necesidad de implementar un plan de salida de las fuerzas armadas del ejército, para que puedan dejar de hacer funciones que no le corresponden; aunque haciendo mención de que esto sólo será posible cuando los policías cumplan con su deber, lo cual solamente se hará realidad cuando existan mecanismos de rendición de cuentas que garanticen la correcta realización de sus funciones; lo cual consideraron tarea complicada, haciendo alusión al hecho de que «existe una decisión de estado, de mantener en condición de debilidad a las instituciones de seguridad».

 

DESCARGAR EL INFORME COMPLETO

 

Raúl Flores Durán. Huellas.mx

Videos de la conferencia de prensa:


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COMMENTS

no pues ya es bien sabido que la CNDH solo sirve para defender a los delincuentes, el caso tlatlaya fue un enfrentamiento entre militares y malandros, el caso tlatlaya fue un enfrentamiento de militares contra delincuentes en el cual fallecieron personas y afortunadamente no falleció ningún militar, las personas que murieron son delincuentes, malandros, secuestradores, en dado caso que se les llegara a castigar a los militares quizás sea por uso excesivo de la fuerza, pero que ojala y no los castiguen por haber matado a esa escoria humana y que tanto afectaban al país, las presuntas mujeres «secuestradas» han declarado que conocían a los delincuentes y que no se encontraban secuestradas!!

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