Me la voy a jugar por el pueblo: ‘El Bronco’

junio 23, 2015 By Huellas de México

Me la voy a jugar por el pueblo: ‘El Bronco’

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JOSÉ SANTOS NAVARRO

Un papel con sello oficial que lo mete a la historia como el primer gobernador independiente en México; el desdén para quienes desde ahora lo amenazan de muerte y una amplia sonrisa de satisfacción, se congelan en un sólo tiempo en la mente de Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, para recorrer en segundos lo que ha sido su vida.

Atrás de ese documento que aprieta entre sus manos, corren imágenes tristes, gratas, felices y hasta dolorosas de lo que tuvo que vivir antes de llegar a ese momento de culminación donde el pasado sábado 12 de junio, la Comisión Estatal Electoral (CEE) lo convirtió en gobernador electo de Nuevo León para el ejercicio 2015- 2021.

Y en el interior de su alma, en medio de aquella sala repleta de alegría y antepondiéndose al bullicio de los asistentes, los flashes de cámaras y reflectores, mira pasar los caminos de su vida desde que era uno más de los niños pobres de la región hasta llegar a gobernador.

 

Vengador justiciero mejor que villano

La pobreza suele proveer de sueños y carencias, es injusta y abusiva; por ello, muchos niños salen broncos, como fue el caso de Jaime Rodríguez Calderón a quien desde pequeño en sus juegos con
los amigos en un aserradero donde trabajaba su padre, no le gustaba ser el villano, el malo de la película, sino el vengador justiciero.

Nació en 1957 justo en la revolución del rock: un 28 de diciembre, el día de los Santos Inocentes, de San Juditas Tadeo. Sus padres Rodolfo Rodríguez y Licha Calderón sabían que el único camino para que sus diez hijos salieran de la pobreza, era la escuela. Jaime Rodríguez. El Bronco, recuerda que desde niño, a la edad de cinco años ya trabajaba en el ejido Pablillo, municipio de Galeana, donde nació. Fue el cuarto de diez hermanos y desde niño manifestó su repudio a las injusticias. Sufrió carencias y hambre, pero estas también le dieron fuerza y las armas para enfrentar la vida.

Recuerda la pobreza como aquella vieja película de Nosotros Los Pobres; las carencias de ser ciudadano de segunda o de tercera en un país presuntamente democrático, verdaderamente rico, pero, repleto de pobres y barrios.

El Bronco conserva en su paladar el sabor del hambre y en su cuerpo las filosas uñas del frío y la tortura asfixiante de las altas temperaturas; de cómo le gustaban los caballos, estar cerca de ellos, tocarlos, acariciarlos y hablarles. Hoy, satisfecho, precisa que su madre nunca lo llevó a la escuela, pero sí lo mandó; incluso, apunta que lo enseñó a hacer de comer y nunca tener miedo a nada.

Desde entonces el niño Jaime ya tenía ese estilo bronco, de cabrón, de esos morros que no se dejan de nada ni de nadie. Paradójicamente el nombre de su escuela primaria era: “Escuadrón 201”, dentro del ejido Pablillo; le gustaba porque un maestro les contó la historia del nombre de su escuela y, desde ahí, comenzó a admirar a aquellos que luchan por la justicia, a los que dan algo más de sí, por los demás.

La secundaria ya la estudió en la cabecera municipal de Pablillos, la escuela llevaba el nombre de un cura de armas tomar, Miguel Hidalgo, Padre de la Independencia de México cuyo movimiento armado buscó abolir la esclavitud y hacer una patria más justa. Sin duda falló en su intento. Todo sigue igual.

 

A pie recorrí largas distancias

Como millones de jóvenes mexicanos Jaime Rodríguez. El Bronco, tuvo que moverse, trasladarse kilómetros de una población a otra para continuar sus estudios en la Preparatoria número 4 en la población de Linares, pero, la pobreza insistía, lo acariciaba, lo envolvía y lo obligaba a trasladarse a través de rides o aventones cuando no había para pagar el pasaje.

Por esos días sólo había dos corridas de autobuses de su pueblo a la escuela, pero como no coincidían los horarios y además no contaba con el pasaje se echaba largas caminatas de horas para no faltar a clases, Y luego con el cansancio encima, el regreso no era fácil, pero nunca desmayó.

-Yo estos caminos los conozco muy bien porque muchas veces los recorrí a pie, comentaba recientemente a un grupo de amigos. Lo bronco le salió del alma cuando siendo estudiante de la carrera de Ingeniero Agrónomo Fitotecnista en la Universidad Autónoma de Nuevo León –donde se graduó en 1982-, según relata el propio Jaime Rodríguez, fue posible concluir sus estudios gracias a una tarjeta que le regaló el dueño de Transportes Tamaulipas (ahora Grupo Senda), propiedad de Don Protacio Rodríguez, con la cual pudo viajar, ir y venir a la ciudad de Monterrey.

Recuerda que realizó una huelga simbólica en la universidad, para reclamar a las autoridades el aumento al transporte público que afectaba a los estudiantes y a los más pobres.

 

¿Miedo al gobernador? no. si, a los cintarazos de mi padre

A manera de anécdota se cuenta que el muy temido gobernador lo mandó llamar para reclamarle su proceder.

Ahí en su despacho le preguntó con esa voz ronca, autoritaria y enérgica.

-¿Qué no me tienes miedo?.
Y él respondió.
-Más miedo le tengo a los cintarazos que mi padre me va a dar si no concluyo los estudios, por culpa del aumento a los pasajes.

Cuentan que esa actitud convencida del joven estudiante, su inconformidad y liderazgo social –que ya estaba bien despierto- le permitió lograr el apoyo del gobernador Alfonso Martínez Domínguez quien ordenó crear el fideicomiso para apoyar a los estudiantes de bajos recursos, con el cual logró terminar sus estudios.

Al graduarse Jaime Rodríguez, quien ya empezaba a ser más bronco y más cabrón para defender a la gente y evitar las injusticias, se afilió al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y trabajó para el gobernador Alfonso Martínez Domínguez. Estuvo 33 años en el tricolor donde fue presidente municipal de García, diputado federal y local y, donde se dio cuenta de cómo los políticos pierden el piso y, en vez de luchar por la gente, se aferran a los cargos públicos para satisfacer gulas de poder personal o de grupo.

 

“ COMO ALCALDE SALÍ A LA CALLE PARA
ESCUCHAR A LA GENTE ”

 

El pueblo tiene la razón

Siendo presidente municipal de García, Nuevo León en el periodo 2009-2012, Jaime Rodríguez, El Bronco no sabía que cambiaría su vida para siempre. La pobreza había quedado atrás, pero, tenía las armas para combatirla; contaba con la fórmula personal, bronca y abierta de corregir muchas cosas del servicio público, de la atención al pueblo, de la inseguridad que tenía patas pa´rriba a la población. Como alcalde dejó su zona de confort, del escritorio, restaurantes, amigos y agenda. Salió a las calles a escuchar a la gente, a conocer sus problemas y, sobre todo, a dar solución efectiva y pronta a todos esos problemas que escuchaba de viva voz de las personas, de los que votan, anulan y se abstienen.

Considerado por la gente como bronco y cabrón, Jaime Rodríguez precisa que los campesinos no tienen por qué estar jodidos, por eso afirma dejó de ser gobiernícola, de esos funcionarios o políticos que no hacen nada. La gente confirmaba que el principal problema era la inseguridad. “El gobierno estatal dice que no. Bueno, entonces alguien tiene que estar loco; yo pienso que el pueblo tiene la razón”.

Concluyó, que la inseguridad tenía mucho qué ver con el actuar de la policía municipal. Los corrió a todos y convocó a los habitantes del municipio para conformar una nueva policía. Vino entonces el secuestro de su hija de dos años de edad, pensó lo peor, pero, pronto se la devolvieron con un mensaje: “Apacíguate”. No renunció como se lo sugerían familiares, amigos y gente del pueblo.

Cuenta El Bronco que en su campaña como candidato para alcalde de García, invitó al general de Estado Mayor Presidencial, ya retirado, Juan Arturo Esparza para colaborar con él, para combatir la delincuencia, a los Zetas que se habían apoderado del municipio de García.

“El general no lo pensó dos veces, de inmediato me dijo que sí, no preguntó cuánto voy a ganar, sólo dijo que deseaba dejar un lugar seguro para sus nietos; ¿Cuándo comenzamos a trabajar?”, preguntó el general y, la respuesta fue: el 1 de noviembre del 2009. Y así fue.

 

Mataron al general

A cuatro días de asumir el cargo de presidente municipal, el 4 de noviembre del 2009, Jaime Rodríguez fue interceptado en la carretera por hombres armados quienes viajaban en varias camionetas. Le advierten que debe doblegarse a ellos, al crimen organizado. Después del mensaje de palabra se retiran.

En ese momento El Bronco llama vía celular al general Arturo Esparza y le cuenta lo ocurrido. El general y su gente se dirigen a alcanzar al presidente municipal, pero, el militar quien ya era espiado, es interceptado en el camino por diez camionetas en las cuales iban unos cuarenta sujetos, éstos abren fuego en contra del general y lo matan, junto con él caen cuatro escoltas, uno de ellos era sobrino del general.

¡Mataron al general ¡ Informaron al Bronco quien reconoció que fue una noche muy cabrona, difícil por la amistad que lo unía con el general. “Esa noche decidí enfrentar al crimen organizado. Si él entregó su vida, merece que también nosotros hagamos lo mismo. El general se la jugó conmigo, yo voy a seguir igual, me la voy a jugar por el pueblo”, apuntó Jaime Rodríguez aquel 4 de noviembre del 2009.

El Bronco, como lo bautizó la gente regia, continuó con la limpia y su lucha contra la corrupción y recibió más amenazas del crimen organizado. El 25 de febrero al mediodía el alcalde transitaba con su chofer en una camioneta blindada que acababa de comprar, atrás de él venía otra camioneta sin blindaje con sus escoltas.

En los límites con la ciudad de Monterrey, Jaime Rodríguez fue emboscado por un grupo de criminales armados con rifles de asalto. Eran tres camionetas atestadas de sicarios. Una de ellas se emparejó a la camioneta blindada y dispararon. -¡Pélese inge, pélese…”, le decían por radio sus guaruras quienes venían cuidándole las espaldas. “¡Ni madres cabrones! vamos para allá.

Al ver que sus escoltas enfrentaban a los sicarios, El Bronco ordenó a su chofer regresar y maniobrar, en tal forma que con la camioneta blindada protegiera a sus muchachos. Los sicarios se fueron, pero ese día el saldo fue de tres delincuentes muertos y dos detenidos.

Tras el atentado, Jaime Rodríguez, El Bronco cuenta que un día tomaba un tequila con su nuevo director de Seguridad Pública quien le dijo: “Has cometido errores graves. Usted debe de irse, la obligación de sus escoltas es morirse por usted. Usted es el líder, es el principal. Ellos están preparados para ello, para proteger su salida…”, dijo el capitán.

Cuenta el alcalde que al llegar a su casa no quería ver el rostro de su mujer. Su hija Blanca tenía dos meses de nacida. “Mi mujer lloró, y ese recuerdo está cabrón… Cuando vez llorar a algo que tú estás generando, ese llanto está cabrón. Le acaricie la cara, seguía llorando y le dije: Aquí estoy, mira estoy vivo. Ella pregunta: ¿Si te llega a pasar algo… qué va a ser de nuestros hijos?

“Te voy a pedir un favor… Tú eres una mujer fregona, valiente. Si mañana no estoy cuídate y a tus hijos hazlos hombres de bien. Tú eres bien chingona: ¿me lo prometes? Te voy a decir algo: Si alguien me mata, búscate un cabrón que te quiera, que quiera a mis hijos”. Ella respondió: “Tú siempre sales con tus cosas”. La investigación arrojó que “El Chipiturco” ex policía municipal quien fue despedido por El Bronco, fue quien planeó el atentado.

 

Segundo atentado

El 29 de marzo, un mes después del fallido primer atentado, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, se encontraba en sus oficinas cuando decidió salir a trabajar a las calles como era su costumbre y su sistema. Al transitar por las calles, un convoy de quince camionetas con más de 40 pelados comenzaron a abrir fuego contra él y sus escoltas. Ese día el saldo para Jaime Rodríguez no fue blanco, ya que murieron dos de sus escoltas. En el lugar fueron encontrados más de 2 mil casquillos. Con vida y éxito terminó su periodo de presidente municipal de García. Limpió de delincuentes el municipio y la tranquilidad volvió a las
familias.

 

Hasta aquí voy bien…

Tras la reforma electoral aprobada en 2014 donde se abre la oportunidad para que ciudadanos independientes, sin el apoyo o respaldo de algún partido político puedan competir para algún puesto de elección popular, Jaime Rodríguez, El Bronco convoca a conferencia de prensa el 14 de septiembre del 2014; anuncia su renuncia al PRI y se declara candidato independiente para la elección de gobernador de Nuevo León. El apoyo de la gente fue inmediato. Todo Nuevo León ya sabía de él. Sabía que en su lucha para enfrentar al crimen organizado había perdido a su hijo Jaime de 22 años de edad, quien desapareció de manera sospechosa. Horas después lo encontraron muerto, en el fondo de un barranco dentro de su automóvil que estaba totalmente destrozado.

En la conferencia de prensa hizo pública su carta de renuncia al partido tricolor en el que militó más de 33 años. Bronco dirigió una carta al dirigente local del PRI, Eduardo Bailey Elizondo, en donde indica que se iba del tricolor por ser humilde y por comulgar con la visión social y humana que demanda la ciudadanía de los políticos hoy en día, y por no estar de acuerdo en pelear al interior del PRI.

 

Tras la eleccion

Al final de la jornada electoral del 7 de junio, Jaime Rodríguez, El Bronco, dijo ante una multitud reunida en la Macro Plaza: “Hoy escribimos una historia, hoy toca esperar los resultado oficiales espero que sean iguales a las encuestas de salida. Vamos a ver quién le atinó, la mejor encuesta es el resultado que los habitantes dieron”.

Muchos recordaron su frase: “Nuevo León dio el ejemplo que si se puede. Les vamos a dar 6 años de vacaciones al PRI y PAN”. El conteo preliminar al igual de las encuestas confirmaban un
triunfo contundente.

La noticia adquirió tintes internacionales, pues la historia y la imagen de El Bronco, no es de la elección para acá. Hay una gran historia, un proyecto triunfador de gobierno y la gente lo sabe.

La prensa internacional destacó el triunfo de Jaime Rodríguez, El Bronco. Fue entonces que, aquel niño pobre víctima del hambre y del frío, ahora, recibía la felicitación –vía telefónica- del presidente
de México, Enrique Peña Nieto con quien conversó de manera breve y, donde El Bronco respetuoso agradeció la iniciativa enviada por el presidente Peña para que pudieran participar candidatos
independientes.

“Gracias señor Presidente, igualmente, cuente usted conmigo, México necesita de todos … Vamos a hacer aquí un gran trabajo, para que también le ayudemos a usted a resolver los problemas que tiene el país… Muchas gracias y lo saludaré pronto cuando usted disponga… espero ahí todo su apoyo, pidió Rodríguez Calderón al término del diálogo con el Presidente de la República el cual concluyó en dos minutos que podrían ser la base de una nueva manera de vivir en México.

 

 

Huellas de México

Artículo publicado en Huellas 483


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COMMENTS

No pues esa historia si refleja a un verdadero patriota mexicano, refleja el sentir de muchos Mexicanos, como es possible que escuchamos siemre que Mexico es rico, cuando en realidad refleja una pobreza enorme, estudianes usando blocks de construccion como pupitres. Sin calles, sin internet, sin telefono, desempleados, y entonces donde esta tanto dinero que dice tener Mexico? el petroleo donde esta? Y porque hay tantos criminals? Ya es tiempo Sr.Gobernador. Denos ese gusto. Gracias.

Dinero sí hay…pero se lo roban, algunos no tienen llenadera. No hay político que llegue y salga como nuevo rico/millonario. A ver cómo le va al Estado de Nuevo León.

Si en verdad el Bronco lucha por el bien de la Nacion Mexicana, unamonos unamos mexicanos a Nuevo Leon, Bronco encabeza La Demanda a EPN solicitando su destitucion y al grupo, porque no se ha desempeñado con lealtad y patriotismo en el cargo de Presidente de la Republica Mexicana Artículo 87.- El Presidente, al tomar posesion de su cargo, prestara ante el Congreso de la Unión o ante la comision permanente, en los recesos de aquel, la siguiente protesta: «Protesto guardar y hacer guardar la constitución politica de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrioticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si asi no lo hiciere que la nación me lo demande»

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