mayo 18, 2015 By mg sh

Políticos pobres… con esposas ricas; declaraciones patrimoniales de candidatos

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Excelsior nos dice que en México existe una natural desconfianza a la relación empresario-político por muchas y, en ocasiones bien ganadas, razones: son numerosos los casos en los que políticos, por explotar sus cargos públicos, se convirtieron en notables, riquísimos empresarios. Pero existe una nueva generación: son los que eran o son empresarios, desde antes de comenzar su carrera política, y que comenzaron a tener una participación muy destacada desde el gobierno de Vicente Fox. La diferencia es notable porque mientras aquellos se beneficiaron de sus puestos públicos para crear una posición empresarial, los actuales tenían ya una carrera empresarial y sus propios recursos antes de entrar en la función pública. Siempre hay, en ambos bandos, excepciones, y en todo caso, en unos y en otros, lo que la sociedad, y en este caso la Función Pública, deben cuidar es que no haya conflictos de interés entre su actividad pública y la empresarial.

Para esto nos encontramos con la conocida la campaña #3de3, para que los candidatos a todos los puestos de elección popular hagan públicas desde el espacio de candidatotransparente.mx sus declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal, esta forma de mostrar un lado poco conocido de quienes aspiran a ocupar un puesto de gobierno permite ver también que la esposa del candidato del PRI al gobierno de Baja California Sur, Ricardo Barroso, tiene ingresos superiores a los de él, quien gana un millón 802 mil 381 pesos, mientras ella percibe dos millones 118 mil 529 pesos; él tiene una propiedad; ella suma siete. Ellas son las dueñas de diversos bienes, pese a que algunos caso no trabajan o se dedican al altruismo, teniendo ingresos superiores a los 200 mil pesos, y su factor común que son esposas de candidatos y las dueñas de las propiedades familiares, esto menciona excelsior.

Parecería obvio que nuestro problema de esencia no es la corrupción, la violencia o la criminalidad, sino la ausencia de un sistema de gobierno funcional: es decir, los tres niveles de gobierno y los tres poderes públicos. Este no es un asunto de culpas, de buenos o malos, sino de esencia, nos dice reforma.

Por ultimo y sin restarle importancia se encuentran las campañas políticas con respecto al excesivo gasto publico, un claro ejemplo es la mención que hace sinembargo sobre “La campaña PAN vs PRI fue sólo el despliegue de la hipocresía, el taparse unos a otros, el gran juego del cinismo”. Eduardo Huchim May, experto en el sistema electoral mexicano, exclamará: “Fue sólo una forma de mover el dinero cuando la corrupción se ha convertido en el problema más importante de México”. Alfredo Paredes Zamora, director en Capitol Consulting & Communication, añadirá que en este país a nadie le interesa curar el crecido cáncer; de modo que “puede estar o no estar en las campañas; al final, no se quedará en la memoria”.

Redacción: Huellas de México MGSH


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