marzo 3, 2015 By Huellas de México

Entierran al maestro Claudio ¿Quienes son los mentirosos?

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Iguala, Guerrero a 3 de mar.- Finalmente fue enterrado en su natal Tanhuato, Guerrero, el profesor retirado Claudio Castillo Peña, quien falleciera en condiciones aún no esclarecidas la semana pasada en una protesta de maestros de la CETEG en Acapulco, Guerrero.

Antes de ser enterrado, se le rindió homenaje de cuerpo presente en Acapulco, Iguala y Arcelia, Guerrero; la conmoción del sector magisterial es amplia, y las acusaciones en contra del gobierno mexicano bastante serias.

Lo grave del caso es que hay alguien que evidentemente está mintiendo, pues las versiones son notoriamente contradictorias.

Hace unos días, el Comisionado para la Seguridad Nacional, Monte Alejandro Rubido,  salió a defender la actuación de la policía federal durante la protesta, acusando tajantemente a los maestros de haber matado a su propio compañero, arrollándolo con un camión.

Dicha versión está siendo ampliamente cuestionada, más aún por el hecho de que el maestro Claudio, además de su avanzada edad, tenía un problema en los pies derivado de la poliomelitis, por lo que no podía caminar, el señor requería muletas.

Suena difícil de comprender como es que maestros arrollaron sin darse cuenta a un compañero suyo en muletas, más aún, debería haber quedado evidencia del suceso, no obstante múltiples elementos sugieren lo contrario.

Los maestros afirman que a Claudio lo fueron a sacar de una camioneta los uniformados, jalándolo por la fuerza y golpeándolo de forma tumultuosa por los federales, quienes le gritaban ¡Ora sí, pinche viejo hijo de tu puta madre… Sigue gritando!; esto en alusión a la labor del maestro, quien siempre participaba en las protestas alentando el movimiento desde una camioneta con altavoz, situación que habría motivado la saña con la que fue brutalmente golpeado, como refiere el coordinador de La Jornada, Luis Hernández Navarro.

18 costillas rotas le dejaron al maestro, quien murió horas más tarde; la acusación de los maestros es bastante grave y seria, pues de ser verdad nos estaríamos encontrando con que la brutalidad policial y la total omisión a los derechos humanos, seguiría siendo un acto realizado por las fuerzas armadas del estado, quienes además estarían volviendo a ser encubiertos por el más alto nivel gubernamental.

Pareciera que el vergonzoso antecedente de hace unos meses, cuando Eruviel Ávila defendió y encubrió las ejecuciones extrajudiciales en Tlatlaya, para posteriormente quedar en ridículo y como mentiroso, no sirvió de nada; pues nuevamente se estarían protegiendo desde los más altos niveles, crímenes brutales contra personas que ejercen simplemente su derecho a manifestarse.

No hay más, o los maestros y algunos periodistas que están documentando la versión de la golpiza son unos mentirosos, o el gobierno mexicano a su más alto nivel está encubriendo crímenes de lesa humanidad, los cuales deberían investigarse de manera internacional, pues debido a la sospechosa complicidad, el gobierno mexicano sería automáticamente uno de los principales responsables.

Cabe recordar que incluso el gobierno de Guerrero ha afirmado que según sus averiguaciones, el maestro efectivamente murió a consecuencia de los golpes recibidos en la trifulca.

 

 

Raúl Flores Durán
Huellas.mx


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