junio 14, 2014 By Ulises Navarrete

Impulsan sustentabilidad de la pesquería de medusa “bola de cañón” en Sonora

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Especialistas del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca) realizan estudios biológico-pesqueros con el propósito de impulsar la sustentabilidad y mantener niveles de abundancia de la pesquería de medusa “bola de cañón” (Stomolophus meleagris) que se produce en el mar territorial de la costa de Sonora.

Con la participación de especialistas del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), unidad Guaymas y de la Universidad Estatal de Sonora, investigadores del Centro Regional de Investigación Pesquera de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) en Guaymas, realizaron estudios para evaluar el estado biológico de la medusa, su ubicación geográfica y determinar la biomasa disponible.

Esta información permitirá aportar las bases científicas y tecnológicas para un manejo responsable de esta pesquería que genera más de seis mil empleos en beneficio los habitantes de las comunidades de  Puerto Peñasco, Bahía de Kino, Guaymas, Las Guásimas, Bahía de Lobos, Bahía El Tóbari, Yavaros y Agiabampo, ubicadas en el litoral sonorense.

Cabe señalar que la extracción de medusa, se ha constituido en una importante actividad económica en la entidad sonorense, y se ha convertido en una pesquería alternativa a la de otros recursos tradicionales como el pez  sierra (Scomberomorus sierra)

Su explotación comercial ha motivado el establecimiento de 30 plantas temporales para procesar este recurso, cuya exportación genera divisas por 200 millones de pesos.

Durante los últimos cuatro años, el volumen de captura de este recurso ha registrado un promedio de 14 mil toneladas anuales que son procesadas y empacadas para su comercialización en mercados asiáticos, como la República Popular China, Indonesia, Malasia, Corea, Tailandia y Singapur, donde hay gran demanda de consumo.

La medusa “bola de cañón” tiene un ciclo de vida anual con una longevidad de entre seis y ocho meses, para su aprovechamiento se somete a procesos de deshidratación, de lo cual se deriva un producto listo para consumo humano.


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