marzo 5, 2014 By Huellas de México

EPN promete que no modificará el régimen de propiedad social

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Ciudad de México, 5 de marzo.- Ante la preocupación que expresaron organizaciones campesinas a una llamada reforma al campo, el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que el gobierno de la República no ha propuesto ni propondrá ningún cambio al régimen de propiedad social que actualmente prevé la Constitución del país.

Y aseguró que más allá de la definición política de las organizaciones de campesinos, su gobierno trabajará para mejorar las condiciones en que trabaja el 22 por ciento de la población mexicana.

En ese sentido y en el marco de un encuentro con organizaciones nacionales de productores rurales, el titular del Ejecutivo aseguró que este año la Secretaria de Agricultura ejercerá el presupuesto más alto de su historia.

El mandatario escuchó la exposición del actual titular del Congreso Agrario Permanente (CAP) José Durán Vera, quien de entrada le dijo ser representante de un grupo de organizaciones campesinas que acudieron al encuentro «sin sumisión pero con respeto admitiendo nuestra responsabilidad y convicción de traer la voz de los campesinos y la defensa de sus intereses ante usted».

Los campesinos, dijo, «quieren confirmar la voluntad del Ejecutivo de llevar adelante una reforma al sector de consenso y no impositiva, teniendo como interlocutores legítimos a las organizaciones campesinas (…) Venimos ante usted con el ánimo de aclarar paradas».

Ante ello, el mandatario instruyó al titular de la Secretaría de Agricultura que a partir de hoy organice foros y mesas de trabajo en las que las organizaciones campesinas y los campesinos mismos realicen propuestas de desarrollo para este sector para ir más allá del discurso de sacar de la pobreza al campo.

El mandatario dijo que lamentablemente el campo sigue siendo el rostro de atraso, marginación, pobreza y falta de mayores oportunidades, cuando es un país que se distingue en el orden mundial como un país generador de alimentos.

Ante campesinos en Colima aclaró que «para no caer en especulaciones de ningún tipo» no ha propuesto, ni propondrá, iniciativa alguna que modifique el régimen de propiedad social que hay en México.

«No se modificará ninguna de las modalidades de propiedad que actualmente prevé nuestra Constitución… Una reforma al campo debe entenderse como un gran acuerdo de sectores: organizaciones de productores, productores e instancias del gobierno para revisar ordenamientos y políticas públicas para recoger la experiencia, qué no ha funcionado y qué debemos modificar para que el campo sea más productivo».

El titular del Ejecutivo anunció recursos para el sector rural y atestiguó en Colima la firma de convenios de coordinación para el desarrollo rural sustentable entre el titular de Sagarpa y gobernadores.

Los convenios plantean el ejercicio de más recursos en el sector que son dispersados en tiempo y forma en las zonas productoras. Del monto total de esos recursos, una parte corresponde a un ejercicio en concurrencia entre la federación y los estados, factor por demás determinante para asumir todos su parte en el desarrollo de este ámbito productivo.

QUIEN HA GANADO CON TIERRAS ES COMERCIO USURERO Y MINERAS: VERA

Antes el titular en turno del CAP, José Durán Vera, recordó que en México la propiedad social del Ejido y la comunidad generaron un importante desarrollo en la primera mitad del siglo XX con crecimientos anuales de la economía nacional por arriba del cinco por ciento durante varios sexenios. No es, por tanto, atribuible al sistema de propiedad social de la tierra, la falta de desarrollo de la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento forestal.

Para José Durán Vera, titular en turno del Congreso Agrario Permanente (CAP) la reforma al artículo 27 constitucional de 1992, estableció las condiciones jurídicas para que con apego a la voluntad campesina, cualquier ejidatario pueda optar por el dominio pleno, es decir por el régimen de cambio de la propiedad.

Ante el presidente Enrique Peña Nieto, el líder campesino recordó que desde entonces hay un intenso movimiento de la propiedad agraria; sin embargo, –aseguró- quien han ganado con esta creciente movilidad ha sido el comerciante usurero de la tierra, aquel que solo la ve como un objeto de compra-venta y especulación.

Es por ello –dijo- que se oponen categóricamente a la modificación constitucional o del marco jurídico secundario agrario para agilizar el proceso de privatización del ejido y la comunidad.

Sobre la propiedad social también pesa el lacerante riesgo de las concesiones mineras que para su explotación arrasan con la acaparable y disminuyen la superficie cultivable. «Aplaudimos por ello, la incautación de miles de toneladas de hierro extraídas de la costa michoacana».

Ahora, dijo, le toca al Estado reponer a los dueños de la tierra la pérdida de miles de hectáreas que fueron destruidas en el proceso de extracción del mineral.

Aseguró que comparten la necesidad de una reforma profunda para el campo para construir una verdadera política del Estado mexicano hacia sus campesinos y productores. «A nadie le conviene la desaparición de la economía campesina y su aportación al desarrollo nacional, por lo que el país no puede seguir sacrificando al campo».

Consideró que la reforma al campo debe considerar el derecho a una alimentación adecuada, con productos de calidad nutricional, disponibles y de acceso permanente y duradero para todos los mexicanos. La globalización trajo consigo el surgimiento de una nueva división del mercado tradicional agrícola del trabajo cuyo aspecto central es el dominio de todos los productos por las agroindustrias trasnacionales de los países desarrollados, mediante el establecimiento de los precios internacionales y del control de la comercialización y distribución. Es decir, el dominio de esas empresas trasnacionales controlando la producción y el mercado agroalimentario mundial.

Sin embargo, los precios que las trasnacionales imponen en el mercado mundial, son precios ficticios y no provienen de un proceso de libre competencia basado en ventajas comparativas o tecnología avanzada.

La decadencia productiva por la que hoy atraviesa el sector es producto de esta realidad internacional teniendo como consecuencia la subordinación de México en el diseño y la aplicación de políticas públicas agropecuarias que no permiten la reproducción de las unidades económicas campesinas.

Es decir, agregó, la política del campo en los últimos sexenios impide la cabal reproducción de la economía campesina. «Nuestra realidad presenta un enorme déficit de alimentos provocado por la presión demográfica, por políticas agropecuarias equivocadas que han traído disminución de apoyos de manera progresiva y por un alto grado de corrupciones en varios niveles del ejercicio gubernamental.

Posteriormente el secretario de Gobernación. Miguel Ángel Osorio Chong expuso que es a través del dialogo y de la coordinación de una agenda en común como se recuperarán los planteamientos para un acuerdo rural que implique cambios en la política agroalimentaria en beneficio de quienes trabajan en este sector.

 

 

Fuente: RadioFormula.com

Foto: Notimex


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