May pide acuerdo “urgente” sobre seguridad con UE

La primera ministra británica, Theresa May, insistió el sábado en la “urgencia” de negociar una cooperación de seguridad privilegiada entre el Reino Unido y la Unión Europea tras el Brexit, sin la cual la seguridad de los europeos se pondría “en peligro”.

“No es esta una época en la que podamos permitir que nuestra cooperación se vea inhibida, que la seguridad de nuestros ciudadanos se ponga en peligro por una competencia entre socios, rigideces institucionales e ideologías arraigadas”, advirtió durante la conferencia de Múnich sobre la seguridad.

Para May, europeos y británicos “no pueden aplazar esta discusión” y deben “urgentemente elaborar un tratado para proteger a todos los ciudadanos europeos”.

Este debe establecer mecanismos para organizar el respeto de la soberanía de cada país y prever que las jurisdicciones europeas sean competentes en algunos casos y las británicas en otros, precisó.

“Debemos hacer lo que sea más útil, más pragmático para asegurar nuestra seguridad colectiva”, afirmó la primera ministra británica ante un auditorio repleto de responsables europeos.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, quien intervino antes que May, intentó mostrarse conciliador. Señaló así que el Reino Unido durante “décadas ha contribuido a las capacidades, tradiciones y pensamiento de la Unión Europea”.

“Debemos intentar mantener relaciones tan estrechas y productivas como sea posible tras el Brexit”, agregó Gabriel. “El Reino Unido abandona la UE, pero no abandona Europa ni el orden liberal occidental”, insistió.

También el primer ministro francés, Edouard Philippe, dijo confiar en el mantenimiento de este lazo con Reino Unido y el desarrollo de la Europa de la Defensa.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, reiteró que los europeos no están “en guerra” contra Londres y quieren conservar “este puente de seguridad, esta alianza de seguridad” con los británicos.

Pero “no quiero que se echen en el mismo cesto las cuestiones sobre la política de seguridad y las cuestiones comerciales”, advirtió Juncker, después que May haya sido criticada por parecer que quería vincular la cooperación en materia de seguridad, terreno en el que Londres juega un papel crucial en Europa, a un acuerdo comercial privilegiado con la UE.

Las negociaciones entre británicos y europeos parecen actualmente en punto muerto: Reino Unido todavía no ha definido su postura sobre las futuras relaciones comerciales y tampoco está de acuerdo sobre las modalidades del periodo de transición que reclama tras el Brexit, previsto para el 29 de marzo de 2019.

Según May, mantener una asociación estrecha entre la UE y el Reino Unido tras el Brexit sería una ambiciosa decisión sin precedentes.

“Existen ya en otros terrenos, como el comercio, relaciones estratégicas entre la UE y terceros países”, afirmó. “Y no hay ninguna razón jurídica u operativa que impida un acuerdo en materia de seguridad interior”.

Señaló así en particular que el fin de la participación británica en las órdenes europeas de detención o en Europol perjudicaría mucho la eficacia de la lucha europea contra el terrorismo, el crimen organizado y la cibercriminalidad.

May pidió que los dirigentes de ambas partes muestren “voluntad política” y “creatividad real”.

 

 

Written By Huellas 2