septiembre 11, 2014 By Huellas de México

Obama anuncia neoguerra, ante un nuevo 11 de septiembre

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Ciudad de México, 11 de sep.- La noche de este miércoles el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, emitió uno de los discursos clave de su administración, el mandatario se juega mucho más que su futuro político, está en riesgo todo un sistema político que ha apostado por la confrontación directa y las operaciones militares masivas como respuesta a amenazas terroristas.

En medio de una de las mayores crisis de pánico en occidente, donde están en rojo las alarmas antiterroristas desde hace semanas, Obama salió para anunciar que su gobierno encabezará una coalición internacional que pretende acabar de una vez por todas con ISIS, la gran amenaza.

Sin embargo hay muchas cosas que se leen entre líneas del discurso; Barack Obama emitió el más serio y enérgico de sus mensajes televisivos como mandatario, en un momento clave de los estadounidenses, quienes en este momento tienen vulnerables sus fibras más sensibles ante el 13° aniversario de los ataques del 11 de septiembre.

En un discurso calificado por muchos como tardío, Obama intenta desesperadamente adaptarse al rápido cambio en las encuestas de opinión (como las de Wall Street Journal/NBC News), las cuales señalan que la mayoría de la gente en Estados Unidos se está inclinando por un ataque contundente contra ISIS, lo cual ha sido alentado especialmente a partir de los presuntos asesinatos de periodistas occidentales.

También es una forma de responder a las críticas que le exigían un plan de combate preciso, para acabar de forma definitiva con la corporación terrorista; el líder estadounidense también intenta quitarse el lastre de la ola de señalamientos recibidos tras irse a jugar golf después del discurso donde condenó la decapitación del periodista Foley.

 

Un discurso que pasará a la historia

Desde las afueras del  Salón Azul, donde Obama anunció la muerte de Bin Laden, el presidente demócrata buscó convencer e intentar demostrar que sí tiene el liderato que tanto le han criticado.

Discurso tan importante requería las mejores cartas de Obama, «Nuestras empresas de tecnología y universidades son incomparables, nuestras industrias manufactureras y concesionarios están prosperando, la independencia energética esta más cerca de lo que nunca había estado en décadas, por todo el trabajo que queda, nuestros negocios están en el tramo más largo ininterrumpido de creación de empleo en nuestra historia», aseveró el mandatario, quien además le recordó al mundo el gran paradigma de superioridad estadounidense: «América está mejor posicionada hoy para aprovechar el futuro que cualquier otra nación en la Tierra», afirmó tratando de convencer a sus ciudadanos con los mejores argumentos a la mano.

Obama presentó una estrategia de combate a Isis, basada en cuatro tácticas fundamentales, mediante las cuales se pretende destruir definitivamente a la coorporación yihadista, aclarando que es una organización que no es islámica, «pues ninguna religión aboga por el exterminio de los demás», señaló.

El demócrata también mandó el mensaje de estar con toda la intención de seguir al mando; «Estoy más preparado y preocupado que nunca por el futuro de nuestro país», señaló, reiterando que no habrá tolerancia para los terroristas, pues existe el riesgo que ciudadanos occidentales coptados por Isis regresen a sus países de origen para cometer actos criminales, afirmó.

 

La neoguerra

Diversos analistas coinciden en los esfuerzos de Obama para evitar el uso de la palabra’ guerra’, y aunque es una acción que conlleva un combate armado militar a gran escala, el presidente actual de los Estados Unidos, busca dejar claro que está planteando una estrategia de combate diferente a la implementada por su antecesor George W. Bush.

La nueva estrategia de Obama, pretende ajustarse a los nuevos parámetros internacionales, tratando de minimizar las bajas locales, que es uno de los costos políticos más grandes de la guerra, no obstante plantea alentar el desarrollo de grupo armados insurgentes, como los que están combatiendo el gobierno de Bashar Al Assad en Siria.

Obama afirmó que no estarán haciendo incursiones militares terrestres, como las que tantas bajas causaron en Irak y Afganistán, pero si estarán realizando intensos bombardeos para menguar las posiciones de Isis.

De igual forma, no estarán mandando militares a combatir, pero sí a militares altamente capacitados, para entrenar a las fuerzas que combaten a Isis en medio oriente, entre ellas kurdos y suníes.

Obama no abundó demasiado en lo que es una de las mayores contradicciones de su forma de operar; en un inicio la operación contra Isis, fue solamente en Irak, a pesar de que gran parte del territorio dominado por la organización terrorista, está en Siria; ¿cómo iba a combatir EEUU a un enemigo letal de un gobierno que también están buscando derrocar?: el de Bashar Al Assad; pues parece que Obama encontró una salida confirmando que va a invertir cientos de millones de dólares más, para fortalecer a los grupos insurgentes.

No obstante queda de interrogante, hasta cuando va a parar esa política norteamericana que ha terminado volviéndose en su contra, incluso desde su versión de los hechos, pues líderes terroristas como Osama Bin Laden, fundador de Al Qaeda, fueron entrenados y financiados por la CIA en sus inicios, lo mismo que están haciendo ahora con los rebeldes de Isis; además de que también hay serias acusasiones como las vertidas por Snowden en el sentido de que el líder de Isis, habría sido capacitado por la Mossad.

También es difícil de creer que no habrá una respuesta seria de parte de Isis, organización terrorista que ha tenido la capacidad de armar a miles de milicianos y llevar a cabo decenas de ataques con bombas en medio oriente, por lo que los límites del conflicto, podrían llegar incluso a tierras occidentales.

 

Kerry la punta de lanza en Medio Oriente

En la reciente cumbre de la OTAN, Obama parece haber obtenido el apoyo que necesitaba, y ahora se muestra seguro de encabezar una coalición internacional, que igual estará formada por milicias irregulares que por armadas multinacionales.

En Medio Oriente, John Kerry se ha estado ocupando de los pormenores con los aliados en la región, este jueves se estará reuniendo con autoridades de Arabia Saudita, para instalar un programa de entrenamiento de insurgentes sirios, que se espera ayuden en el combate contra Isis; medios como el NyTimes, también dieron cuenta de la conversación que tuvo Obama este mismo miércoles con el rey Abdullah, para asegurar su apoyo en el plan para entrenar rebeldes sirios.

Por su parte Kerry también tiene previsto reunirse con oficiales de Jordania, quienes estarían solicitando apoyo con equipo y aeronaves militares para reforzar las fronteras, por un monto equivalente a unos 500 millones de dólares. La Casa Blanca también confirmó este miércoles, la liberación de un nuevo paquete de equipos militares para el ejército de Irak, equivalentes a unos 25 millones de dólares.

Kerry realizó ya una visita a Irak para, entre otras cosas, respaldar la posición de quien parece ser el nuevo favorito de la administración de Obama en Irak, el Primer Ministro Haider al-Abadi, quien trata de generar unidad en un país dividido ante la administración de Al Maliki. El secretario de estado norteamericano afirmó que ayudarán a reconstruir el ejército de Irak, reafirmando la posición preponderante de los EEUU en lo que será una nueva reconstrucción del devastado y dividido país.

 

Las contradicciones con Siria

Corresponsales como Joan Faus, de El País, describen como una «pifia», la acción cometida por John Kerry hace unas semanas y que influyó de manera importante para darle a Rusia la oportunidad de salvar al gobierno de Al Assad.

John Kerry afirmó en un discurso que a menos que Bashar Al Assad entregara las armas químicas se podría evitar una inminente operación militar contra Siria, pero que eso «no iba a pasar y no podía pasar»; no obstante horas después la cancillería rusa tomó las palabras de Kerry para formular una propuesta internacional para evitar la invasión a cambio de que Assad entregara todas las armas químicas, lo cual finalmente tuvo que ser aceptado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

El gobierno sirio ha cooperado y de hecho ha terminado tres semanas antes de lo previsto, bajo la dirección de una coalición internacional, la destrucción de sus armas químicas, de las cuales la última parte fueron neutralizadas en el mar por el buque estadounidense MV Cape Ray.

No obstante la administración norteamericana sigue buscando pretextos y mecanismos para derrocar al régimen sirio, algo para lo cual se están usando cientos de millones de dólares del gasto público, como parte de una nueva operación a la cual tampoco se le ve fin; en la víspera del anuncio, altos políticos como el ex vice presidente Dick Cheney sentenciaron, «nuestro presidente debe entender que estamos en guerra y que debemos hacer lo que sea necesario, por cuanto tiempo sea pertinente, para obtener la victoria».

 

 

Raúl Flores Durán
Huellas.mx


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