junio 30, 2014 By Huellas de México

Luchan por Tikrit, pero mercenarios responden con califato: Irak

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BAGDAD, 30 de jun.- Las tropas iraquíes luchaban el lunes para expulsar a un grupo escindido de Al Qaeda de la ciudad de Tikrit, después de que su líder declarase un califato de un nuevo Estado islámico en un territorio capturado este mes entre Irak y Siria.

Alarmando a las potencias regionales y mundiales, el Estado Islámico en Irak y el Levante (ISIL) ha reivindicado la autoridad universal al abandonar el elemento local en su nombre y dijo que su líder Abu Bakr al Baghdadi, como líder del grupo, era ahora califa del mundo musulmán – un título medieval cuya última aparición en la historia se remonta al sultán otomano depuesto hace 90 años tras la Primera Guerra Mundial.

«Él es el imán y califa para los musulmanes de todo el mundo», dijo el portavoz del grupo Abu Muhamad al Adnani en un comunicado online el domingo, empleando títulos que conllevan poder civil y religioso. La declaración se produce al inicio del mes sagrado musulmán del Ramadán.

El movimiento, que sigue a una lucha de tres semanas para capturar territorio por parte de los combatientes de ISIL y aliados en la minoría suní de Irak, trata de eliminar las fronteras internacionales de las potencias coloniales y desafiar al Gobierno de chií de Bagdad, respaldado por Estados Unidos e Irán.

También supone un desafío directo al liderazgo mundial de Al Qaeda, que lo repudia, y de los mandatarios conservadores suníes del golfo Pérsico que ya lo ven como una amenaza de seguridad.

El Gobierno iraquí ha pedido ayuda internacional y ha acusado a los vecinos suníes, sobre todo a Arabia Saudí, de haber reforzado la insurgencia islamista en Siria e Irak. El portavoz del Ejército iraquí Qasim Ata dijo que declarar un califato podría salir mal y subrayó que el grupo de Baghdadi podría suponer una amenaza para otras naciones.

«Esta declaración es un mensaje por parte del Estado Islámico no sólo para Irak o Siria, sino para la región y el mundo. El mensaje es que el Estado Islámico se ha convertido en una amenaza para todos los países», dijo.

«Creo que todos los países, una vez que lean la declaración, cambiarán sus actitudes debido a que ordena a todo el mundo que sea leal», dijo.

Los combatientes del grupo tomaron la ciudad de Mosul el 10 de junio y han avanzado hacia Bagdad, provocando el envío de asesores militares estadounidenses. En Siria, ISIL ha capturado territorio en el norte y el este, junto con la frontera del desierto con Irak.

El Gobierno del primer ministro Nuri al Maliki, que tiene la ayuda de las milicias chiíes, ha logrado detener a los insurgentes en su intento de alcanzar la capital, pero las fuerzas de seguridad no han podido recuperar las ciudades que abandonaron en los combates anteriores.

El Ejército intentó la semana pasada recuperar Tikrit, pero fue incapaz. Los helicópteros golpearon las posiciones de ISIL alrededor de la ciudad por la noche. En las afueras en el sur, el lunes se libraba una batalla, dijeron residentes en el lugar.

Tikrit es la ciudad de nacimiento de Sadam Husein, cuyo derrocamiento por parte de Estados Unidos en 2003 acabó con un largo dominio de los suníes en lo que hoy es un país de mayoría chií.

PAPEL INTERNACIONAL

Los combates han empezado a atraer el apoyo internacional para Bagdad, dos años y medio después de que las tropas estadounidenses se retirasen del país.

Armados y entrenados por Estados Unidos, los soldados iraquíes no lograron detener la ofensiva de ISIL y han pasado apuros para utilizar armas pesadas. Sólo dos aviones son capaces de disparar el potente misil Hellfire.

Estados Unidos opera aeronaves armadas y no armadas en el espacio aéreo de Irak, pero dice que no han entrado en combate.

Rusia ha enviado sus primeros aviones de combate a Bagdad.

En Faluya, que los insurgentes controlan desde hace seis meses y está justo al oeste de Bagdad, un contable de banco que pidió seguir bajo el anonimato dijo que el anuncio del califato era «un paso atrás».

«Sólo volverá al Gobierno incluso más hostil contra nosotros», dijo. «Nos aislará más del resto del mundo».

ISIL se ha aliado con otros grupos menos radicales de suníes y con combatientes tribales descontentos con Maliki. Los miembros del partido de Sadam, Baaz, también lucharon en la revuelta.

AISLANDO ALIADOS

Fawaz Gerges, un experto en Oriente Próximo en la London School of Economics, dijo que esperaba que la declaración aísle a algunos aliados de ISIL: «El objetivo estratégico de los baazistas es capturar Bagdad, no el establecimiento de un califato».

«El pronunciamiento de ISIL muy probablemente intensificará la lucha interna entre yihadistas y ampliará la brecha entre ISIL y sus aliados suníes de Irak», dijo.

El término «califa» señala un sucesor del profeta Mahoma, con autoridad temporal para todos los musulmanes.

Tradicionalmente denota a un líder político y militar con elementos religiosos. Las rivalidades por la sucesión están en la raíz del cisma del siglo VII entre suníes y chiíes.

Tras la derrota de Turquía en la Primera Guerra Mundial y el despiece de su imperio en Oriente Próximo por parte de Reino Unido y Francia, los nuevos nacionalistas turcos en el poder en 1924 abolieron formalmente el califato que los sultanes otomanos habían mantenido durante casi cinco siglos.

Para muchos islamistas, que ven un descenso en la observancia religiosa y divisiones entre los musulmanes como causantes de muchos problemas, el restablecimiento del califato ha sido una meta importante.

Desde la caída de los otomanos, el islam suní ha carecido de una jerarquía clerical reconocida internacionalmente. Las figuras prominentes generalmente tienen autoridad en un país.

Entre los más prominentes está el gran mufti de Egipto, cuyo portavoz calificó al nuevo califato de Irak y Siria como una «ilusión».

«El anuncio de ISIL de lo que denominan el califato islámico es meramente una respuesta al caos que ha tenido lugar en Irak como el resultado directo de la inflamación del conflicto sectario en toda la región», dijo Ibrahim Negm en El Cairo.

Por Oliver Holmes y Isra’a al-Rubei’i

Fuente. Reuters


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