enero 2, 2014 By

Tabasco. La impunidad, el “Talón de Aquiles” en Derechos Humanos

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-¿Cuál es el tema que preocupa y acapara más la atención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, CEDH? -le pregunto al presidente de este organismo, maestro en Derecho Fiscal por la UNAM y especialista en Derechos Humanos por la Universidad de Castilla La Mancha, Jesús Manuel Argáez de los Santos, al iniciar con él una interesante charla periodística en sus oficinas del Fraccionamiento Oropeza.

-El de la seguridad-inseguridad públicas indudablemente. Hay encuestas que indican que 8 de cada 10 mexicanos sienten temor de ser agredidos en cualquier momento, o sea que un 80% de los encuestados se siente inseguro y este es un indicador muy fuerte. El problema es delicado y de raíces profundas, de grado internacional, diríamos, aunado a los derivados de un deficiente sistema de procuración e impartición de justicia.

-¿Hay un punto toral identificado? ¿Cuál sería el «talón de Aquiles»? -le pregunto.

-Ese «talón» lo encontramos en un factor principal que es la impunidad. De acuerdo con algunos estudios hechos por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, CNDH, y expertos en el tema de otras organizaciones, tenemos que el índice de denuncias en México es bajo, muy bajo, que en el país se registra un promedio anual de un millón y medio de delitos y sólo se denuncia el 10%, es decir, 150 mil, además de que, de esos 150 mil, sólo termina con una sentencia condenatoria menos del 1%.

-Aterrador -le interrumpo…

-Sí -acepta, y pregunta: ¿A qué nos llevan estos estudios? Contesta él mismo: -Pues a reflexionar, a tomar conciencia de que en México existe una crisis en el sistema de procuración y administración de justicia, muy fuerte. Estos estudios nos dicen que una persona que en México comete un delito tiene el 99% de probabilidades de no ser castigado y es aquí cuando aparece la impunidad.

Pero hablábamos del bajo índice de denuncias existente en el país y esto nos lleva a preguntarnos: ¿Cuáles son los factores que llevan a una persona agredida, lesionada, a no denunciar? Veamos:

De acuerdo con estudios realizados por investigadores de la talla del doctor Miguel Carbonell (Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM) tenemos que Villahermosa es la ciudad en la que existe el mayor abstencionismo de demandas, el 93%, un índice más que elevado escandaloso porque sólo denuncia el 7% de los ofendidos.

Ahora bien ¿Por qué no denuncia la gente? ¿Por qué la persona que sufre un delito no acude ante el agente del Ministerio Público, MP, a acusar a su agresor? Porque se da un fenómeno conocido con el nombre de ‘doble intimidación’ que explica, por ejemplo, que una persona que fue víctima de un robo o resultó lesionada con arma, sufrió ya y en primer lugar un terrible daño moral, y luego, al presentarse ante el MP a demandar lo pertinente, sufre un segundo daño al comprobar que sólo fue a perder el tiempo, su dinero y esfuerzo, y no resolvió nada. Entonces la gente opta mejor por no denunciar.

-¿Y en relación con esto en cuál sentido se ha movido o se mueve la CEDH maestro Argáez?

-Hemos hecho señalamientos muy puntuales en cuanto al trabajo del MP pues de acuerdo a las facultades que le confiere la ley, es un agente investigador; y, dentro del sistema de procuración de justicia lo que falla precisamente es la investigación que sería aquí el segundo factor determinante de ese «talón de Aquiles» del que hablábamos hace un momento. No hay investigación. La investigación no cuenta con las herramientas técnicas, científicas, periciales, forenses con que la modernidad criminalística ha dotado a otras entidades y obviamente esto termina en el deterioro de la calidad de la procuración de justicia.

Por eso la gente no denuncia y la abstención en la denuncia es un factor que incide en el crecimiento de la delincuencia, de repente se crea un círculo vicioso porque el delincuente no es sancionado y en este tema lo mismo está presente la delincuencia organizada que la del fuero común que también perjudica a la ciudadanía y requiere de atención profesional. Si no se atiende lo menos grave, menos se va a poder atender lo grave y no se tendrá jamás la capacidad para dar respuestas satisfactorias a la ciudadanía.

-Hemos oído de reformas legales ¿no han resultado beneficiosas?

-Las reformas están en marcha, se aplican, pero ninguna ley es perfecta, es un instrumento perfectible cargado de muy buenas intenciones pero tenemos también que un sistema penal no se construye con buenas intenciones sino finalmente con realidades muy concretas. Se requiere para su aplicación no sólo recursos económicos sino humanos especializados y voluntad política férrea para alcanzar niveles de excelencia, aceptables, dentro de la procuración de justicia.

-Alguna vez, al principio del sexenio pasado, escuchamos al licenciado Gustavo Rosario Torres, Procurador de Justicia del Estado, afirmar que encontraba un rezago de más de 50 mil expedientes…

-Sí. A veces hay enormes rezagos de órdenes de aprehensión, de expedientes con acciones penales prescritas, que jamás fueron atendidos, quizá por exceso de trabajo en algunos casos pero también por negligencia y por corrupción.

-Entonces…

-Entonces para enfrentar a la delincuencia se requiere de un sistema penal ad hoc, que funcione aceptablemente para combatir la impunidad y la corrupción no sólo desde el papel porque la ley, si no se cumple, se convertirse en letra muerta. Al ciudadano hay que atenderlo desde que llega ante el MP aunque sea por un robo simple, darle atención de calidad, hacerlo sentir que se atiende su importancia de ciudadano.

-Ahora díganos maestro, ¿Cuántas quejas relacionadas con esta situación recibe anualmente la CEDH?

-Se tiene un promedio anual de 500 quejas relacionadas con la procuración de justicia y otro tanto igual a seguridad pública.

-Se habla mucho del respeto a los derechos humanos que incluye a los delincuentes. verdad, aunque frecuentemente esto sirve de pretexto para descalificar a las Comisiones de Derechos Humanos diciéndose que más protegen a los delincuentes que a los ciudadanos cumplidos…

-Eso se piensa, eso se dice, es cierto. De repente se cree que una persona que comete un delito, que pierde su libertad, pierde también sus derechos y esto hay que decirlo con todas sus palabras, NO es cierto. Ser aprehendido por la policía o estar preso en una cárcel no quiere decir que deba uno ser tratado como se le dé la gana a alguien. El delincuente mantiene vivos sus derechos y tan los mantiene que defiende su inocencia, su libertad, por sí mismo o mediante los servicios de un abogado. No pierde sus garantías.

-Hablando de presos, ¿qué opinión le merecen los centros penitenciarios del estado?

-Están clasificados dentro de los peores del país, principalmente el conocido como CRESET.

Hay datos que indican que fue edificado para 700 reclusos, luego hubo ampliaciones para 1,000 y actualmente hay cerca de 2,000 personas que sufren uno de los hacinamientos más intolerables, pavorosos, además de que están juntos internos del fuero federal con los del local.

Nosotros hemos estado pidiendo que haya una clasificación muy bien determinada de acuerdo con la peligrosidad de los reclusos lo que es parte también del combate a la delincuencia y del programa de seguridad pública porque obviamente los internos de mayor peligrosidad corrompen a los menos maleados y los problemas al interior de las cárceles son cada vez más delicados. Hay que estar muy pendientes en esto.

-Como en otros campos de la actividad humana en materia de Derechos Humanos falta educación, ¿verdad?

-Por desgracia sí. Y debemos tener una conciencia muy clara de que la educación en cualquier dirección que se quiera pensar no es tarea exclusiva del Estado sino una actividad superior en la que debemos participar activamente todos como hijos, como padres, como informadores, como maestros, una actividad en la que todos y cada uno tenemos que cumplir cabalmente nuestras tareas para poder hablar de avances en el perfeccionamiento de nuestras instituciones. Hay que tener claro también que si no hay Derechos Humanos no puede haber desarrollo como no puede haber derechos humanos sin democracia. Hay valores entrelazados que se necesitan unos a otros para construir un Estado de Derecho verdadero, auténtico, eficaz, eficiente, un Estado de Derecho donde la gente se sienta segura para desarrollar plenamente sus capacidades, sus potencialidades, sus facultades en sentido pleno.

-Maestro, aparte de emitir recomendaciones, ¿qué hace la CEDH Tabasco?

-Protege y observa el respeto de los derechos fundamentales de las personas; promueve y fomenta una cultura por el respeto de los Derechos Humanos; conoce e investiga a petición de parte o de oficio presuntas violaciones de Derechos Humanos en los siguientes casos: Por actos u omisiones de autoridades o servidores públicos del estado de Tabasco, cuando particulares o agrupaciones sociales cometen ilícitos con la tolerancia o anuencia de alguna autoridad o servidor público o bien cuanto estos últimos se niegan infundadamente a ejercer las atribuciones que les confiere la ley en relación con dichos ilícitos.

Formula también esas recomendaciones que menciona usted y que son autónomas, no vinculatorias y denuncias y quejas ante las autoridades respectivas. Además procura la solución inmediata de una queja a través de la conciliación, promueva el estudio, la enseñanza y la difusión de los Derechos Humanos, supervisa el respeto de los mismos en el sistema penitenciario y de readaptación social en el estado y elabora y ejecuta programas preventivos en materia de derechos humanos.

-¿Se actúa libremente aquí? Allá afuera hay quienes creen todavía que obedecen directrices del gobierno del Estado y que por lo tanto no trabajan con la libertad e independencia, con la autonomía deseada…

-La Comisión es un órgano descentralizado del Estado y en ese sentido está ligada al mismo lo que no quiere decir que no se actúe con criterios y lineamientos propios, si bien se trabaja para que al igual que otras Comisiones de otras entidades obtengamos plena autonomía.

Y digo plena porque en algún sentido la Comisión es autónoma, por ejemplo en el aspecto relacionado con la toma de decisiones sobre los casos que le llegan para su atención y tratamiento.

Puedo asegurarle que en nuestro ejercicio profesional jamás hemos tenido injerencia del gobierno del Estado, ha sido muy respetuoso, sobre todo el señor gobernador del Estado en cuanto a las opiniones que manifestamos y a las recomendaciones que emitimos. Eso tengo que decirlo con toda honestidad, no hemos sufrido jamás ningún tipo de presión o de limitación que trate de coartar el trabajo de la Comisión. Ha habido un respeto absoluto al trabajo de la CEDH.

-Mencione por favor alguno de los logros más importantes alcanzado por la CEDH Tabasco.

-Con gusto. Lo voy a decir con toda humildad porque es un trabajo multidisciplinario en el que participaron no sólo la CEDH sino funcionarios de los distintos niveles de gobierno, representantes de distintas organizaciones, asociaciones civiles y religiosas, el poder legislativo, el judicial, la Procuraduría y autoridades federales y municipales, que tiene que ver con el Comité Regional Contra la Trata de Personas a través del cual se propuso al Congreso del Estado la iniciativa de la Ley Contra la Trata de Personas que tras su discusión y demás fue aprobada en diciembre de 2011 y hoy está vigente. Me gusta hablar de esto porque se pone un freno a la trata de personas con fines de explotación sexual, laboral o para la extracción de tejidos y órganos.

-¿Es suficiente el presupuesto que tiene la CEDH? ¿A cuánto asciende?

-Es una pregunta importante en el sentido de que el presupuesto de la CEDH ha sido desde hace unos dos años el más bajo de cuantas existen en el país, desde luego en la región Sursureste. Todas las Comisiones de estos estados nos superan en cuanto a su presupuesto.

Muchos de los programas que estamos desarrollando actualmente reciben apoyos directos de la CNDH pues no podemos parar su marcha.

-¿Algo que desee agregar?

-Quiero invitar a la gente para que se acerque a la Comisión, invitar a la ciudadanía para que si tiene un problema nos hable y nosotros iremos gustosos a hacer todo lo que esté de nuestra parte para tratar de ayudarla lo que es, además, nuestra obligación final.

Así, creo yo, iremos logrando que desaparezcan esos «talones de Aquiles» que existen todavía y que impiden que nuestra convivencia sea más armoniosa, amable y sobre todo segura. Muchas gracias.


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