Paseo virtual por el inframundo teotihuacano

El túnel del Templo de la Serpiente Emplumada se convierte literalmente en un pasaje del tiempo que conecta a la antigua ciudad con las generaciones contemporáneas, a través de tecnología de última generación. A partir de este día, los visitantes de los museos Nacional de Antropología, en la Ciudad de México, y de Sitio de Teotihuacan, en el Estado de México, pueden explorar uno de los descubrimientos más sorprendentes registrados en los últimos años en “La Ciudad de los Dioses”, mediante un video inmersivo.

La Agencia Digital y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) crearon una experiencia en realidad virtual que muestra el interior del Túnel de la Serpiente Emplumada, considerado uno de los hallazgos más importantes en la Zona Arqueológica de Teotihuacán.

Con el apoyo de la Secretaría de Cultura y Samsung Electronics México, la experiencia se realizó con tecnología de última generación para que la gente viva de cerca diversos aspectos de la cultura teotihuacana.

Descubierto por el arqueólogo Sergio Gómez Chávez en 2003, el túnel de poco más de 100 metros de largo y ubicado en la Plaza de la Ciudadela, es una de las estructuras más relevantes del sitio junto con las pirámides del Sol y la Luna.

Aunque data de mil 800 años atrás, con la tecnología 360º y la realidad virtual, desarrollada e impulsada por la compañía Samsung, es posible explorarlo sin tener que viajar hasta él.

En ese sentido, la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, dijo que “la cultura digital es un recurso para el conocimiento, una herramienta de búsqueda de información, la expresión innovadora y beneficio de la creación”.

Señaló que la realidad virtual, la realidad aumentada y las realidades mixtas, son algunos de los nuevos puentes de comunicación que traducen las diferentes expresiones culturales y artísticas.

“Este recorrido virtual nos invita a descubrir y conocer los vestigios de la ciudad prehispánica, a los que sólo accedieron durante los últimos años arqueólogos y especialistas. La experiencia combina imágenes terrestres, aéreas y modelos en tercera dimensión que reconstruyen el contexto histórico del hallazgo”, apuntó.

Reiteró que la Secretaría de Cultura está comprometida con la promoción del rico y extenso patrimonio cultural del país; del uso creciente de los medios digitales, escenario en el que millones de cibernautas en el mundo conviven todos los días.

El director general del INAH, Diego Prieto Hernández, enalteció el trabajo de los investigadores en este proyecto, pues luego de varios años de trabajos en la excavación, cuidado, retiro, revisión conservación y tratamiento de decenas de miles de piezas, se encontró Túnel del Templo de la Serpiente Emplumada o Túnel de Inframundo.

“Es un túnel que acaba en el eje del templo de la Serpiente Emplumada. No había georeferenciación, no había georadar ni todas estas tecnologías que ahora nos acercan; sin embargo, lo hicieron con toda precisión”, explicó. Señaló que las evidencias del túnel aparecieron en 2003 y tardaron casi 10 años en explorarlo y recuperar sus materiales a través de desarrollos tecnológicos, algunos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del INAH, como la creación de un robot para entrar en él.

Debido al pequeño espacio y cuidado del patrimonio, Prieto Hernández aclaró que no es un lugar que pueda abrirse al público, pero con el uso de la tecnología todos tienen acceso.

La directora de Marketing de Samsung, Claudia Contreras, comentó que la realidad virtual y la cámara 360º ofrece la posibilidad de conectar al público de una manera más cercana con realidades y contextos que antes sólo podíamos imaginar.

 

La experiencia incluye un recorrido por el túnel, guiado por el arqueólogo Sergio Gómez, en el que explica cómo se realizó el hallazgo, su estructura, contenido y significado, así como la recreación visual del espacio en aquella época.

También se aprecia la animación de Tlalocan, emblemático mural teotihuacano que describe el paraíso en el que habita Tláloc, dios del rayo, la lluvia y los terremotos.

Los visores Gear VR de Samsung con los que se vive la experiencia, estarán disponibles a partir de este jueves para los visitantes del Museo Nacional de Antropología, en la Sala Teotihuacán y en el Museo del Sitio de la Zona Arqueológica de Teotihuacán. (Con información de Notimex)

Linchan a presuntos secuestradores en Teotihuacan; mueren dos

Ante la tibieza de las autoridades de Seguridad del Estado de México para controlar los secuestros, extorsiones, violaciones y asaltos, algunas comunidades ya se encuentran “organizadas” y están dispuestas a linchar a cuanto sujeto sea sospechoso de actitudes antisociales, como sucedió en el municipio mexiquense de Teotihuacan.

El Gobierno del Estado de México informó que dos personas murieron y una resultó herida, además de 18 que fueron detenidas en Atlatongo, donde  pobladores golpearon a presuntos delincuentes.

Las autoridades señalaron que a las 13:30 horas se tuvo conocimiento de que un grupo de casi 600 pobladores tenía retenidas y golpeaba a dos hombres y una mujer a quienes señalaba como presuntos delincuentes.

Ante ello, los cuerpos de seguridad estatal se movilizaron para evitar que la agresión continuara, pero “la gente con el ánimo alterado no lo permitió”.

El gobierno mexiquense sostuvo que las autoridades estatales apostaron al diálogo para evitar un enfrentamiento con los pobladores y lograr que de manera voluntaria fueran entregados los presuntos delincuentes a las fuerzas del orden para deslindar su probable responsabilidad.

No obstante, tras romperse el diálogo y evitando en todo momento la confrontación, la Policía Estatal ingresó al lugar donde estaban retenidas las tres personas a quienes retiró del lugar.

Uno de los hombres murió en el lugar de la agresión, otro fue trasladado al Ministerio Público para determinar su situación legal, y la mujer falleció al llegar al hospital al que fue enviada para ser atendida por las lesiones que presentaba.

Ante ello 18 personas fueron puestas a disposición del Ministerio Público luego de los disturbios generados al ingreso de la policía a la zona.

Teotihuacan: registran hallazgos en la Plaza de la Luna

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) exploran por primera vez las entrañas de la Plaza de la Luna, en Teotihuacan, y se han encontrado con lo que, desde una vista aérea, podría simular un paisaje lunar repleto de cráteres: fosas en cuyo interior se hallan estelas lisas de piedra verde, conductos que marcan al centro de este espacio los rumbos del universo y una serie de horadaciones que contenían cantos de río, un código simbólico que los antiguos teotihuacanos elaboraron en las primeras fases de la urbe, hace mil 900

“Nos encontramos frente a un nuevo ombligo de la ciudad, frente a un nuevo centro cósmico”, informó la doctora Verónica Ortega Cabrera, directora del proyecto de investigación que busca indagar en el corazón de la Plaza de la Luna, un sector de suma importancia dentro de la antigua metrópoli, en el que desemboca, al norte, la Calzada de los Muertos, el gran eje del espacio sagrado de la gran ciudad del Altiplano

Las excavaciones se han enfocado frente al Edificio Adosado de la Pirámide de la Luna,  en la llamada Estructura A, un patio cerrado de 25 m por lado y con 10 pequeños altares dentro de él. Las tareas intentan indagar en lo que yace en el subsuelo de esta edificación, en busca de los orígenes del espacio ritual de la Plaza de la Luna, y que debió ser muy distinto a lo que ahora ve el visitante.

A partir de pozos de sondeo realizados en la Estructura A y en la parte central de la Plaza de la Luna, más los resultados de estudios del subsuelo obtenidos con base en el uso de radar de penetración terrestre, los arqueólogos han comenzado a reconocer una serie de alteraciones hechas por los teotihuacanos,  que daba a esta área una imagen muy distinta a la que hoy se observa: la de una plaza delimitada por 13 basamentos y la Pirámide de la Luna, arquitectura que fue levantada en las fases finales de Teotihuacan (350-550 d.C.).

 “La Plaza de la Luna no era como la vemos actualmente. Estaba llena de hoyos, canales, estelas, los edificios quedaban mucho más retirados, y la Pirámide de la Luna era de menores dimensiones.

El tepetate que conforma la superficie de la Plaza de la Luna fue modificado”.  Semejante a la cara de un queso gruyer —continuó Verónica Ortega—, “se han identificado más de 400 oquedades usadas a lo largo de cinco siglos, pequeños hoyos de 20-25 centímetros de diámetro y cuyas profundidades oscilan los 30 centímetros; éstos se hallan en toda la extensión de la plaza, aunque se concentran más en ciertas áreas. En muchos de ellos había piedras de río, traídas de otro

El proyecto de investigación coordinado por Verónica Ortega comenzó en 2015 con cinco meses de trabajo, y este año se retomaron a inicios de abril y concluirán a fines de julio próximo. El hallazgo de las primeras fosas en el subsuelo de la Estructura A (que contiene varias divisiones internas, formando cinco partes) se suscitó con la excavación de pozos de sondeo para identificar la  secuencia constructiva de esta sección de la plaza.

Hasta el momento —dado que es posible que en futuras excavaciones se encuentren más—, se han ubicado cinco estelas completas dentro de fosas, un par de ellas juntas. Las alturas y pesos de las estelas varían de 1.25 a 1.50 m, y de los 500 a los 800 kilos. A la espera de los análisis que el doctor Emiliano Melgar efectúa en el Taller de Arqueología Experimental en Lapidaria del Museo del Templo Mayor, es posible que la piedra con que fueron hechas provenga de la región de Puebla, al igual que otra decena de estelas halladas en Teotihuacan.

Las estelas se posan en espacios de 60 cm y los 3.50 y 4 m de profundidad. De acuerdo con Verónica Ortega, las fosas dentro de las que están debieron ser excavadas desde las primeras etapas de la ciudad, alrededor del año 100 d.C., justo en el momento en el que se edificaba la Pirámide del Sol, y cuando se levantaba la primera etapa constructiva de la Pirámide de la Luna.

Este sistema de fosas debió perdurar al menos 500 años, porque hay evidencias (rellenos de material cerámico) de que, alternativamente, fueron abiertas y selladas.  También es probable que las estelas dispuestas en su interior, originalmente estuvieran en alguno de los templos que coronaban los basamentos de la plaza, “y que en un momento dado, los teotihuacanos decidieron darles un espacio final. Las estelas eran usadas para sacralizar el espacio o legitimar el poder asignado a las deidades”.

Verónica Ortega, subdirectora de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, adelantó una hipótesis: “Aunque tenemos un contexto aún por comprender en su totalidad, éste nos habla de la importancia de la piedra verde y de su vinculación con las deidades acuáticas, aquí (la Plaza de la Luna) se han encontrado las esculturas más grandes de la diosa de la fertilidad Chalchiuhtlicue, y es probable que el culto en este lugar estuviera íntimamente relacionado con ella”.

El equipo del INAH tuvo la oportunidad de ampliar las excavaciones hacia el centro de la Plaza de la Luna, y se percató de que toda la superficie tiene modificaciones, previas al piso final. “Hay una gran cantidad de oquedades, es probable que como parte de un programa simbólico, ceremonial, ritual, la gente llegara a este espacio abierto y depositara cantos de río en estas horadaciones, tal vez en una idea de propiciar la

Otro hallazgo relevante fue la ubicación, a escasos 10 cm de profundidad, de dos canales asociados al altar central de la Plaza de la Luna. Verónica Ortega anotó que estos conductos tenían igualmente una función simbólica y no como desagüe. Ambos parten —respectivamente— de las escalinatas norte y sur del altar, hacia esos puntos cardinales, y alcanzan una longitud de 25 metros, abarcan entre 1.50 y 2 m de ancho, y tienen una profundidad de hasta 3 m.

Salvo las excavaciones hechas en la Pirámide de la Luna y en el Conjunto del Quetzalpapálotl, éstas son las únicas exploraciones realizadas en la Plaza de la Luna, porque los trabajos encabezados por el arqueólogo Ponciano Salazar, en los años 60, estuvieron abocados a la liberación y restauración de los edificios de este espacio.

“Por primera vez se sabe que el espacio abierto no necesariamente está vacío de evidencia arqueológica. En general, los espacios públicos de Teotihuacan; La Ciudadela y las plazas de las pirámides del Sol y la de la Luna, tuvieron un simbolismo más allá del que vemos al final como un programa arquitectónico, urbanístico. Tal vez para sacralizar esos espacios hicieron este tipo de modificaciones. En verdad hay todo un inframundo por conocer”.

Intriga por mercurio encontrado en tumba de Teotihuacán

México, DF.-  Un arqueólogo mexicano que busca una tumba real en un profundo y oscuro túnel debajo de la pirámide de la Serpiente Emplumada, descubrió un indicio que podría acercarlo a su objetivo: mercurio líquido.

 

En las entrañas de Teotihuacan, una misteriosa ciudad antigua que en su apogeo fue la mayor de América, Sergio Gómez encontró este mes “una gran cantidad” del metal plateado en una cámara al final de un túnel sagrado que estuvo sellado por casi 1,800 años.

 

“Es algo que nos ha sorprendido realmente”, dijo Gómez a la entrada del túnel bajo lapirámide de la Serpiente Emplumada de Teotihuacan, unos 50 kilómetros al noreste de Ciudad de México.

 

Algunos arqueólogos creen que el elemento tóxico podría ser una pista para hallar la primera tumba de un gobernante en Teotihuacan, contemporánea de varias ciudades antiguas mayas pero envuelta en tanto misterio que sus habitantes aún no tienen nombre.

 

Gómez, con dudas sobre lo que llevó a la colocación del mercurio en el sitio, dice que el metal pudo haber sido usado para representar un río o lago del inframundo. El metal, hallado previamente en pequeñas cantidades en sitios mayas mucho más al sur del país, nunca se había encontrado en Teotihuacan.

 

De difícil extracción y apreciado por sus propiedades refractantes, el mercurio era poco común en el México antiguo. Los arqueólogos creen que sus características podrían haberle dado un significado supranatural para rituales.

 

 

 

Fuente. aztecanoticias

Revelan nuevo hallazgo en Teotihuacán

CIUDAD DE MÉXICO.- La directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Teresa Franco, reveló un nuevo hallazgo en Teotihuacán, Estado de México.
Durante las labores de rescate en el Templo de la Serpiente Emplumada, investigadores del INAH descubrieron una ofrenda con miles de objetos en un túnel que al parecer es la representación metafórica de la concepción del inframundo.
En conferencia de prensa, el arqueólogo Sergio Gómez informó que “se está explorando lo que podría ser un depósito funerario”.
Los especialistas señalaron que a 18 metros de profundidad y 103 de distancia de la entrada del túnel, bajo esta pirámide se observa una ofrenda con esculturas labrada en piedra, así como puntas de lanza y cuchillos de obsidiana, entre otras piezas.

8 LA OFRENDA SE ENCONTRO JUSTO DEBAJO DE LA CU-SPIDE DEL TEMPLO DE QUETZALCO-ATL

Después de cinco años de trabajo, los integrantes del proyecto Tlalocan (Camino bajo la tierra, en náhuatl), financiado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, llegaron al final del túnel y están asombrados con lo que encontraron.
“Es increíble”, dice Sergio Gómez, mientras guía hacia lo que siempre pensó que sería la cripta de los antiguos gobernantes de la que fuera conocida como la “Ciudad de los Dioses”, la primera gran metrópoli de Mesoamérica.
La temperatura va bajando a medida que se desciende. La humedad crece. Unas tablas preservan el suelo del túnel, enlodado. “Quisieron recrear el mundo exterior, por eso escavaron hasta el manto freático, para que también hubiera ríos”, explica Gómez.
Gracias a un georradar y tecnología láser se tuvo una idea de la estructura del túnel. Luego introdujeron un robot para que explorara entre las grietas. Más tarde otro más sofisticado para llegar más allá. Solo en Egipto se había hecho algo parecido, aunque en menor escala.
Teotihuacán se extiende a lo largo de 23 kilómetros cuadrados, de los que se ha excavado en torno al 5%. En su momento de esplendor llegaron a vivir aquí hasta 200 mil personas de distintas procedencias y etnias.
Tres impresionantes pirámides, la del Sol (una de las más grandes de Mesoamérica), la de la Luna y la de la Serpiente Emplumada, ubicada en la plaza de la Ciudadela, eran los edificios emblemáticos de una ciudad meticulosamente planificada y obsesionada con la orientación.