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Tras grotesca censura de Milenio, también renuncia subdirector editorial

Ciudad de México, 17 de mar.-.- Los efectos de la censura en Milenio Diario  operada por Rosario Robles, extitular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y consentida por el director de ese periódico, Carlos Marín, continuaron sin freno.

Ahora renunció el subdirector editorial de ese medio y conductor de la emisión informativa de Milenio TV, Néstor Ojeda, en protesta por la censura contra la reportera Karen Cota, autora de un reportaje crítico contra la Cruzada Nacional contra el Hambre.

En su cuenta de Twitter (@nesojeda), el periodista agradeció las muestras de apoyo y afirmó que “se cierra una puerta, pero se abren mil ventanas. Lo importante es ir adelante en los momentos de definición”.

En otro mensaje de su cuenta en redes sociales se leyó: “Gracias, seguimos convencidos de que hacer buen periodismo es posible, lo demás son anécdotas”.

Las primeras versiones que circularon sobre el hecho hablaron de “despido”, pero luego el propio Ojeda sostuvo que presentó su renuncia en apoyo al trabajo de la reportera Karen Cota.

En su testimonio escrito y circulado en los medios digitales, Cota relató que el lunes 7 de marzo Milenio DataLab publicó una investigación sobre la Cruzada Nacional contra el Hambre, con autorización del propio director Carlos Marín.

Tras una visita que realizó a la redacción la exsecretaria de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles, en compañía de funcionarios de la actual Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) que ella encabeza, Marín decidió recular y publicar un “desmentido” al propio reportaje de Karen Cota, en lugar de una réplica de la propia funcionaria federal.

No sólo eso. Marín ordenó a otra reportera escribir un documento que atribuyeron a la Sedesol, “pero que argumentó la Sedatu y que involucra una encuesta de Inegi. En primera plana le atribuyeron al instituto (Inegi) que ‘La Cruzada sí funciona’, como si el órgano autónomo tuviera dentro de sus mandatos legales evaluar la política pública. Hasta ahora el Inegi no se ha pronunciado al respecto, ni ha desmentido la ‘réplica’”.

El jueves 10 Cota decidió renunciar al periódico. En su mensaje comentó:

“Renuncié al trabajo que amé y en donde decidí dar toda mi alma para contribuir a mejorar la manera de hacer periodismo. Siempre creí que había que ir a los medios y hacer tu mejor esfuerzo, pero hoy firmé la renuncia formal”.

Una semana después Néstor Ojeda, subdirector editorial, renunció también en protesta por el caso de su esposa Karen Cota, quien fuera directora de Milenio DataLab.

Cota describió en una carta pública que el martes 8 Rosario Robles visitó a Carlos Marín junto con funcionarios de la Sedatu. El director de Milenio ordenó a la periodista sentarse frente a los funcionarios y “off the récord” la confrontó con ellos y su equipo.

“Consciente de que teníamos argumentos sólidos, un compañero del equipo y yo defendimos punto por punto la investigación, lo que provocó molestia, enojo y varios manotazos en la mesa por parte de los funcionarios de Sedatu”, narra Cota.

A esa reunión asistieron el subsecretario de la Sedatu, Enrique González Tiburcio; la directora de Difusión, Rocío Bolaños, y un asistente que no se identificó.

Después de la reunión –cita la versión de Cota– Marín le anunció que publicaría un desmentido en primera plana que decidió llamar “réplica”. El director del diario ordenó a una reportera escribir un documento que le fue atribuido a la Sedesol que dirigiera Robles y responsable del programa gubernamental.

Milenio tituló el texto en primera plana “La Cruzada sí funciona”. Posteriormente, Marín dio la orden de desaparecer el material periodístico que dio origen a la controversia, titulado “El (falso) éxito de la Cruzada contra el Hambre” y publicado el lunes 7 de marzo.

Sin embargo, algunos directivos persuadieron al responsable editorial del periódico de publicar nuevamente la información, pero fue difundida con un nuevo título que contravenía el sentido de la investigación encabezada por Karen Cota: “El éxito de la Cruzada contra el Hambre”.

“El jueves siguiente renuncié a un trabajo que amé y en donde decidí dar toda mi alma para contribuir a mejorar la manera de hacer periodismo. Siempre creí que había que ir a los medios y hacer tu mejor esfuerzo, pero hoy firmé la renuncia formal.

“Milenio DataLab se terminó porque quien debió defender nuestro trabajo, no lo hizo. Esperó que aceptáramos trabajar bajo condiciones de censura y nula libertad de expresión. Fue Carlos Marín, quien prefirió creerle a Robles Berlanga que a los reporteros que le estaban dando una revelación periodística importante y necesaria para la reconstrucción de los que ahí trabajan, incluida la suya”, finaliza la denuncia.

Esta no es la primera vez que un trabajador o colaborador de Mileno acusa a Carlos Marín de censura. En enero del año pasado el perredista Pablo Gómez denunció que el director editorial del diario censuró un artículo suyo:

“El día de hoy como todas las semanas desde el primer ejemplar del periódico Milenio debió salir publicado mi artículo. Sin embargo, contrario a lo establecido en el convenio verbal original, el director Carlos Marín decidió censurarlo. El artículo se intitula ¡Intocable! y se refiere a la sentencia de la Sala Superior del Tribunal Electoral en el caso López Dóriga vs PRD. Es lamentable que al tratar de abordar un acto judicial de censura se produzca otra censura periodística”.

Un caso similar fue el del productor Epigmenio Ibarra, quien también colaboraba como columnista en Milenio y abandonó al periódico por las mismas razones. Su último artículo fue titulado “Ya con esta me despido: más bien me despiden”. En él se lee:

“Es cierto, como dice Carlos Marín en la carta en la que me anuncia su decisión de ya no publicar mis artículos, que existe, de mi parte, ‘falta de compromiso con Milenio’, y es que, desde mi punto de vista, hace mucho que este diario tiene un compromiso con el régimen que no puedo ni debo compartir”.

En 2014 la reportera Yuli García dejó de aparecer en la pantalla de Milenio Televisión. Versiones periodísticas señalaron que también fue despedida por Carlos Marín por las mismas razones que en los casos anteriores. Trabajadores del diario señalan que la censura de Marín es cotidiana y ahora se esmera más en cuidar que el periódico proteja la imagen del gobierno federal.

 

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Renuncia a Milenio periodista silenciada por criticar a Robles

Ciudad de México, 16 de mar.- Tras una reunión entre la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles, y el director del diario Milenio, Carlos Marín, se cambió el título de la nota sobre “El (falso) éxito de la Cruzada contra el Hambre”, el periódico publicó una “réplica” en primera plana, y la colaboradora que había publicado el trabajo periodístico decidió renunciar.

Así lo reveló la reportera Karen Cota, quien denunció “condiciones de censura y nula libertad de expresión” por parte de Marín, “quien prefirió creerle a Robles Berlanga, que a los reporteros que le estaban dando una revelación periodística importante y necesaria”.

Robles fue, hasta agosto pasado, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol); desde el inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto, impulsó dicho programa.

En Twitter, “Renuncié” y “Carlos Marín” se volvieron de los temas más comentados la noche del martes, cuando Cota denunció los hechos.

Aquí el texto de Karen Cota:

Renuncié

El lunes 07 de marzo, Milenio DataLab publicó una investigación que nos llevó 5 meses descubrir y verificar: “El (falso) éxito de la Cruzada contra el Hambre” de la que directivos estaban enterados y el director editoral Carlos Marín, autorizó publicar.

El martes 8 de marzo, la señora Rosario Robles Berlanga, visitó a Marín acompañada por funcionarios de SEDATU y el director me ordenó entrar a una reunión con ellos para confrontar nuestra investigación. Hizo hincapié en que todo sería “off the record”.

Consciente de que teníamos argumentos sólidos , un compañero del equipo y yo defendimos punto por punto la investigación, lo que provocó molestia, enojo y varios manotazos en la mesa de parte de los funcionarios de Sedatu. Los asistentes fueron: Subsecretario Enrique Gonzáles Tiburcio, Rocío Bolaños, directora de Difusión y otro asistente que no se identificó. Mientras, Robles se encontraba en la oficina de Marín. Lo sé porque la vi salir (la sala de juntas tiene pared de cristal y da vista hacía la oficina del director editorial) y casi toda la redacción la vio entrar.

Después Carlos Marín me llamó para decirme que publicaría en primera plana el “desmentido” que tras escuchar mis argumentos decidió llamar “réplica”. Puso a una reportera a escribir el documento que atribuyeron a SEDESOL pero que argumentó SEDATU y que involucran una encuesta de INEGI. En primera plana le atribuyeron al instituto que “La Cruzada sí funciona” como si el órgano autónomo tuviera dentro de sus mandatos legales evaluar la política pública. Hasta ahora INEGI no se ha pronunciado al respecto, ni ha desmentido la “réplica”.

Tras el encuentro con Marín, bajé a mi oficina y me di cuenta que había bajado nuestra publicación del Home de Milenio.com y después de nuestra portada en la sección DataLab; también se borraron algunos tuits y post de facebook. Algunos directivos convencieron a Marín que era un error y lo volvió a subir, pero cambió el título y eliminó la palabra “falso” lo que ocasionó un completo cambio al sentido del titular.

El jueves siguiente renuncié a un trabajo que amé y en donde decidí dar toda mi alma para contribuir a mejorar la manera de hacer periodismo. Siempre creí que había que ir a los medios y hacer tu mejor esfuerzo, pero hoy firmé la renuncia formal.

Milenio DataLab se terminó porque quien debió defender nuestro trabajo, no lo hizo. Esperó que aceptáramos trabajar bajo condiciones de censura y nula libertad de expresión. Fue Carlos Marín, quien prefirió creerle a Robles Berlanga, que a los reporteros que le estaban dando una revelación periodística importante y necesaria para la reconstrucción de la credibilidad de los que ahí trabajan, incluida la suya.

 

Redacción AN

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