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Recorrido inaugural

Museo del Metro muestra el trayecto paralelo INAH-STC

Los trayectos del Metro y los del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han corrido en paralelo desde que este Sistema de Transporte Colectivo comenzó a operar hace casi 50 años en la Ciudad de México. Una parte mínima del fruto de esta colaboración, alrededor de 90 piezas arqueológicas, compone la exposición Objetos cotidianos. Una mirada al pasado de la ciudad, montada en una de las siete secciones con que cuenta el recién estrenado Museo del Metro.

Diego Prieto Hernández, director general del INAH, fue una de las personalidades invitadas en la apertura formal de este espacio museístico instalado en la estación Mixcoac de la Línea 12, acto que fue encabezado por el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, y también presidido por el director general del STC Metro, Jorge Gaviño Ambriz.

En palabras de Miguel Ángel Mancera, el Museo del Metro es un proyecto importante dentro del programa de modernización del sistema de transporte, desde el punto de vista de la cultura.

Su recorrido incluye desde una muestra de boletos conmemorativos, fotos de la primera mujer que adquirió un boleto (llamada Gertrudis), maquetas como la de la Glorieta de Insurgentes, obras de grandes artistas como Alfredo Zalce, Raúl Anguiano, Leonora Carrington, Vicente Rojo, Vlady, entre otros; y vestigios arqueológicos rescatados desde 1967, cuando iniciaron los trabajos para la construcción de la Línea 1.

Diego Prieto detalló que la muestra se compone de enseres cotidianos de la época prehispánica, principalmente mexicas, como cuchillos de lítica, la representación miniatura de un templo, una pipa en forma de cabeza de pato, malacates y figurillas antropomorfas; además de   cerámica vidriada y mayólicas coloniales, y otras más del siglo XIX.

“Los objetos expuestos son una representación mínima de los aspectos diversos de la ciudad y su historia, fueron parte de la vida cotidiana de su gente, como lo es el metro en la actualidad. Lo más gratificante es que ahora serán disfrutados por una gran cantidad de ciudadanos que, en su cotidiano andar, podrán dedicar unos minutos a recrear algo de la historia de la capital del país. Todo por el mismo boleto”, expresó el director general del INAH.

Estas colecciones —continuó Diego Prieto— son el resultado final del quehacer cotidiano de los arqueólogos, los historiadores, los antropólogos, y esperamos, desde ahora, sean del orgullo y de la identidad de los capitalinos y de todos los visitantes. Así, desde su posición el INAH contribuye a la generación de un museo que es necesario como punto de confluencia de los viandantes de la ciudad”.

La mayor cantidad de objetos de la sala son de la cultura mexica, del periodo Posclásico; se exponen cajetes, ollas, jarras, platos, sahumadores, copas, entre otros. Se presentan también algunas piezas relacionadas con la parte ritual de la sociedad que, de cualquier forma, era parte de la vida diaria de la misma.

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Hallan cráneo de 10 mil años en cueva maya

El cráneo de un hombre muerto hace más de 10 mil años, restos de megafauna y un altar maya en estado de conservación inaudito, son las piezas localizadas durante el proyecto Gran Acuífero Maya (GAM) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), durante sus primeros seis meses de prospección arqueológica.

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Los hallazgos se realizaron en diferentes cuevas en un transecto de 50 km radiales que comprende las zonas de Muyil, Tulum y Chumpón, en Quintana Roo, primera ruta trazada por el GAM dentro de su iniciativa de investigación denominada “Localización de fuentes de agua ancestrales”.

Liderados por Guillermo de Anda Alanís, estos trabajos contaron con los aportes de geólogos, biólogos, arqueólogos y exploradores subacuáticos, en virtud de que varios de los contextos se hallan en cavidades inundadas.

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En un comunicado, el INAH indicó que para el arqueólogo, director del proyecto Gran Acuífero Maya, los hallazgos son relevantes por la información que pueden aportar sobre el cambio climático, los primeros pobladores de América —en particular en la península de Yucatán— y de las manifestaciones materiales de la ritualidad maya. Ello sin considerar los datos que también se obtienen sobre la hidrogeología de esta zona.

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El cráneo humano se localizó cubierto por una capa de mineral endurecido, hallándose prácticamente completo y bien preservado por el equipo del GAM. El que se encontrara rodeado por estas concreciones, las cuales requieren de un goteo constante durante cientos de años, refiere que este elemento óseo estuvo expuesto en un ambiente seco antes de que subiera el nivel del agua en la cueva.

De comprobarse mediante análisis arqueométricos la antigüedad del cráneo perteneciente a un hombre del periodo Precerámico, la cual podría rebasar los 10 mil años.

 

Arturo Bayona, responsable de los estudios medioambientales, señaló que los análisis de muestras de agua del sitio donde se encuentra el cráneo, indican la posible alteración de las condiciones de preservación del material arqueológico sumergido, debido a los altos niveles de nitratos, fosfato, un pH ácido y detección de bacterias coliformes.GAM 2

La ubicación de un altar maya del periodo Posclásico Temprano (900-1200 d.C.), revestido todavía con estuco, fue otro de los resultados de las prospecciones hechas dentro de la investigación auspiciada también por el Banco de Desarrollo para América Latina, el Aspen Institute México, la Universidad Tecnológica de la Riviera Maya, la National Geographic Society y el Tecnológico Superior de Felipe Carrillo Puerto.

En la cueva, de la que se hace un modelo digital con base en trabajos de escaneo y fotogrametría, también se registraron diversas ofrendas cerámicas y modificaciones arquitectónicas, como muros y senderos de piedra.

Asimismo, se observó la sección de una mandíbula de un ejemplar de megafauna perteneciente a la última Edad de Hielo, con un antigüedad de por lo menos 10 mil años.

 

Otro objeto dentro de los hallazgos registrados corresponde a una vasija maya, posiblemente del Posclásico temprano (900-1200 dC), hallada completa a 500 metros de la entrada de una gran cueva inundada y a 10 metros de profundidad.

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Hallan canal hidráulico bajo el Templo de Pakal

Entre el ajuar con que fue ataviado Pakal “El Grande” en su muerte, hace mil 333 años, se encontraba un par de orejeras con un epígrafe que narra cómo, para ser recibido por el dios del inframundo, el difunto debía sumergirse en el agua del dios Chaac.

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Con el reciente hallazgo de un sistema de canales en el subsuelo del Templo de las Inscripciones en Palenque, que también corre bajo la cámara funeraria del gobernante palencano, esta metáfora podría tener una interpretación más compleja.
Al dar a conocer este descubrimiento en el Museo Nacional de Antropología, el arqueólogo Arnoldo González Cruz, director del Proyecto Arqueológico Palenque, dijo que por su cercanía a la cámara funeraria (a 1.70 m por debajo del umbral de su pared norte) este sistema hidráulico posiblemente reproducía de manera simbólica el sinuoso camino que condujera a K’nich Janaab’ Pakal, “Escudo Ave-Janaab’ de Rostro Solar”, a las aguas del inframundo.

 

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El antropólogo Diego Prieto, secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador nacional de Arqueología, comentaron que si bien el Templo de las Inscripciones y su cámara funeraria han sido estudiados por la arqueología desde la mitad del siglo XX, el hallazgo de este sistema hidráulico subterráneo demuestra que la investigación sobre la edificación más representativa de esta zona arqueológica de Chiapas parte ahora de nuevos cimientos.

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Arnoldo González indicó que con este descubrimiento cambia la tesis original del arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier acerca de que la cámara funeraria de Pakal II, la cual descubrió en 1952, sería el punto de partida de los nueve cuerpos que componen el Templo de las Inscripciones. Ahora la evidencia sustenta que su centro debió estar dado por la existencia de un manantial.

La compleja red de canales, dispuestas a diferentes niveles y orientaciones, debió ser diseñada “mucho antes que se proyectara la pirámide misma, en las primeras décadas del siglo VII de nuestra era”. El origen de esta corriente de agua, la cual aún fluye por el canal principal, “fue el punto de partida desde el cual se erigió el edificio y cuyo fin era asociar a Pakal II, el gran señor de Palenque, con estos acuíferos”.

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Museo de Tenayuca recibe facsimilar del mural Altar Tzompantli

Facsimilar de la pintura mural Altar Tzompantli

En el marco de la celebración por el 90 aniversario del inicio de exploraciones en la Zona Arqueológica de Tenayuca, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) entregó un facsimilar de la pintura mural Altar Tzompantli o de las Calaveras al museo de sitio del lugar. La pieza fue elaborada con una novedosa técnica de impresión en papel gel, que han aplicado con éxito los especialistas de la institución.

Los expertos lograron igualar colores, formas y texturas de la obra original realizada en el periodo Posclásico Tardío (1300-1521 d.C.), cuyo diseño iconográfico presenta cráneos y huesos cruzados que hacen referencia a la muerte.

Liliana Giorguli Chávez, coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), dijo que al entregar la réplica se le da un nuevo aliento a este sitio arqueológico del Estado de México.

La reproducción es el resultado de un proyecto de colaboración entre la CNCPC y la Zona Arqueológica de Tenayuca. Beatriz Zúñiga, investigadora responsable del sitio, solicitó el apoyo hace un año para crear una reproducción del mural, debido a que el original fue retirado por motivos de conservación a finales de los años sesenta del siglo pasado.

A partir de esta semana, el público podrá apreciar la réplica —de 37.5 cm de ancho por 97 cm de largo— en el Museo de Sitio de Tenayuca “Xólotl”. Para su elaboración se tomó como base una imagen digitalizada que proporcionó el Museo Nacional de Antropología (MNA), donde se conserva la pieza original.

A la ceremonia de entrega asistieron Ricardo Jaramillo, director del Centro INAH Estado de México; Beatriz Zúñiga, investigadora responsable de la Zona Arqueológica de Tenayuca; Yolanda Santaella, restauradora de la CNCPC, e Isabel Villaseñor y Marcela Mendoza, responsables de la reproducción.

Yolanda Santaella, quien se encargó de hacer el retiro y restauración de la pintura mural original hace casi 50 años, expresó su satisfacción por ver una réplica del mural en el sitio, el cual fue separado de la estructura conocida como Altar de las Calaveras, en 1968, por problemas de humedad y corría el riesgo de perderse.

La restauradora Isabel Villaseñor, subdirectora de Investigación para la Conservación, explicó que la técnica utilizada para hacer la réplica fue creada y desarrollada por la empresa ARSUS Paper de España. Consiste en hacer impresiones de inyección de tinta sobre papel gel, que son transferidas a un soporte de piedra, madera o tela. Para el caso del mural se eligió una resina epóxica con un marco de aluminio y un acabado rugoso hecho con polvo de piedra, lo que permitió reproducir con fidelidad formas, colores y rugosidades.

El propósito de elaborar un facsímil de una de las pocas obras murales existentes de la cultura mexica, obedece a que “queríamos devolver una pieza fundamental al sitio arqueológico de Tenayuca, para que los visitantes comprendan mejor su desarrollo histórico”.

Además se buscó utilizar un nuevo método que ofrece una alternativa eficaz para restituir fragmentos de obras de gran formato, o bien para hacer reproducciones como en este caso.

Zona Arqueológica de Tenayuca

El Museo de Sitio de Tenayuca “Xóloltl” se ubica en la calle Quetzalcóatl s/n, San Bartolo Tenayuca, Estado de México.  Abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas. Costo: 50 pesos, incluye la visita a la Zona Arqueológica de Tenayuca. Acceso  gratuito para estudiantes, profesores y adultos mayores con credencial. El domingo la entrada es libre para público nacional y extranjeros residentes con identificación oficial.

Relámpagos de la vida interior se exhibe en la Fototeca Nacional

En plena era digital, el fotógrafo Arturo Fuentes vuelve a cautivar con sus singulares imágenes elaboradas a partir de procesos antiguos, en la exposición Relámpagos de la vida interior, que se exhibe en la Sala Nacho López de la Fototeca Nacional, en la ciudad de Pachuca, Hidalgo.

La muestra se compone de 22 fotografías en las que se revela el amplio dominio de técnicas como platino-paladio y heliograbado, con las cuales da forma y sentido a las propuestas artísticas que ha desarrollado a lo largo de tres décadas de trayectoria. Sobresalen imágenes captadas en Nueva York, la Ciudad de México, Chiapas, Tijuana y Veracruz.

Fototeca

Ganador el año pasado de la Medalla al Mérito Fotográfico que otorga el Sistema Nacional de Fototecas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en reconocimiento a su destacada labor en el rescate de los procesos y técnicas fotográficas del siglo XIX, Arturo Fuentes, mejor conocido como “El Chato”, señala que el fotógrafo debe tener la capacidad de retratar lo que se le presente y la astucia está en cómo lo hace, cómo resuelve o inventa las formas para realizarlo, incluso si la cámara falla”. 

La curiosidad ha sido el principal motor de su lente, siempre a la búsqueda de aquello que quedará para la posteridad, como ya lo son sus imágenes de migrantes en la frontera México-Estados Unidos, o de cholos y chavos banda, publicadas en diarios nacionales e internacionales, así como las fotografías panorámicas de atmósferas irreales que aparecen en esta muestra.

Investigador de las técnicas de impresión antiguas, Arturo Fuentes es de los escasos fotógrafos en México con amplio conocimiento sobre el funcionamiento de las cámaras panorámicas del siglo XIX, de las cuales tiene una pequeña colección que representa su más preciado tesoro.

Arturo Fuentes considera que “la búsqueda de un fotógrafo radica en rescatar toda la información que tiene un negativo, todas esas gamas de grises, blancos y negros, para extraer la diversidad de lecturas que te pueda dar la imagen, y así, verla, gozarla”. 

La exposición Relámpagos de la vida interior permanecerá abierta al público hasta el 10 de julio en la Fototeca Nacional, en el Ex Convento de San Francisco, en Pachuca, Hidalgo. Horario de visita: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. La entrada es gratuita.

Descubren entierro prehispánico con mujer de 700 años

Debido a los trabajos de drenaje profundo se descubrieron en las inmediaciones del Centro Histórico de Xochimilco cuatro entierros prehispánicos; el más reciente fue la osamenta de una mujer de aproximadamente 700 años de antigüedad.

INAH

Especialistas de la Dirección de Salvamento Arqueológico, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informaron que la osamenta fue encontrada bocabajo y con los brazos entrecruzados a 90 grados, y orientada al noroeste a 1:30 metros de profundidad y estaba acompañada de una ofrenda funeraria, como una punta de proyectil, navajillas de obsidiana verde y gris, restos de animales, principalmente de aves, y de cerámica Azteca II y III.
Sahira Rincón dijo que es la primera vez que se encuentran entierros en esa área de Xochimilco con este tipo de preparación mortuoria, ya que en otros proyectos desarrollados por el INAH “se han encontrado cremaciones e inhumaciones con diferente patrón funerario, lo que alude a la práctica de distintos ritos en esa época”.
En un comunicado, el INAH informó que el equipo de investigación, encabezado por la arqueóloga Sahira Rincón Montero, descubrió los restos óseos el pasado 13 de mayo en la calle Pedro Ramírez del Castillo, durante los trabajos de renovación del drenaje profundo que se realizan en la demarcación desde hace varias semanas.
Los entierros de “Dalia” (nombre asignado por los vecinos, por ser una de las flores representativas de la región) y de “Teodoro” (uno de los otros tres individuos localizados mediante excavación a finales de abril en la calle Nezahualcóyotl) muestran un mismo patrón.

Llega a Xochicalco el “universo maravilloso” de las conchas y caracoles

Usada por casi todas las culturas antiguas del mundo, muy pocas trabajaron la concha con la perfección que alcanzaron los pueblos mesoamericanos, comentó la antropóloga Lourdes Suárez. Dedicada desde hace más de 50 años al estudio de las conchas y caracoles, la investigadora presenta en el Museo de Sitio de Xochicalco, en Morelos, una serie de imágenes de gran formato que dan cuenta del amplio uso de estos materiales con fines sagrados que les daban las culturas prehispánicas.

Pionera a nivel internacional en el estudio del material conquiológico y malacológico, la investigadora emérita del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) coordinó la investigación para el montaje de esta muestra que se ha presentado en varios museos del país desde hace más de una década.

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La exposición Conchas y caracoles, ese universo maravilloso, compuesta por 43 fotografías a color de Martha Alicia López Díaz, resalta el sentido mítico que los pueblos prehispánicos le otorgaron a estos moluscos, que debido a su procedencia (el agua, vital para el desarrollo de la vida humana) les conferían valores mágicos y sobrenaturales derivados de su imagen.

Imágenes de ornamentos, como collares de cuentas, pendientes, brazaletes, orejeras, narigueras e incrustaciones, elaborados por diversas culturas mesoamericanas, forman parte de la muestra, que también permite admirar pectorales decorados en altorrelieve y otros objetos sobre los cuales se aplicaron distintas y variadas técnicas.

Éstos tenían, además de una función suntuaria, un simbolismo religioso, pues se portaban en relación con las características de ciertas deidades, explicó la especialista. “Es un material muy hermoso y significativo, de una profundidad muy grande, pero poco apreciado por la gente que acude a los museos debido a que es pequeño”.

 Sin embargo, subrayó que las sociedades mesoamericanas desarrollaron técnicas extraordinarias para el trabajo de la concha, que también revela un sentido estético y encierra un significado religioso y cósmico, en tanto que representa las estrellas del universo.

Comentó que donde ha encontrado mayor variedad de piezas y técnicas es en Guerrero, el centro de México, y en las regiones maya y huasteca, pero particularmente en el norte, en Casas Grandes, Chihuahua, donde el Museo de las Culturas del Norte resguarda un millón de objetos de concha.

 “Mis alumnos tienen un taller en el Museo del Templo Mayor en donde reproducen los objetos en conchas actuales, pero utilizando las técnicas antiguas para poder estudiar y comprobar cómo se trabajaron estos materiales. El taller es dirigido por Adrián Velázquez (quien fue alumno de Lourdes Suárez), de tal manera que ya hay tres generaciones de investigadores de conchas y caracoles”.

Consultada con frecuencia por especialistas de distintos países para solicitar su opinión y asesoría, la antropóloga adscrita a la Dirección de Etnohistoria es autora de textos como Conchas y caracoles. Ese universo maravilloso; Ecos del pasado coordinado junto con Adrián Velásquez, y La joyería de concha de los dioses mexica, estudio de los abalorios de concha en los códices prehispánicos.

Lourdes Suárez recordó que inicialmente, la exposición se integraba de piezas arqueológicas con elementos de conchas o caracoles, y se presentó en varias ciudades del país, e incluso en Nueva York y Washington, en Estados Unidos. “Teníamos objetos de los museos Nacional de Antropología y del Templo Mayor, del Instituto Smithsoniano y de otros estados del país”.

Sin embargo, trasladarlos resultaba muy costoso y arriesgado, por lo que se decidió fotografiarlos y exhibir las imágenes en diversas exposiciones. Actualmente se tiene un acervo de 200 fotografías.

La primera muestra gráfica se presentó en 2012, en Tepic, Nayarit, y a partir de entonces ha itinerado por diversas ciudades, como Torreón, León, Tlaxcala, Guanajuato, Veracruz, Toluca, Chilpancingo, Acapulco, Taxco, entre otras. De acuerdo con el espacio, se selecciona el número de imágenes a exhibir, las cuales también retratan algunos códices donde aparecen dioses ataviados con ornamentos de conchas.

En Edomex recuperan parte de osamenta del mamut

A una profundidad de dos metros y medio por debajo de la superficie de la calle La Saucera, en el municipio mexiquense de Tultepec, la osamenta del mamut hallado recientemente yace desordenada. Luis Córdoba Barradas, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), indicó que la posición de los huesos muestra que el ejemplar pudo haber sido parcialmente destazado por un grupo humano.

Se encuentra en buenas condiciones de conservación gracias a los sedimentos del subsuelo

Para el especialista la disposición en que fueron hallados más de 10 costillas, húmeros, fíbulas, un fémur, escápulas, cúbitos, radios, así como una decena de vértebras, indica que posiblemente el animal sufrió el mismo destino que otros de su especie: se quedaban atascados en el fango por su gran peso y finalmente eran destazados por el hombre y otros depredadores.

El mamut fue hallado fortuitamente en diciembre pasado, durante los trabajos de introducción de drenaje en la localidad de San Antonio Xahuento, en Tultepec, Estado de México; hasta el momento se ha recuperado gran parte de su estructura ósea.

En un comunicado, el INAH informó que entre los 60 huesos encontrados a tres semanas de haber comenzado los trabajos de salvamento arqueológico, sobresalen algunas partes de grandes dimensiones que conservan su relación anatómica, como el cráneo y la pelvis.

A través del análisis estratigráfico, el investigador Luis Córdoba, adscrito a la Dirección de Salvamento Arqueológico, estableció que el mamífero perteneció al periodo final del Pleistoceno (hace 14,000-12,000 años).

Los trabajos de excavación muestran en las capas más superficiales rellenos modernos de escombro y basalto, después reminiscencias de suelos agrícolas y sequías, más abajo ceniza volcánica de erupciones ocurridas hace 12,900 años, y después limos verdosos que indican fondos de pantano.

En esta última capa se encontró la mayor parte de la osamenta que se estima data de hace 13,000 o incluso 14,000 años, y que tiene buenas condiciones de conservación gracias a los sedimentos del subsuelo que influyeron en su preservación.

En el extremo norte de la excavación se ubica el cráneo del mamut, al que están unidos las defensas y un molar superior perfectamente visible dado que la cabeza está en posición invertida. De acuerdo con el especialista, “era un adulto joven, posiblemente de 20 a 25 años de edad que pudo haber medido 3 metros de altura, es decir que tenía gran tamaño porque sus defensas miden 1.30 metros de largo y casi 18 centímetros de diámetro”.

Los hallazgos de megafauna en últimas fechas en el Estado de México están vinculados a la existencia de numerosos y poco profundos lagos en esa región. Tultepec pertenecía a una zona que en la era pleistocénica se dividía en tres lagos durante las sequías: el de Ecatepec, el de Xaltocan y el de Zumpango, los cuales se unían en un solo cuerpo de agua, muy extenso, en los periodos de lluvias.

Descubren vestigios previos al esplendor tolteca

Siglos antes de que la influencia cultural de Tula alcanzara varias regiones de Mesoamérica, entre 900 y 1150 d.C., el área conocida como Tula-Tepeji, en lo que hoy es el estado de Hidalgo, contó con asentamientos de una compleja estructura social, como lo demuestra el reciente hallazgo de vestigios que datan de más de 2 mil 200 años, y otros que hacen referencia a la ocupación teotihuacana hacia 300-450 de nuestra era.

En un terreno particular de Tepeji del Río, arqueólogos llevaron a cabo un rescate en los primeros meses de este año, de restos de construcciones y cerámica que brindan información relevante de la ocupación de este espacio durante el periodo Formativo Tardío (400-200 a.C.); así como de vestigios de una unidad habitacional teotihuacana, cuya orientación de 15°17’ coincide con la de la gran urbe del Altiplano.

Luis Gamboa, arqueólogo del Centro INAH-Hidalgo, quien coordinó los trabajos del rescate arqueológico, explicó que los materiales obtenidos revelan la trascendencia de las culturas asentadas en esa área, previas a la consolidación del Estado tolteca (900-1150 d.C.).

“Generalmente cuando nos referimos al suroeste de Hidalgo, la región Tula-Tepeji, se piensa en lo tolteca, en la gran ciudad de Tula y en la imagen de las cariátides, pero ¿qué pasó antes? Hubo culturas asentadas en el lugar siglos antes de nuestra era, y ya para la época teotihuacana, del año 300 al 450 después de Cristo, se ubicaron los primeros asentamientos dispersos en el Valle de Tula, cuya cabecera regional era Chingú, un sitio dedicado a la extracción de caliza (de la que se obtenía la cal apagada para el estuco) y que estaba subordinado a Teotihuacan”.

Figurilla de estilo teotihuacano

Los vestigios de la unidad habitacional teotihuacana explorados corresponden al sitio La Loma, que tuvo una extensión aproximada de 80 hectáreas, de acuerdo con recorridos de superficie realizados por la arqueóloga Guadalupe Mastache en los años 70.

Como parte del reciente rescate, los arqueólogos del INAH sondearon sólo un área de 20 m², un espacio reducido pero de importante potencial arqueológico. Mediante una excavación extensiva se registraron los restos de la citada unidad habitacional teotihuacana.

El arqueólogo Luis Gamboa recordó una teoría hecha por el investigador René Millon (fallecido hace unas semanas), para comprender la falta de evidencia de épocas posteriores en La Loma. Conforme a esa propuesta, en la fase Xolalpan Tardío (550-650 d.C.), gente procedente de sitios periféricos como La Loma pudieron engrosar la tasa demográfica de Teotihuacan, uno de los factores que conducirían al colapso de la gran urbe.

Gamboa señaló que además de tejos y cerámicas típicas teotihuacanas se recuperaron algunas foráneas denominadas por los arqueólogos como Anaranjado Delgado y Granular Ware. “La primera proviene de San Juan Ixcaquixtla, Puebla; y el segundo de Xochipala, Guerrero. También hay cerámicas grisáceas de doble incisión, identificadas por Alfonso Caso como de estilo oaxaqueño”. Estos materiales dan testimonio de la amplia red de comercio en épocas teotihuacanas.

También sobresalen raspadores y navajillas prismáticas de obsidiana oscura, posiblemente procedente de Zinapécuaro, Michoacán, y un par de fragmentos de moldes de figurillas antropomorfas. Lo interesante es que figurillas obtenidas con esta matriz se han encontrado en el barrio de Occidente de Teotihuacan y en Jiquilpan, Michoacán. “No digo que aquí se elaboraran las figurillas, sino que había una distribución más amplia de ellas, y de que en Tepeji también había representaciones similares hechas en serie”.

Laura Lucero Hernández, partícipe del rescate, detalló que además se identificaron cerámicas de otros lugares como Chupícuaro, reconocida en la región de Acámbaro; también se localizaron algunas figurillas que muestran la interacción con la parte del Bajío.

Dentro de los materiales líticos encontrados del periodo formativo sobresalen puntas de proyectil, las más antiguas descubiertas en la región Tula-Tepeji. También algunos restos óseos de cuadrúpedos y huesos largos de humano, pero ningún entierro completo.

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Méxicoleaks expone corrupción del INAH, destruyen patrimonio histórico en Valle de Bravo para favorecer empresarios

Ciudad de México, 8 de mar.- A partir de una denuncia en Mexicoleaks, el periodista Sebastián Barragán realizó una investigación donde documenta la corrupta operación entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Estado de México y los empresarios Alejandro Martí, dueño del emporio Martí y Alejandro Aboumrad, miembro del grupo adminsitrativo de Grupo Carso, a quienes se benefició liberando un terreno que estaba protegido debido a los importantes vestigios arqueológicos que se encontraban en el lugar, no obstante de forma irregular el INAH avaló su destrucción.

En la investigación se documentan las múltiples irregularidades que hubo en el proceso de destrucción de un importante centro arqueológico ubicado en La Peña, Valle de Bravo, una zona turística de gran plusvalía, donde las casas llegan a cotizarse en 2 millones de dólares.

El terreno en cuestión era conocido como Casa de Ídolos, una de tres áreas de la zona que se encontraba protegida como patrimonio histórico por el INAH, no obstante a partir de “una equivocación de los dueños”, que confundieron presuntamente que áreas estaban protegidas y cuales no, comenzaron las labores para la construcción de un centro comercial de la empresa WalMart, sin licencia alguna o autorización del INAH.

Desde 2007 los mencionados empresarios compraron el terreno para la construcción de la plaza comercial, e incluso el Ayuntamiento de Valle de Bravo, de forma corrupta y negligente, les otorgó el permiso de construcción, sin haber objetado que era una zona protegida por el INAH.

Desde febrero del 2014, sin permisos del INAH la empresa comenzó la construcción de la plaza comercial, fue hasta entonces que el representante legal del predio, solicitó al INAH la liberación del terreno.

Un mes después acudió al lugar un arqueólogo del INAH, quien detectó la presencia aún de múltiples evidencias históricas de la cultura Matlatzinca, por lo que se iniciaron “negociaciones” en la ciudad de Toluca, mismas que derivaron en que se permitiría a los arqueólogos recuperar lo que aún se pudiera y posteriormente se liberaría el terreno para su destrucción (construcción de la plaza comercial).

Los arqueólogos que acudieron al lugar constataron la presencia incluso de un monumental basamento piramidal, así como cientos de figurillas de barro, algunas en buen estado de conservación; no obstante que el lugar ya había sufrido severas afectaciones debido al trabajo de la maquinaria principalmente.

Los asentamientos pertenecían a la cultura matlatzinca, la cual habitó el lugar alrededor del año 600 de nuestra era, y constituyen una parte fundamental de la cultura e identidad de la región y del país entero. Hay múltiples elementos que aún no se saben de la cultura matlatzinca, por lo que es objeto de estudio de múltiples investigadores, no obstante con la destrucción de este lugar se pierden evidencias de un importante centro de sanación prehispánico, donde también se encontraron restos humanos, con lo cual debería ser obvio el inmenso valor patrimonial de este lugar para todos los mexicanos.

No obstante debería ser de escándalo que el INAH se sentó a negociar la liberación del terreno, además sin emitir sanción alguna a la empresa que ya había devastado gran parte del patrimonio histórico; después de varias semanas de trabajos, finalmente el delegado del INAH en el Estado de México, Ricardo Jaramillo Luque, emitió el documento en el que se autoriza la construcción del centro comerical; ordenando desmontar las estructuras prehispánicas, así como la retirada de los arqueólogos.

En la nota técnica los arqueólogos incluso subrayaron que cumplieron las órdenes, a pesar de “no estar de acuerdo”.

Era evidente se estaba destruyendo una zona de gran valor cultural, simplemente por los intereses mercantiles de empresarios y autoridades coludidas que ahora deberán ser investigadas y sancionadas.

La obra aún está en construcción.

Con esto se estaría dejando un gravísimo precedente, en el que cualquiera podría invadir y destruir zonas arqueológicas, al cabo después se negocia con el INAH que vayan a limpiar y posteriormente quedarse con el terreno.

 

David Galeano. Huellas.mx

INAH

Analizarán composición de restos arqueológicos de Palenque

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México realizarán estudios de espectroscopía Raman a una serie de artefactos líticos prehispánicos de Palenque, Chiapas, a fin de obtener información mineralógica y de composición de las piedras.

Se trata de piedras verdes, presumiblemente jades, de distintos contextos, tanto funerarios como del núcleo lítico ceremonial, procedentes de la parte central del asentamiento y de zonas residenciales, como los templos XIII, de la Reina Roja y XX, así como de la Cruz y de la Calavera.

El personal del Laboratorio Universitario de Caracterización Espectroscópica (LUCE), del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET) de la UNAM realizarán los estudios a petición del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien además solicitará al Instituto de Física (IF) estudios de datación por radiocarbono de una serie de muestras de la osamenta de la Reina Roja y enviará fragmentos de cerámica al Instituto de Geología (IGL) para que sean sometidos a análisis de petrografía.

José Manuel Saniger dijo que las técnicas espectroscópicas permiten analizar y conocer la composición de gran diversidad de materiales, entre ellos los arqueológicos.

En un comunicado de la UNAM se destaca que los métodos que se usan en el laboratorio no generan daño alguno a los objetos durante los estudios.

Asimismo, precisó que también participará el Instituto de Geología, a través de la especialista en mineralogía Leticia Alba Aldave, quien se encargará de la caracterización e interpretación de las piezas.

Estos estudios tienen el objetivo de obtener información mineralógica y de composición de las piedras y que esa interpretación brinde a los arqueólogos datos sobre su procedencia, la relación que podrían tener unos enterramientos con otros, y los vínculos comerciales que tuvieron los asentamientos en Palenque.

Saniger Blesa señaló que cada pieza se analizará con distintas técnicas para entender e interpretar los resultados; “debemos trabajar de manera conjunta y, en función de los datos que se obtengan, se plantearán estudios adicionales”.

La espectroscopía Raman es la técnica central que se aplicará, “luego podría utilizarse de manera complementaria espectroscopía infrarroja y de fluorescencia”.

 

Foto 3_Elemento constructivo circular de cráneos

Descubren el tzompantli más importante de la cultura mexica

Video: http://bit.ly/1UVSzWa

El tzompantli más importante del México prehispánico fue hallado al descubrir 35 cráneos unidos con argamasa, los cuales forman un círculo sobre la plataforma rectangular de 34 metros de largo por 12 de ancho, aproximadamente, en la zona del Templo Mayor.
Al respecto, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa, destacó la importancia de este hallazgo en el predio localizado en Guatemala 24, zona del Templo Mayor.
En su cuenta Twitter @rtovarydeteresa escribió: El hallazgo del tzompantli en el Templo Mayor revela la enorme riqueza cultural de México.
Por otra parte, en conferencia de prensa, en el Museo Nacional de Antropología, al dar a conocer el hallazgo producto de las investigaciones del Proyecto de Arqueología Urbana (PAU) y Templo Mayor, Eduardo Matos Moctezuma refirió que hasta el momento se han detectado 45 de los 78 edificios descritos por fray Bernardino de Sahagún, Motolinia y Durán, por lo cual señaló que “no quiere decir que los hayamos encontrado en su totalidad”.
En la calle de Guatemala 24 se encontró uno de los vestigios más relevantes del Templo Mayor, con lo cual los arqueólogos confirman lo descrito por cronistas y fuentes históricas que permiten corroborar de manera directa la certeza que tuvieron al describir este espacio simbólico en sus pictogramas.
Eduardo Matos Moctezuma comentó que los 35 cráneos se encuentran en círculo mirando al frente, y en su mayoría son hombres, aunque también hay mandíbulas de niños y mujeres, y enfatizó que los restos encontrados tienen relación con el juego de pelota, así como con las ceremonias religiosas, con la peculiaridad de que están enlazados con argamasa.

Foto 4_Elemento constructivo circular de cráneos

En tanto, Raúl Barrera, coordinador de Arqueología Urbana, señaló que los trabajos de este importante proyecto de investigación comenzaron el 9 de febrero de 2015 y a finales de junio de este año concluyeron en su primera etapa, debido a los cuales se descubrió esta plataforma de poca altura, que corresponde a la Etapa VI, de 1486 a 1502, donde están las marcas de los postes de madera a una distancia de 60 centímetros uno de otro, con orientación de norte a sur.
Los especialistas señalaron que hasta ahora se han localizado muy pocas plataformas de tzompantli, que es una estructura de la cual las fuentes históricas del siglo XVI y la arqueología han permitido ver que eran basamentos muy bajos, alargados y que en su parte superior tenían una serie de postes de madera con travesaños, en los cuales se colocaban los cráneos enlazados por orificios en temporales y parentales, ensartándolos con varas, y colocándolos posteriormente para mostrar el poder de sus gobernantes.
Tras mostrar imágenes de los primeros memoriales de fray Bernardino de Sahagún, el director del proyecto del Templo Mayor, Eduardo Matos Moctezuma, acompañado por Raúl Barrera, describió el Templo Mayor, sus dos escaleras de acceso a la parte alta y su recinto ceremonial, pero dentro del recinto había un edificio pequeño con un sacerdote quien portaba un sahumador en la mano; “ese edificio ya lo localizamos, es el Cuauchicalco, el cual era importante, según algunas crónicas, porque ahí se enterraron algunos tlatoanis mexicas”, agregó.
Al describir la secuencia de las edificaciones, señaló que en el siglo XVI ya se veía esa plataforma, los postes y la vara trasversal con un par de cráneos, y más abajo se veía el juego de pelota. “Esta fila, frente al Templo Mayor, de Cuauchicalco, tzompantli y juego de pelota han sido detectados arqueológicamente y no solamente en los dibujos”.
Recordó que en 1914, Manuel Gamio realizó algunos trabajos previos en el predio de Guatemala 22, donde encontró algunos vestigios, entre ellos braceros y otras cosas que ahora los arqueólogos asocian al tzompantli encontrado.
Asimismo, anunciaron que continuarán con una segunda etapa, y en su momento se dará acceso al público como se realiza en el Centro Cultural de España en México o a través de una ventana arqueológica.

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INAH denuncia como ‘acto de barbarie’ demolición de capilla del siglo XVIII

Las autoridades culturales de México presentaron una denuncia penal por la demolición de una capilla del siglo XVIII catalogada como monumento histórico, hecho que calificaron de “acto de barbarie y hecho sin parangón que afecta el legado cultural de los mexicanos”.
“Es lamentable, bochornoso, un acto de barbarie, es un acto reprobable”
Representantes del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicaron que la demolición de la Capilla del Santo Cristo tuvo lugar el sábado y el domingo pasados en la localidad de Vicente Guerrero, municipio de San Pablo del Monte, estado central de Tlaxcala.
En conferencia de prensa, Arturo Balandrano, coordinador nacional de Monumentos Históricos del INAH, y Raúl Delgado, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta, anunciaron que ante este hecho tipificado como delito federal se procedió este martes a integrar una denuncia penal contra quien resulte responsable.
Balandrano afirmó que se trataba de un bien inmueble propiedad de la nación catalogado e inventariado en el Registro Público de la Propiedad Federal, así como de un monumento histórico por determinación de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
La capilla constituía un ejemplo de arquitectura tradicional religiosa con antecedentes virreinales que poseía elementos de mampostería en muros y contrafuertes hechos a la usanza española con una bóveda de cañón corrido.

La capilla constituía un ejemplo de arquitectura tradicional religiosa con antecedentes virreinales.

Se trataba de una construcción franciscana del siglo XVIII, transformada en los siglos XIX y XX al añadirse dos torres con campanarios y la cúpula en el presbiterio. De ahí que el conjunto arquitectónico tuviera gran valor patrimonial como parte de la identidad histórica del estado de Tlaxcala y del pueblo de México.
De acuerdo con Delgado, hasta antes del fin de semana la Capilla del Santo Cristo convivía de manera respetuosa con un templo del siglo XX, ubicado a su costado.
“Es lamentable, bochornoso, un acto de barbarie a decir de los especialistas y desde el Conaculta manifestamos que es un acto reprobable. Las autoridades del INAH y la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta trabajamos de manera coordinada y se está presentando la denuncia”, indicó.
Agregó que no se tiene conocimiento de un caso similar, por lo cual resulta insólito en una región donde las comunidades son celosas de estos bienes y les son entrañables, además que el inmueble estaba en buen estado de conservación.
San Pablo del Monte es un municipio del sur de Tlaxcala ubicado en las faldas del volcán La Malinche y con aproximadamente 56 mil habitantes, la mayoría de religión católica.
Balandrano señaló que la demolición se dio de manera intempestiva y con uso de maquinaria pesada, pero que aún se desconocen los autores y las causas.
Añadió que las autoridades tuvieron conocimiento de los hechos el lunes, cuando ya no se pudo hacer nada.
El funcionario expuso que también existe preocupación por saber dónde están los objetos y muebles que había en el edificio, incluyendo un crucifijo de valor histórico que se confía esté resguardado en el templo moderno, pues el predio donde estaba la capilla está prácticamente limpio.
Destacó que hay más de 110 mil monumentos históricos catalogados por el INAH, muchos de ellos de tipo religioso, dedicados al servicio civil, militar, a la asistencia o al ornato público.
“Cada vez que perdemos una de estas edificaciones perdemos parte del tesoro cultural de la nación. Cada uno de estos inmuebles es único e irrepetible. Cada vez que se pierde, pierde la comunidad, pierde el Estado, pierde el país su valor cultural y su identidad”, acotó.
En tanto, el Gobernador de Tlaxcala, Mariano González, advirtió que no habrá impunidad y se actuará hasta “las últimas consecuencias” para sancionar a los responsables de la demolición de la capilla.
“Se actuará con todo rigor en apego a la legalidad para determinar a los posibles responsables directos e indirectos”, afirmó González en rueda de prensa en Tlaxcala.
Fuente. EFE
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Descubren 28 sitios arqueológicos en zona del nuevo AICM

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizó restos arqueológicos en 28 puntos distintos de la zona en que se prevé la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), aunque no ponen en riesgo la construcción de la obra.

“De las actividades realizadas en los 28 sitios de exploración sobresalió la existencia de tiestos erosionados, fragmentos de lasca de sílex y obsidiana, basaltos, restos cerámicos y lítico, fragmentos de cajetes y ollas, navajillas en obsidiana verde y lascas de desecho en obsidiana gris”, se indica en el informe de estudios de prospección arqueológica del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, citado por Reforma.

Sin embargo, no se especifica la presencia de edificios prehispánicos.

La construcción del nuevo aeropuerto arrancará cuando se retiren los investigadores del INAH.

Será en octubre cuando se realicen los primeros movimientos de tierra para la construcción de las pistas de aterrizaje, plataformas y terminales, de acuerdo al Grupo Aeroportuario capitalino.

Las piezas arqueológicas rescatadas en la zona ya están bajo resguardo del INAH.

 

 

Fuente. lasillarota.com

Se quedará en Austria el Penacho de Moctezuma

Viena, Austria, 3 de jul.- Científicos e investigadores austriacos y mexicanos, acordaron mantener en Austria el Penacho de Moctezuma, pues no existe actualmente medio de transporte que no genere vibraciones, las cuales podrían dañar irremediablemente el tesoro histórico.

“En un traslado las vibraciones aumentarían terriblemente y provocarían que las barbas de las plumas se desprendieran de su cañón. También provocarían que el filo de los discos de oro al moverse cortaran las plumas color café (marrón)”, declaró al diario El País María Olvido Moreno, conservadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

Debido a la gran fragilidad y deterioro de la pieza, los científicos argumentaron que no es viable un traslado aéreo, marítimo o terrestre sin dañar considerablemente al objeto.

Este mes TV UNAM estrenará un documental del penacho, en el cual se desmetirán varios mitos, sobre la invaluable pieza histórica de más de 500 años de antiguedad, la cual debido a su gran fragilidad, permanecerá indefinidamente en el Museo de etnología de Viena, en Austria.

Según investigadores esta pieza sería una de las 158 que Moctezuma dio como regalo para el Rey Carlos I, y que desde entonces ha permanecido en Europa. Tras la segunda guerra mundial es que terminó en Austria.

Redacción. Huellas de México

Naia, milenario esqueleto asiático Beringio encontrado en Tulum


Ciudad de México, 15 de may.- Un esqueleto humano encontrado en una cueva en Tulum, Quintana Roo tiene una antigüedad de entre 13,000 y 12,000 años, con lo que se convierte en los restos más antiguos y completos encontrados en el continente americano, según informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En conferencia de prensa, el INAH dio a conocer este jueves más detalles sobre este descubrimiento en la zona arqueológica de Hoyo Negro, estudiado por especialistas nacionales y extranjeros en los últimos tres años.

La dependencia cultural señaló que Naia, como se bautizó a este hallazgo, representa el eslabón que faltaba para confirmar el vínculo que existe entre los primeros pobladores de América y los grupos indígenas contemporáneos en el continente.

La edad del esqueleto se determinó con un análisis de ADN mitocondrial —en cuyo código genético se pueden rastrear linajes muy antiguos en el tiempo—, Carbono 14 y Uranio/Torio.

El INAH informó que se trata de una joven de origen asiático (Beringio) de entre 15 y 16 años identificado con las migraciones que llegaron a América desde Siberia. La cueva en la que murió quedó inundada después de la última glaciación que finalizó hace unos 10,000 años, según apuntó el INAH.

La edad del esqueleto fue confirmada además por otros análisis realizados en semillas, carbón, guano de murciélago frutero, racimos de calcita y espeleotemas, y tomando en cuenta aspectos de la formación del sitio y medición de los cambios en el nivel del mar, que durante la edad de hielo era por lo menos 120 metros más abajo que el actual.

Considerada por el INAH como “un contexto paleontológico perfecto”, los investigadores también han encontrado en Hoyo Negro restos de 26 mamíferos correspondientes a once especies del Pleistoceno Tardío que incluyen: gonfoterio, tigre dientes de sable, perezoso de tierra tipo Shasta, tapir gigante, cerdo de monte, oso, puma, lince, coyote, coatí y murciélago frutero.

Fuente: cnn.com

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