Forenses argentinos refutan, otra vez, la “verdad histórica” de Ayotzinapa

31 de agosto 2018.- El equipo argentino de antropólogos forenses que estudió el caso de la desaparición de 43 alumnos de la escuela de Ayotzinapa a petición de los familiares de las víctimas reafirmó hoy las conclusiones de su investigación, que refutan la “verdad histórica” reivindicada ayer por el presidente de México.

En un posicionamiento difundido por el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) replicó a las declaraciones del presidente Enrique Peña Nieto en las que insistió en la versión oficial del caso.

El EAAF “expresa respetuosamente que en 18 meses de recolección y examen multidisciplinario de la evidencia física proveniente del basurero de Cocula no se encontraron elementos científicos objetivos que sustenten la incineración de 43 cuerpos en la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 en ese lugar”, indicó el equipo.

Recordó que estas conclusiones constan en su dictamen entregado a las autoridades mexicanas y presentado en conferencia de prensa en febrero de 2016.

“En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el EAAF se expresa a favor de que la investigación sobre los 43 estudiantes desaparecidos se amplíe para que se les pueda dar una respuesta certera sobre lo ocurrido con sus hijos a los padres” de las víctimas, expuso.

En un vídeo difundido en redes sociales, Peña Nieto insistió ayer en la versión oficial del caso Ayotzinapa por sus pruebas “claras y contundentes”, a pesar de que fue rechazada por el EAAF y expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que investigaron la desaparición de los 43 jóvenes.

“En lo personal, y con el dolor que causa y con lo que significa la pena para los padres de familia, yo estoy en la convicción de que pasó justamente lo que la investigación arrojó”, dijo el mandatario.

Según la versión oficial, presentada a los familiares en noviembre de 2014, los alumnos de la escuela de Ayotzinapa, que desaparecieron en el municipio de Iguala el 26 de septiembre, fueron entregados por policías corruptos a miembros del grupo criminal Guerreros Unidos, quienes los asesinaron e incineraron en un vertedero de basura en el municipio vecino de Cocula.

Los expertos internacionales denunciaron graves irregularidades en la investigación (entre ellas tortura) y presentaron un informe forense que evidenciaba que la quema de los 43 jóvenes en el vertedero no fue posible.

“La investigación ahí está”, sentenció Peña Nieto en el vídeo, llamado “Ayotzinapa, un hecho lamentable para México” y perteneciente a la serie previa a la presentación de su sexto informe de Gobierno, que realizará el 3 de septiembre.

 

EFE

Revelan hallazgo de 41 casquillos en basurero de Cocula

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) hizo público su peritaje interdisciplinario sobre las evidencias halladas en el Basurero de Cocula. En febrero pasado presentó un informe ejecutivo. Pero ahora lo ha liberado completo. 331 páginas, en total, donde hay nuevas revelaciones.

El 1 de abril, en una declaración conjunta, el subprocurador de Derechos Humanos, Eber Omar Betanzos Torres, y un vocero del panel de expertos sobre dinámica de fuego, dieron a entender que el tercer peritaje encontró evidencia de 17 o más cuerpos incinerados en un gran evento de fuego en ese basurero, lo que se acomoda a la versión oficial del gobierno de México, conocida como “verdad histórica”. Esto provocó una ruptura entre el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), los padres de los 43 normalistas desaparecidos y la Procuraduría General de la República (PGR).

Un día después, el EAAF dijo en un comunicado que no existen datos contundentes que puedan confirmar un evento de fuego reciente vinculado a la desaparición de los 43 normalistas y aclaró que los restos óseos hallados en el basurero de Cocula no se pueden relacionar con los estudiantes.

El GIEI acusó a la Procuraduría de haber liberado un peritaje parcial y los padres dijeron que la PGR violó los acuerdos con el presidente Enrique Peña de no divulgar información sin antes presentarla con las familias de los desaparecidos, la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.

Junto a la falta de evidencia científica para afirmar que en el basurero de Cocula fueron incinerados los cuerpos de los 43, el Equipo Argentino detectó otras irregularidades en la investigación de la PGR, como fue el repentino hallazgo de 41 casquillos en una zona que ya había sido inspeccionada.

EAAF confirma restos de 1 de los 5 de Tierra Blanca

Ciudad de México, 17 de mar.- Finalmente Bernardo Benítez, el padre de uno de los jóvenes desaparecidos del pasado 11 de enero en Tierra Blanca, Veracruz, indicó que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), les ha confirmado que una de las muestras encontradas en el rancho El Limón, son coincidentes con el perfil genético de su hijo.

Se trata del primer cuerpo que ha sido identificado por el EAAF, y por lo que finalmente los padres han reconocido lo sucedido y pidieron espacio a la prensa para enfrentar ahora un periodo de duelo.

A través de un comunicado leído en RadioFórmula, el padre del joven indentificado, señaló que conforme a los elementos que se tienen, los padres ya tienen total consciencia que sus hijos fueron asesinados, aunque señalaron que no van a descansar hasta encontrar los restos de todos y que se haga justicia.

El mismo día de ayer el subprocurador de derechos humanos Roberto Campa, confirmó también que fueron detenidos otras cinco personas vinculadas al caso, y a quienes ya se les estaría tomando declaración.

Los padres señalaron tener consciencia de las detenciones y manifestaron que seguirán buscando que se sepa la verdad y se detenga a todos los reponsables.

 

Redacción. Huellas.mx

EAAF refuta Verdad Histórica de Cocula y abre línea del montaje

Ciudad de México, 9 de feb.- Este martes el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), reconocido grupo de especialistas forenses independientes, a quienes se les permitió participar de las deligencias por el caso de 43 estudiantes desaparecidos en Iguala la noche del 26 de septiembre del 2014, emitió finalmente su dictamen donde concluyen de forma determinante, que no hay ningún elemento científico que relacione a los 43 estudiantes desaparecidos con los restos encontrados en el basurero de Cocula, y estos a su vez con los del Río San Juan, de donde presuntamente se extrajo la bolsa de donde se logró identificar a Alexander Mora Venancio.

En conferencia de prensa, realizaron una reseña de su dictamen, el cual sometieron al escrutinio público, al tiempo que organizaciones no gubernamentales participantes, cuestionaron que los peritos de la PGR que realizaron la versión oficial, no lo han hecho.

En el evento, realizado en el Centro Pro DH de la Ciudad de México, participaron los especialistas del EEAF, Mercedes Doretti y Miguel Niebla, quienes mostraron graficamente el resultado de sus investigaciones, particularmente en el basurero de Cocula, de donde, a partir de la evidencia recabada en meses de investigación, se concluye que es imposible que hubiera habido un incendio de las características que señalan las seis personas que afirman haber estado en el lugar y haber participado de la presunta ejecución de los normalistas.

Documentaron por ejemplo evidencias biológicas, donde expertos en botánica certificaron la edad de diversas plantas y de esta forma se comprobó que por su buen estado de conservación y edad, sería imposible que hubiera habido una calcinación masiva en dicho lugar.

Los expertos también se basaron en evidencia de imágenes satelitales proporcionadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como por Human Rights Watch; con estas imágenes se confirma que ya antes se habrían registrado incendios en ese basurero de Cocula, confirmando además que los satélites de la NASA, Aqua y Terra, no detectaron ningún incendio en dicho lugar la noche del 26 de septiembre.

 

La bolsa, el gran misterio

Los especialistas, quienes llevan meses analizando toda la evidencia forense recabada, y quienes ya participaban formalmente de la investigación cuando se registró el hallazgo del Río San Juan, fueron categóricos en recalcar el misterioso origen de la bolsa que se encontró en ese lugar, y de donde posteriormente la Universidad de Innsbruck logró identificar a Alexander Mora Venancio, el único de los 43 estudiantes encontrado hasta la fecha.

El equipo argentino, subrayó que para aquel entonces, a pesar de que ellos ya se habían integrado a las investigaciones, no les informaron que se realizaría una inspección de buzos de la Secretaría de Marina (Semar) en el Río San Juan; es mas, ni siquiera se había informado que la Semar iba a participar también de la búsqueda; no obstante ese día les avisan, hasta que ya supuestamente habían realizado el hallazgo.

Para cuando los peritos llegan, la bolsa ya está abierta y los restos siendo examinados, de todos ellos resaltaba un hueso grande que no parecía tener correspondencia con el resto del contenido encontrado; pues a diferencia de todo lo demás que estaba ampliamente fragmentado y calcinado, sobresalía esta pieza grande y con menor grado de calcinación; es este hueso el que terminó siendo identificado como de Alexander Mora Venancio.

Lo extraño del caso, es que además el gobierno de México y la Semar se han negado a permitir el acceso a los marinos que realizaron el hallazgo, quienes han sido ocultados por casi 16 meses, tiempo en que se han rechazado todas las peticiones para que aclaren en que condiciones encontraron la bolsa.

Más extraño resulta todo, considerando que uno de los buzos falleció en el operativo de búsqueda en el Río San Juan, a pesar de que no tiene mayor profundidad ni grandes corrientes.

En la conferencia de prensa se subrayó que tampoco existe evidencia en el expediente de dicho fallecimiento, haciendo aún más grande el misterio en torno a la bolsa de donde salieron los restos de Alexander y su presunto descubrimiento por miembros de la Marina.

La insistente extrañeza de los expertos que participaron en la investigación, así como de las organizaciones que coadyuvan con las familias en el proceso, sugiere que están planteando que dicha bolsa pudo haber sido sembrada, o tener un origen distinto al que se mencionó, en la ya muy descreditada, versión oficial, o mallamada por la PGR, verdad histórica de Ayotzinapa.

Las ONG’s que acompañaron la presentación del dictamen también descalificaron las afirmaciones de peritos que han hablado en medios como si fueran parte de la investigación, siendo que los peritajes de donde se toma la versión oficial de la PGR, fueron realizados solamente por los peritos Marcos Soto Villalobos y Moisés Moreno Gallegos, quienes nunca han dado la cara para defender su versión, lo cual fue recriminado por la organizaciones, quienes destacaron que éste último, ni siquiera ha podido acreditar algún título que avale su ejercicio.

Ver la conferencia completa:

Por su parte la PGR emitió un escueto comunicado donde confirmaron la recepción de la investigación del equipo forense, señalando que será analizado a profundidad, sin externar más opiniones al respecto, más allá de la obviedad de que el caso continúa abierto.

El EAAF lanzó la propuesta abierta de realizar una junta de peritajes, entre ellos, la PGR y el GIEI, con el fin primordial de ir avanzando hacia nuevas líneas de investigación.

 

Raúl Flores Durán. Huellas.mx

El mundo se horroriza e indigna por Ayotzinapa

Ciudad de México a 28 de septiembre.- Indignación, desconfianza y exigencia de justicia, como parte de la gran protesta mundial que reclama la aparición con vida de los estudiantes desaparecidos de la normal de Ayotzinapa; además, la siembra de pruebas y la represión del Estado posicionan a México en el momento más critico de su democracia, según analistas.

Ante la protesta de miles en el mundo por los 43 estudiantes de Ayotzinapa, las consignas: #DíadelaIndignación, #YaMeCansé, “RenunciaEPN”, “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” y” 365 días, 0 respuestas”. Evidencian por una lado “la indignación de la sociedad hacia la indiferencia de las autoridades, no sólo en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes, también de muchos otros”; además, del reclamo por la denominada verdad histórica de los hechos, es decir la respuesta oficial –basada en la declaración de tres presuntos involucrados– que de acuerdo con el ex titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, informó que los jóvenes habían sido quemados en un basurero del municipio de Cocula; a su vez, la tercera consigna exige la renuncia del Presidente Enrique Peña Nieto, quien se reunió con los padres de los 43, en un encuentro que los familiares de los normalistas desaparecidos calificaron como un “fracaso”; en esa lógica, ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!, es la exigencia de la aparición con vida de los jóvenes desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.

En ese sentido, a un año de la terrible tragedia de Iguala, Guerrero, en el lugar donde Julio César Mondragón fue hallado muerto con el rostro desollado el 27 de septiembre de 2014 se levanta hoy un memorial; al respecto, un gran triángulo invertido de concreto que se clava en una base, del cual emergen cuatro manos de metal pintadas de negro y en el centro de la estructura hay una fotografía del joven con un gorro de franjas blancas y negras que sonríe. Bajo ella dice: “No me olviden, no estoy enterrado. Sembraron a un hombre cuya misión es despertar conciencias. No dejen de luchar por justicia terrenal, la divina es eterna”.

Por su parte, la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal informó que la marcha de los familiares de los normalistas de Ayotzinapa se realizó de manera pacífica y estimó una participación de 18 mil personas en el trayecto al Zócalo capitalino y tres mil más en el acto central; no obstante, otro medios señalaron la participación de 25 mil o más personas.

A su vez, la marcha de los padres de familia de los estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, Guerrero fue reventada por grupos “anarquistas” quienes usaron la violencia, enfrentando a policías, quebrando vidrios de hoteles, comercios y oficinas de gobierno y usando cohetones. Con consignas, cantando, danzando y exigiendo la renuncia por la incapacidad del gobierno de Enrique Peña Nieto de resolver las desapariciones, avanzaba la marcha, hasta pasadas las 4 de la tarde cuando un grupo de unos 40 anarquistas dejaron la marcha para lanzarse contra lo que estaba a su paso empezando desde las instalaciones del Senado de la República, al que lanzaron cohetones, palos, botellas y piedras.

Por otro lado, los expedientes desclasificados por la Procuraduría General de la República (PGR), el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) envió al entonces procurador Jesús Murillo Karam una carta donde reclaman que entre el 6 y 15 de noviembre de 2014 las autoridades dejaron sin custodia al basurero de Cocula, lugar donde supuestamente fueron incinerados los normalistas de Ayotzinapa; al respecto, la misiva fechada al 29 de enero de 2015 refiere que en el lapso que el basurero quedó sin resguardo se observó que personas ajenas a la investigación caminaban por la zona, y posteriormente, fueron encontrados debajo de unas piedras 41 casquillos percutidos, los cuales fueron incluidos en la averiguación por la PGR.

Por su parte, el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega denunció que: “el secretario de Gobernación propuso en diciembre una ocupación violenta de la Normal de Ayotzinapa”, aseguró a Proceso. Su intención, afirma en la entrevista, “era dar carpetazo al caso de los 43 desaparecidos y arrasar su escuela, aun cuando eso significara un baño de sangre”. “El pretexto que esgrimía el funcionario federal era que los estudiantes de ese plantel planeaban hacer arder en su totalidad la ciudad de Chilpancingo”.

En ese sentido, el académico MiguelÁngelAdameCerón señaló: “Es una coyuntura que abre la oportunidad de cambiar el país. A un año, Ayotzinapa es factor de unidad, porque puede ser un punto de no retorno, porque ha ido allí adonde no han ido otros, ha dicho lo que no han dicho otros. O sea, luchar por los desaparecidos es luchar por una transformación”. (Omar García, 24 de septiembre de 2015) Significado y trascendencia de los hechos criminales “Han desnudado la realidad del país” (antropólogo Abel Barrera); por lo que, “los brutales y sanguinarios sucesos contra los estudiantes normalistas de Ayotzinapa la noche/madrugada de 26/27 de septiembre de 2014 en la ciudad de Iguala, Guerrero, no solo son una tragedia o una atrocidad más perpetrada por las fuerzas represoras públicas y oscuras del Estado mexicano capitalista, son y representan una fortísima conmoción política y un sacudimiento de las conciencias, a nivel político, moral y emocional para todos los pobladores excluidos de México, y especialmente para los sectores populares que luchan en la resistencia y tratan de ser o convertirse en antisistémicos y/o antagónicos”, indicó el analista.

Para, el periodista HéctorAguilarCamín México pasa por el peor momento de su vida democrática; en ese sentido, pese a que “no pasa por el peor momento económico de los últimos 15 años, mérito que corresponde a 2009, en que el PIB cayó un 4,7%”; no obstante, “es su peor momento, en número de pobres, ya que los porcentajes de pobreza se han mantenido iguales pero la población ha crecido y hay hoy unos cinco millones más de mexicanos pobres que en 2000”. Es decir, “la corrupción de hoy no es mucho mayor que la de los últimos dos Gobiernos, pero ha tocado a la figura del presidente, y ha provocado un rechazo cuyo vigor es la novedad moral de la vida pública mexicana, un punto de inflexión que crucifica al Gobierno pero vitaliza a la sociedad”; en lo que, respecta a la violencia en México tampoco es su peor momento, que corresponde a 2011, en que la tasa de homicidios llegó a 22 por cada 100.000 habitantes. La de hoy es de 16; sin embargo, “los casos de las ejecuciones extrajudiciales de Tlatlaya, cometidas por el Ejército; las de Tanhuato, imputadas a la policía federal; la oprobiosa cuenta de periodistas asesinados, y sobre todo la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, han dado un giro de 180 grados a la percepción pública sobre quién es responsable de la violencia”.

 

Redacción. Huellas de México

EAAF: Reporte de Innsbruck no es evidencia suficiente

Ciudad de México, 18 de sep.- A través de un comunicado el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), emitió las conclusiones de su análisis e interpretación de los resultados obtenidos por la Universidad de Innsbruck y recientemente publicados por la Procuraduría General de la República, respecto a la búsqueda de 43 estudiantes desaparecidos en Iguala; los especialistas argentinos concluyeron que los datos obtenidos resultan insuficientes para poder afirmar que una de las muestras corresponde a Jhosivani Guerrero de la Cruz.

El reconocido equipo internacional, quien tiene también la confianza y el respaldo de los padres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, elogió la precisión científica de la investigación y reporte del laboratorio forense de Innsbruck, no obstante aclaró, que los datos estadísticos presentados son insuficientes para poder garantizar con toda seguridad, que los restos de una de las muestras pertenecen a Jhosivani, como la misma universidad austriaca también aclaró.

El EAAF explicó que el informe de Innsbruck refiere que se encontró que una de las piezas presentaba una coincidencia de 73 veces de que la muestra pudiera corresponder a Jhosivani, “una razón de verosimilitud de 73 indica que la coincidencia es 73 contra 1 más probable si se trata de Jhosivani Guerrero de la Cruz que otro individuo de la población general”; este porcentaje es mucho menor que en el caso de Alexander Mora Venancio, de quien se tiene una coincidencia de mil 200 veces (además de que otra muestra ya había sido identificada en Innsbruck como de Alexander, en el método nuclear que terminó de realizarse en diciembre pasado).

Los especialistas explicaron que una coincidencia de 73 veces pudiera ser importante para un caso cerrado, como la caída de un avión, donde el universo de posibles víctimas es muy reducido; no obstante reiteraron que en este caso se está hablando de una caso abierto, pues además de que hay cientos de casos de desaparecidos en Guerrero y todo México, también recordó que ellos mismos comprobaron la existencia de restos humanos en el basurero de Cocula, que no pertenecían al grupo de los 43 normalistas desaparecidos.

Por estos motivos los argentinos subrayaron que la evidencia confirmada hasta el momento no es definitiva, y criticaron al gobierno de México por la forma en que se ha tratado de emitir el mensaje de que la muerte del joven de 20 años es ya un hecho; de igual forma criticaron la celeridad con la que se hizo pública la información, sin dar tiempo a los padres y demás especialistas de realizar un análisis de los resultados.

Los especialistas también hicieron hincapie en que los restos de los cuales se logró identificar un perfil genético, no fueron encontrados en el basurero de Cocula, sino en el río San Juan, lo cual además sucedió sin la presencia del EAAF, quien aclara que cuando les dieron aviso, los restos encontrados ya estaban siendo analizados por la PGR.

Al respecto, el equipo argentino denunció que a pesar de las múltiples solicitudes realizadas, no han recibido el reporte ni testimonio del proceso de búsqueda y recolección de las muestras obtenidas, de las cuales presumiblemente participó la Semar, pero hasta la fecha no han sido debidamente comprobadas.

Los antropólogos también aclararon que hasta el momento no se tiene evidencia alguna que vincule los restos incinerados en el río San Juan, con aquellos que se encontraron en el basurero de Cocula.

Destaca también otro hecho fundamental que fue omitido de la conferencia de prensa de la PGR, el hecho de que la Universidad de Innsbruck detectó que en 7 de las 16 muestras analizadas, se encontró “un ADN mitocondrial que no es de origen específicamente humano”, señalando que se sigue trabajando en el laboratorio, tratando de especificar su origen.

 

Raúl Flores Durán
Huellas.mx