enero 13, 2014 By

5 mil alumnos al día abandonan sus estudios: SEP

Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El que más de un millón de alumnos que cursaban primaria, secundaria, bachillerato o alguna opción de nivel superior abandonara la escuela pública en el último ciclo escolar, le costó a México poco más de 34 mil 139 millones de pesos.

Pero más allá del costo, alertan investigadores, lo que ocurre en el sistema educativo es “un atentado al derecho a la educación”, que impactará en el desarrollo futuro del país.

Frente a este escenario, la Secretaría de Educación Pública (SEP) anticipa la transformación del modelo educativo y el arranque del programa Escuela de Excelencia, con lo que busca combatir la deserción en la educación básica.

Un cálculo realizado a partir de datos que proporciona la SEP en el compendio Principales cifras del sistema educativo nacional, indica que un millón 47 mil 718 niños y jóvenes que se inscribieron en el sistema escolarizado dejaron la escuela.

Por alguna razón económica, situación de violencia familiar, decisión personal o social, niños y jóvenes dejaron de estudiar. Si todos ellos se reunieran, se podría llenar en 10 ocasiones el estadio Azteca.

La estimación equivale también a que por cada uno de los 200 días de clases del ciclo escolar, 5 mil 238 niños o jóvenes dejaron de estudiar.

Los excluidos

De los 13 millones 526 mil 632 niños que se encontraban inscritos en primaria, 81 mil 159 (0.6%) dejaron de estudiar en el ciclo escolar 2012-2013.

En secundaria la cifra aumenta: de los más de 5.8 millones de alumnos, 309 mil 217 no concluyeron sus estudios.

En el bachillerato se registra el nivel más alto de abandono en el sistema educativo, al registrar una tasa de 14.5% (484 mil 493.8 jóvenes) que queda fuera de la escuela, de una matrícula inicial de más de 3.3 millones de estudiantes que iniciaron el curso.

En el caso de la educación superior, la SEP estima que la tasa de abandono es de 7.6 %, equivalente a más de 172 mil 800 alumnos de los 2.2 millones registrados.

Al detallar la evolución de la deserción entre 2005 y 2012, la SEP reporta tasas cada vez más bajas, a excepción de la educación superior, donde la cifra es similar a la reportada hace siete años: 7.6%.

Inversión desaprovechada

En el compendio se detalla que el gasto nacional en educación por alumno es de 14 mil 100 pesos para los estudiantes de primaria; 21 mil 600 para los de secundaria; 30 mil 200 pesos para bachillerato, y 67 mil 600 pesos —en promedio— para quienes estaban en normal, universidades y posgrado.

El costo del abandono fue de más de 34 mil 139 millones 660 mil de pesos, de acuerdo con las cifras que distribuye la SEP.

La dimensión de ese gasto público es equiparable al presupuesto total que recibirá la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 2014.

Roberto Rodríguez Gómez, investigador de la UNAM, dice que el tamaño de la pérdida en el ciclo escolar es engañoso, porque hay que sumar la deserción ocurrida en el paso de un nivel a otro, esto es, de la primaria a la secundaria y de forma subsecuente. Considera que la cifra de un millón es una “sobreestimación, incluso engañosa”.

“El que el sistema esté perdiendo este número de estudiantes es también un atentado al derecho de las personas a educarse”, que impactará en el desarrollo económico y social futuros.

Cambios al modelo

Alba Martínez Olivé, subsecretaria de Educación Básica, explica: “Lo que sabemos es que el promedio de abandono anda en 5%. Yo no sé si el tema lo podemos ver exclusivamente sobre recursos monetarios perdidos. Creo que debiera ser el enfoque de derechos humanos y a la educación, no sólo ir y permanecer en la escuela, sino de aprender en ella”.

Para la funcionaria, “ese es un tema que nos reta a construir un conjunto de soluciones que no sólo son muy glamorosas, muy grandilocuentes, sino que se encuentran en los niveles de las condiciones reales de las escuelas para poder albergar a todos”.

El programa Escuela Digna es una manera de hacerlo, plantea Martínez Olivé, puesto que ahí el rasgo es la inclusión.

Anticipa que pronto la SEP dará a conocer el programa Escuelas de Excelencia, que buscará abatir el rezago educativo y que, por ejemplo, en el caso de los alumnos con discapacidad y condiciones especiales específicas como los niños sobresalientes, creará lugares que los retengan, porque “la escuela es poco consciente de ello”.

Sobre el abandono de las aulas, Martínez Olivé explica que “hay pocos casos en primaria. Realmente el tema se focaliza más en secundaria”.

La funcionaria anuncia que para hacer frente al abandono de las aulas que se genera por causas educativas, se prevé una “transformación del modelo educativo en la secundaria”. Pero advierte que hay otro abandono, “el que se genera por causas sociales, por causas económicas. Ahí están las migraciones, los eventos infortunados. Creo que hay que atender mucho la causa educativa, pero también reconocer que hay una parte que tiene que estar más bien en las acciones que hace la sociedad”.

Oportunidades canceladas

Roberto Rodríguez cuestiona las cifras proporcionadas por la Secretaría de Educación Pública, al afirmar que “si México perdiera sólo esa proporción de estudiantes, tendríamos indicadores de un país desarrollado, significaría que es de la más alta eficiencia, por lo que se advierte un problema en cómo se recogen las cifras”.

Señala que la causa socioeconómica es la razón “más aguda” en el sistema educativo que se deriva de que poco más de la mitad de la población en el país enfrenta alguna condición de pobreza.

Para Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México, la inversión destinada al desarrollo del talento y las capacidades de niños y jóvenes se desaprovecha y deja de cumplir con su objetivo de formar ciudadanos.

El abandono escolar “es al final la pérdida del patrimonio del país. En la medida en que el sistema expulsa a un estudiante, a pesar de que cada vez destinamos mayor dinero a la educación, perdemos no sólo a un matemático, poeta o músico, sino la oportunidad de formar ciudadanos firmes, con capacidad para integrar posturas críticas”.

El estudioso dice que la deserción escolar ocurre con mayor frecuencia en las zonas de mayor pobreza del país, en donde la infraestructura continúa siendo un reto: “La peor educación es para los que menos tienen”.

Nurit Martínez
Fuente: ElUniversal.com.mx


Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

COMMENTS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *