Justiciero anónimo mata a dos asaltantes y otro intento de linchamiento en el Edomex

Única salida para castigar a delincuentes, para muchos pueblo hartos de la impunidad

Agencia Huellas

Este jueves 13 se dio un enésimo intento de lincha miento contra un sospechoso de intentar robar una niña en el municipio de San Nicolás Tolentino, Estado de México. Las cámaras de ADN 40 mostraron la imagen desafocada de un hombre que suplicaba clemencia, que no pretendía secuestrar a la chica, que solo iba por su teléfono celular.

El punto es que cuando alguien vio cómo el sospechoso se acercó a la chica de una escuela secundaria y comenzó a forcejear, llamó a otros padres de familia y sometieron al sujeto y enseguida le propinaron una brutal golpiza.

Acto seguido se unieron al ritual salvaje de pretender darle muerte al presunto violador de menores y pronto se convirtió en turba, aunque la llegada oportuna de la policía evitó que se masacrara al sospechoso.

Por otra parte, ayer alrededor de las 18:00 horas un justiciero anónimo asesinó a balazos e hirió a una menor a bordo de un camión de pasajeros

Dos hombres que asaltaron una combi, en la colonia Nuevo Molinito en Naucalpan, fueron asesinados a tiros por uno de los pasajeros.

Los dos asaltantes – de entre 30 y 35 años – viajaban en el transporte, cuando circulaban por la Avenida Canal del Tornillo amenazaron a los otros pasajeros para que les entregaran sus pertenencias.

Otro de los pasajeros, los enfrentó a tiros. Uno de los presuntos delincuentes murió en la calle y el segundo unos 300 metros, cerca de un supermercado.

Una menor de 16 años – que también era pasajera – resultó herida de bala, por lo que fue trasladada al hospital. Autoridades del Estado de México ya investigan los hechos, pero aún desconocen de dónde provino la bala que hirió a la menor.

También informaron que no se ha confirmado que el pasajero que enfrentó a los asaltantes sea militar, aunque es probable, pues cerca de la zona hay un campo militar.

El chofer de la unidad rinde su declaración, hasta el momento no hay más testigos declarando.

La población de San Nicolás Tolentino, tiene varios antecedentes de esta naturaleza: hace poco más de un mes (el 5 de agosto) en medio de una turba de gente, dos hombres y una mujer fueron golpeados en la delegación de San Nicolás Tolentino en el municipio de Toluca, tras ser acusados de robo a transporte público.

De acuerdo con reportes de la policía municipal, los hechos ocurrieron sobre la calle Francisco Villa, donde los vecinos se aglomeraron y retuvieron a los tres sospechosos.

Al paso de los minutos, se fueron juntando más pobladores, quienes comenzaron a golpear a los tres detenidos y luego los amarraron para evitar que se dieran a la fuga.

Según los informes, la mujer y los dos hombres habrían intentado asaltar un taxi de la zona pero al pedir auxilio, se evitó el atraco y la escena se convirtió en un intento de linchamiento.

Los dos hombres fueron quienes terminaron con mayores lesiones en el rostro y el cuerpo, mientras que la mujer sólo algunas lesiones sobre el cuerpo.

Al lugar arribaron varias patrullas de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), así como de la dirección de Seguridad Ciudadana de Toluca, quienes tras varias horas lograron liberar a los sospechosos.

La mujer y el hombre tuvieron que ser trasladados a bordo de una ambulancia de los Servicios de Urgencias del Estado de México (Suem), en medio de jaloneos de los vecinos, quienes incluso golpearon a varios de los policías.

Los hechos se prolongaron por más de dos horas hasta que los elementos policiacos lograron liberar a los sospechosos.

Los casos de intento de linchamiento se han agudizado en municipios del valle de Toluca, pues entre el mes pasado y este, se cuantifican al menos seis hechos similares.

Cuatro de los casos han ocurrido en Toluca, mientras que el resto en los municipios de Tenancingo y Capulhuac.

El ánimo de linchamiento como impartir justicia por propia mano y de manera sumarísima, permanece en estado latente hasta que se produce un estallido de la magnitud del de ayer: el de una ciudadanía que, harta y atemorizada por hechos delictivos que la afectan un día sí y otro también, indignada por la incapacidad o la falta de acción de las autoridades para brindarle la seguridad a que tiene derecho, decide hacerse, por mano propia, una iracunda y discutible justicia.

Desde el punto de vista humano y social, la ejecución tumultaria es sencillamente inaceptable, porque pone la violencia por encima de la razón y la pasión por encima del derecho en general y del derecho a la vida en particular, con independencia del delito en que haya incurrido el sospechoso, que para la justicia formal, es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

La gravedad estriba no sólo en el hecho de aplicar la pena de muerte a quien haya cometido un delito grave, castoigo prohibido por nuestra legislación vigente, sino porque se priva de la vida a personas incocentes, como lo ilustran decenas de casos. Por citar un ejemplo, el 3 de 23 de noviembre de 2004 un grupo de pobladores de la comunidad de San Juan Ixtayopan linchan a tres agentes de la Policía Federal Preventiva señalados como secuestradores; sólo uno logra sobrevivir.

Los hechos se desarrollaron cerca de las 19:00 horas cuando los agentes de la extinta Policía Federal Preventiva, Víctor Mireles Barrera, Cristóbal Bonilla y Edgar Moreno Nolasco arribaron a la comunidad a realizar labores de investigación en contra de narcomenudeo; sin embargo, los pobladores aseguraron haber sorprendido a los agentes tomando fotografías a menores de edad por lo que fueron acusados de ser secuestradores.

Los federales fueron retenidos por al menos 300 habitantes de San Juan Ixtayopan, quienes los interrogaron, golpearon, amarraron a postes de luz y quemaron vivos a dos de ellos, posteriormente el agente Edgar Moreno Nolasco fue trasladado al kiosco y tras casi tres horas de iniciado el linchamiento, fue rescatado con vida por judiciales quienes llegaron al lugar y disiparon a la población con gases lacrimógenos; más tarde, autoridades de la PFP confirmaron que los tres oficiales pertenecían a su corporación.

En la Ciudad de México repuntó la violencia, la inseguridad y todo lo relacionado al delito de robo en sus muchas modalidades, por lo que no sería imposible pensar que la gente haga justicia por su propia mano.

Un video que circula en redes sociales ya es investigado por las autoridades de la Ciudad de México. En él se observa a un grupo de justicieros anónimos que se identificaron como autodefensas en la delegación Miguel Hidalgo.

En la grabación se aprecia a un sujeto con un arma de grueso calibre y al resto del grupo de hombres con máscaras de personajes de películas que ocultan sus rostros, pero no su intención de vigilar su barrio, el de Santa Julia.

Las colonias Anáhuac, Anáhuac Segunda Sección y Tlaxpana son las que integran a este barrio, vecino de colonias con mayor poder adquisitivo, como son la Anzures y Polanco, esta última unida por una ruta de combis, la 28.

Los justicieros de la Santa Julia amenazan y golpean a un hombre que se dedicaba a robar precisamente en esa ruta (que parte del metro Normal, cruza Polanco y llega al metro San Joaquín) del transporte público.

El supuesto delincuente carga un letrero donde advierte que a otros les ocurrirá lo mismo. Mientras, uno de los enmascarados informa de los asaltos también en el mercado de la colonia Tlaxpana, a puestos ambulantes y repartidores.

“Sólo queremos que los que vengan al mercado a comprar puedan visitarnos tranquilamente. Atentamente Barrio Santa Julia”, es lo que dicen los presuntos autodefensas antes de golpear al ladrón.

La Procuraduría General de Justicia capitalina cree que no se trata de vecinos del barrio, sino de posibles delincuentes que ya roban en esos lugares y ante la llegada de ladrones de otros grupos, amenazaron a sus enemigos de no hacerlo en el mismo lugar.

Written By Huellasmx