El vil negocio de la trata de personas en el mundo

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Ciudad de México a 12 de mayo.- La trata de personas un delito que genera millones alrededor del mundo, es narrado en libros y descrito como una realidad vigente; las acciones parecen insuficientes ante lo lucrativo del negocio; en ese sentido, los países suman esfuerzos en contra de la trata de personas.

Este 12 y 13 de mayo se realiza la Primera Cumbre sobre Derechos Humanos, Migrantes y Trata de personas, en la cual participarán 23 defensorías de Iberoamérica. Son veinte países los que participarán en esta actividad que tiene como objetivo, definir el grado de intervención del Protocolo de Palermo en los países que son parte de la Federación Iberoamericana. El protocolo de Palermo es un pacto entre varios Estados y tiene tres acuerdos, entre los cuales uno de ellos tiene como fin primordial prevenir y combatir la trata de personas.

Mientras tanto, la periodista Alejandra del Castillo detalló: “Ante las cifras y la realidad, la sociedad tiene la urgencia de que este delito no suceda más. A mí no me va a pasar es un material preventivo que cuenta las historias de las diferentes modalidades del delito de trata para comprender cómo es que sucede el enganche, el traslado y la explotación para poder evitarlo”; “Una grapa de cocaína únicamente puede ser vendida una vez. Una mujer puede ser explotada sexualmente 60 veces o más al día”, agregó Del Castillo durante la presentación del libro A mí no me va a pasar: Cómo entender la trata de personas desde sus historias; al respecto, diez periodistas, coordinados por Del Castillo, escriben 18 historias para contar cómo es vivir bajo ocho de las 11 modalidades de la trata de personas, publicó Animalpolítico.

En ese sentido, el columnista Jorge Volpi refiere que: “Al escuchar la palabra, a uno le vienen a la mente los atroces trayectos marinos que, al mando de traficantes portugueses u holandeses, condujeron a millones de mujeres desde las costas africanas hasta el continente americano; o bien las miles de trabajadoras empleadas por la fuerza en las plantaciones de Estados Unidos, Cuba, Brasil o las islas caribeñas; o bien las jóvenes convertidas en mucamas, sirvientas o amas de llaves en las novelas y películas sobre los estados confederados en los años previos a la Guerra Civil. Pero, desde luego, uno no piensa en el México del siglo XXI, pese a que la esclavitud -en especial la esclavitud femenina- continúe siendo una realidad entre nosotros.”, indicó en “Esclavas” de Reforma.

 

 

Redacción. Huellas de México

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Written By Redacción Huellas

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