Condicionaron liberar a director de Zócalo si censuraban la noticia

agosto 27, 2015 By Huellas de México

Condicionaron liberar a director de Zócalo si censuraban la noticia

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El director del periódico Zócalo Monclova, Luis Eduardo Mendoza López, fue detenido en forma arbitraria por elementos de la PGR, quienes irrumpieron en las instalaciones de este medio de comunicación.

Mendoza López relató que elementos de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEPADE) lo detuvieron de manera arbitraria y sin darle a conocer sus derechos, por un presunto delito cometido en 2012.

Señaló que ayer por la tarde, cuando bajaba de su automóvil para ingresar a las instalaciones del periódico Zócalo Monclova, dos elementos de la FEPADE lo detuvieron, acto seguido, lo subieron a una camioneta y, pese a que tuvo derecho a una llamada telefónica, posteriormente los agentes manipularon sus teléfonos violando su privacidad y el ejercicio de su acción periodística.

Mendoza López consideró que se trató de una detención arbitraria, ya que el delito que se le imputa sucedió hace tres años, lapso en el cual nunca fue requerido por las autoridades federales.

El caso del comunicador se agrava ya que en el trayecto de Monclova a Saltillo, los elementos lo amedrentaron diciéndole que tras su arribo a la delegación de la PGR, sería trasladado a Tepic o a Veracruz.

“No pido privilegios, pero sí un proceso y trato digno. Me decían: ‘te vamos a llevar para Saltillo, pero de ahí te vamos a llevar a Veracruz, más vale que te prepares, no sabemos a dónde, te vamos a llevar en un avión’, y yo ni siquiera podía hablar con mi familia”, relató.

Calificó la detención como una acción criminal y una violación a sus derechos humanos, que pone en riesgo la libre expresión en la entidad.

“Por una situación como ésta, que te traten como un delincuente, es una falta de respeto a la profesión, a la libertad de expresión, a nuestras familias, a nuestro medio en el que trabajamos y notros no estamos haciendo nada, a los periodistas los matan y nosotros no traemos pistolas, sino plumas”, dijo.

El director del periódico Zócalo Monclova confirmó que en breve interpondrá una queja ante organismos defensores de derechos humanos.

PIDEN SILENCIO POR LIBERTAD

Luego de permanecer detenido por cinco horas en la Subdelegación de la PGR en Saltillo, Luis Eduardo Mendoza López, director del periódico Zócalo Monclova, relató los momentos de angustia que padeció tras su arbitraria captura.

Sentado en la sala de conferencias en las instalaciones de Zócalo Saltillo, relató el desafortunado episodio del que fue objeto a manos de agentes federales, quienes pretendieron acallar la denuncia pública que hizo Zócalo tras conocerse la detención de su colaborador y pidieron negociar su libertad a cambio del silencio, a lo cual esta casa editora se negó:

LA DETENCIÓN

Era cerca de la hora a la que voy al periódico (Zócalo Monclova), alrededor de las 17:00 horas. Había atendido cosas personales, y una vez que me encontraba estacionando el auto Nissan Tsuru que conduzco, dos personas que iban en una camioneta blanca me dicen que estoy detenido y pregunto “¿por qué estoy detenido?”.

Se identifican vagamente. En un momento, al principio, ellos me enseñan una hoja en la cual me dicen que estoy detenido por un delito electoral, “¿pero cuál delito electoral?, ¿Qué delito he cometido para que me estén deteniendo?”, pregunté.

Las personas éstas no dejaron que cerrara el carro, de hecho estoy en Saltillo (a las 22:00 horas), y el carro no sé si está cerrado, no me dieron oportunidad de verificar que el auto lo estuviera.

Platicamos en general en el interior de la camioneta. Me comienzan a explicar un poco el por qué de la detención, que se trataba de un delito cometido en el 2012.

A mí me prestan las hojas hasta que estoy detenido, arriba de la camioneta, pero no me dijeron dónde fue cometido el delito, ¿Saltillo?, ¿Monclova?, o donde hubiera sido, o ¿qué hice?

INCERTIDUMBRE

Me dicen que tengo derecho a una llamada telefónica, pero momentos después comienzo a recibir llamadas por mi teléfono privado; yo no sé si la ley especifica que pueden manipular mi teléfono, pero a mí me lo quitaron, posteriormente comienzan a dirigir y escuchar, no sé si eso está permitido.

Acatando lo que me dijeron, realizo solamente una llamada, y con eso me basta.

Nos dirigimos a Saltillo, no me golpean y no me ponen esposas, inclusive platiqué sobre de qué se tratan los delitos electorales, y solicité una copia de algo. Me dijeron que no. Traían varias hojas y en una de ellas, en la parte principal, se leía el porqué de esa denuncia. Solicité ver la orden de aprehensión, pero dijeron que no, porque esa era sólo para ellos.

Yo quería conocer más sobre mi denuncia ¿dónde había sido? y ¿por qué había sido? No me mostraron algún citatorio para presentarme ante una autoridad para aclarar ese punto.

COMO DELINCUENTE

Soy el director del periódico (Zócalo) de Monclova y no estoy pidiendo un trato preferente. Me dicen ellos que me preparara porque me iban a llevar a Saltillo, y que de ahí me iban a trasladar a Tepic (Nayarit), “o te vamos a llevar para Veracruz”.

O sea ni podía hablar con mi familia y explicar el porqué estaba detenido; yo tenía que explicar en este caso también a mis jefes, porque estaba consciente de que hay cosas laborales y que había que atenderlas.

Le hablé a mi jefe y me dijo que estuviera tranquilo y que no me preocupara, que él lo revisaba, no me dejaron llamar a mi casa, a partir de ese momento las llamadas fueron emitidas desde el centro de trabajo. Cuando intenté realizar llamadas por mi teléfono privado me hacían señas para que le cortara.

Se me hace muy excesivo, ¿cómo puede ser que te pongan a ti como un delincuente?

Había pendientes y cosas a publicar y ¿cómo le iba a llamar a mi señora en caso de necesitar un medicamento, para que me lo llevara y que lo tuviera listo?, o alguna situación en la que me explicara lo qué estaba sucediendo.

Creo que es demasiado, para un delito electoral, ya que lo que ocurrió es propio para un delito fuerte. Ni para los delincuentes lo hacen.

Resulta indigno el trato mientras que afuera hay tantos delincuentes, violadores, extorsionadores, ladrones y asaltantes. Fue un trato indignante, no puede ser tanto, y para colmo, gracias a las nuevas reformas, los dejan en libertad ya que no los atrapan infraganti. Y a mí no me agarraron infraganti y ya me iban a trasladar. No es justo que me lleven “a la horca” por eso.

Por las mismas noticias que hemos cubierto como periodistas, hemos visto asesinatos, robos grandes, atracos con armas largas y en menos de 24 horas están en la calle. Y a un periodista, independientemente por las fallas en que haya incurrido, lo tratan como si fuera el peor de ellos.

¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

Exigimos respeto a la profesión y a la libertad de expresión, a nuestro medio, a nuestras familias.

Hemos dicho muchas veces que a los periodistas los matan, no traemos armas, traemos plumas, cámaras, no puede ser que te traten como a un criminal, cuando no es un delito de alto impacto, como le llaman ellos.

-POR QUÉ VAS A VERACRUZ O A TEPIC, ¿POR PUBLICAR ALGO?

O sea, si se ponen a revisar, hay libertad de expresión, pero que te detengan con este aparato, así como un delincuente, se me hace una anomalía de la autoridad, que no solamente pone en riesgo tu integridad, tu salud, a tu familia, a la que no puedes explicar nada, porque ni tú sabes hasta dónde van a llegar. Y más por algo de información que circula en redes sociales no hay un control e inclusive hay notas de hace más de un año y siguen ahí como si fueran actuales.

Llevaré el caso ante Derechos Humanos, fue un trato indigno a una persona que no es un delincuente. Ya estaba en mi centro de trabajo y previamente ya había llegado al periódico, no se identificaron plenamente, no me leyeron mis derechos, no me informaron el por qué de la detención. Violentaron mis derechos humanos, civiles y laborales.

PIDEN SILENCIO POR LIBERTAD

Funcionarios de la Procuraduría General de la República pretendieron acallar la denuncia pública que hizo Zócalo, luego de conocerse la detención de su colaborador, y pidieron negociar su libertad a cambio del silencio, a lo cual esta casa editora se negó.

 

 

Fuente. zocalo.com.mx

 


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