Crónica de un sorpresivo y dramático Tour de Francia; Pogačar la nueva leyenda

septiembre 20, 2020 By Nicolás Franco Wem

Crónica de un sorpresivo y dramático Tour de Francia; Pogačar la nueva leyenda

Comparte
  •  
  • 1
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
    2
    Shares

20 de septiembre 2020 (huellas.mx).- Pocos hubieran apostado antes del Tour de Francia, a que un joven de 21 años, perteneciente a un discreto equipo, podría alzarse como campeón, en lo que se presagiaba sería una de las justas más competidas y disputadas de los últimos tiempos.

A pesar de que había varios posibles candidatos, al momento de la largada en Niza, había dos claros favoritos: por una parte Egan Bernal, el campeón defensor y líder de uno de los equipos más poderosos del circuito: el INEOS; y por otro lado Primoz Roglic, el esloveno de 30 años que llegaba no solo en el mejor momento de su carrera, sino también encabezando uno de los equipos más espectaculares y fuertes de la historia del ciclismo mundial.

Desde la primer semana, Bernal mostró los primeros síntomas de debilidad, y por el contrario, Roglic empezó a dar señas de gran fortaleza, y desde entonces se empezó a vestir de amarillo, siempre cobijado por una legión de cracks del ciclismo, que bien podrían ser líderes si estuvieran casi en cualquier otro equipo:

Van Aert, el único ciclista en décadas capaz de ganar un sprint y al día siguiente una etapa en la montaña más alta; el campeón del mundo y del Giro, Tom Dumoulin; Gesink, que es un experimentado ciclista de primer nivel; Benett que es una fiera en el manillar; Tony Martin que también se convirtió en un escudero envidiable; y Sepp Kuss que es hoy en día uno de los más fuertes e impresionantes escaladores del planeta, conformaban la imponente alineación del Jumbo-Visma, que protegía y mantenía etapa a etapa a Roglic en la cima de la competencia, en un Tour que metro a metro parecía cada vez más suyo, y difícil de arrebatar.

Y aunque Pogačar, ya había dado muestras de grandeza en días previos al Tour, al hacer un gran papel en la Criterium du Dauphine, su equipo, el UAE Team Emirates (de los Emiratos Árabes Unidos) generaba enormes dudas. De entrada, el líder moral Fabio Aru, se veía cansado y sin la potencia suficiente para hacer algo realmente relevante en la montaña, ya no digamos en el Tour. Pero además, en la etapa 7, de Millau a Lavaur, en lo que era aún la primer semana de competencia, su equipo ya había protagonizado (junto con el otro equipo de origen árabe, el Bahrein-MacLaren) un incidente bochornoso, al quedarse cortados en lo que se suponía sería una etapa tranquila llana con llegada en embalaje.

Un descuido y falta de concentración, provocó que los contingentes de los equipos UAE y Bahrein, incluidos sus líderes respectivos, Pogačar-Aru y Landa, quedaran cortados del grupo de favoritos, rezagándose de forma dramática, y sin capacidad de poder regresar al grueso del pelotón.

Esta falla que parecía ser catastrófica, hacía que al final de la etapa Pogačar y Landa, perdieran un minuto y 21 segundos, lo que parecía sentenciar sus posibilidades de subirse a un podio en París.

No obstante que fue desde la etapa inmediata siguiente, que particularmente Pogačar empezó a sacar el orgullo, y luchar con una impresionante determinación, para recuperar el minuto y 31 segundos que lo separaban del maillot amarillo. Para la etapa 8, logró escaparse en los kilómetros finales al grupo de líderes, que quizá ya lo veían con escepticismo y no creían que representara mayor peligro, lo que le permitiría recuperar 40 segundos. A partir de ahí, Roglic empezó a tomarlo con mayor seriedad, y a trabajar con determinación buscando evitar que se volviera adelantar un solo metro.

Incluso en la etapa 9 con llegada en alto en Laruns, donde Pogačar aprovechó sus virtudes de escalador y consiguió su primer victoria de etapa; Roglic fue el único que se logró mantener a rueda, dejando que el joven ciclista le recortara apenas un segundo por la bonificación. Historia que se volvió a repetir en El Gran Colombier.

Para entonces, ya se veía que este Tour de la pandemia, podía ser un tour esloveno, pues ambos ciclistas se veían como los más sólidos y grandes favoritos para el título.

Bernal, tuvo que tirar la toalla apenas llegando a los Alpes ante la falta de condición física; Nairo Quintana, igual se desfondó en la misma montaña; Pinot, no pudo recuperarse nunca de una fuerte caída; Alaphillipe, ratificó sus aspiraciones a solo pelear por etapas, y así, uno a uno, los demás favoritos iban siendo descartados.

Nombres como Adam Yates, que se llegó a vestir de amarillo; Urán, que fue por varios días tercero de la general; Miguel Ángel ‘Superman’ López, que ganó la más dura de las etapas del Tour; Porte y Landa a quienes se les veía fuertes y confiados como líderes de sus equipos después de tantas carreras como gregarios de lujo, se mantenían aún como cantidatos, pero que peleaban principalmente por el podio; no obstante que a medida que las etapas avanzaban, parecía claro que el escalón de honor sería para un esloveno, podía ser Pogačar, aunque todo parecía indicar que sería Roglic, pues se mantenía siempre bien resguardado por su equipo, y decidido a no conceder ni un segundo más al líder de los jóvenes, quien se mantenía distante a 40 segundos del liderato.

Incluso en la espectacular etapa 17, con la impactante llegada en alto en el inédito puerto de alta montaña del Col de la Loze, y que de forma emotiva e histórica coronara ‘Superman’ López; fueron los eslovenos los únicos que lograron entrar sin perder más de un minuto con relación
al colombiano; no obstante que Roglic entró segundo a 15 segundos; y a 30 segundos Pogačar, quien de esta forma perdía aún más tiempo con relación al puntero, y aunque se afianzaba como el poseedor de la maillot blanco de líder de los jóvenes, veía alejadas sus posibilidades de maillot amarillo, al colocarse a 57 segundos de Roglic.

Esta ventaja, se mantendría hasta la definitoria etapa 20, la primera y única contrarreloj del Tour de Francia 2020; que sería también la primera que Roglic tendría que defender en solitario, lo que terminaría arrojando un resultado muy distinto a lo que se había visto en el Tour.

Ya se sabía que Pogačar era buen contrarrelojista, campeón nacional; no obstante que esta sería una cronoescalada con final en un puerto de montaña de primera categoría, por lo que la fortaleza de Roglic como escalador, presagiaba un desafío difícil de sortear, más aún considerando que Pogačar necesitaría recortar una cantidad de tiempo mayor a lo que había podido recortar en cualquier otra de las etapas con relación a Roglic.

No obstante que este sábado Pogacar no corrió, prácticamente voló, dando la carrera de su vida y marcando kilómetro a kilómetro tiempos cada vez más espectaculares, y rebasando incluso a competidores que habían salido minutos antes que él.

En el referencial comparativo, Roglic veía dramáticamente como Pogačar le iba recortando la diferencia segundo a segundo, hasta que al llegar al inicio del puerto final de montaña; Pogačar ya era el nuevo líder virtual, y obligaba a Roglic a hacer algo extraordinario para evitar que se pudiera consumar una tragedia.

A Pogačar parecía no afectarle estar esta vez sin sus compañeros de equipo; de hecho, para la última semana ya tampoco estuvieron Aru y Fórmolo, que se suponía serían sus principales gregarios; apenas y contó con el apoyo de David de la Cruz; aunque la mayor parte del trabajo lo tuvo que hacer por sí solo; así que estar sin apoyo no representó mayor problema.

Y aunque su equipo parecía discreto y sin estrategia; en la etapa crucial tuvieron un acierto que resultó clave en las aspiraciones del joven maravilla esloveno: la decisión de cambiar la bicicleta apenas comenzando el puerto de montaña, sacrificando unos segundos, a cambio de una mayor comodidad y fortaleza en el ascenso final.

Para cuando el equipo de Roglic se dio cuenta de la importancia de esta decisión, ya era demasiado tarde, su ciclista estrella ya estaba minuto y medio por detrás de los registros de Pogačar; por lo que ya no pudo recuperar gran cosa, pues además el cambio torpemente improvisado, fue más lento y complicado que el preparado, planificado y ejecutado a la perfección por Pogačar.

Fue así que el líder de los jóvenes, no solo le sacó a Roglic el minuto que necesitaba para despojarlo del maillot amarillo; todavía se dio el lujo de sacarle otro minuto más adicional, ganar la etapa, y con ello convertirse en el ciclista con más etapas ganadas, el campeón de los jóvenes, el campeón de la montaña y el campeón de campeones del Tour de Francia, quien finalmente este domingo en París corona una de las odiseas más espectaculares de los últimos tiempos del ciclismo mundial.

Roglic tendrá que conformarse con el segundo lugar del Tour, mientras que el veterano Porte tendrá su recompensa tras un enorme esfuerzo, pues logró subirse al podio gracias a su gran tiempo en la contrarreloj. El colombiano ‘Superman’ López perdió el tercer lugar general y cayó hasta el sexto; dejando así que los españoles Landa y Mas, se queden con el cuarto y quinto puesto respectivamente.

El top 10 lo completan respectivamente Doumolin, gregario de Roglic; el colombiano Rigoberto Urán que dio un gran Tour encabezando al Education First; Adam Yates, quien llegó a saborear el amarillo por algunas etapas; y Damiano Caruso, el gregario de lujo de Landa que también realizó una espectacular labor, particularmente en la montaña.

Termina así el Tour de la pandemia; una competencia que pasará a la historia no solo por lo sui géneris que resultó por las condiciones globales, sino también por la extraordinaria odisea protagonizada por dos fantásticos ciclistas eslovenos; aunque solo uno podía celebrar la gran victoria.

 

Nicolás Franco/Huellas.mx


Comparte
  •  
  • 1
  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
    2
    Shares

COMMENTS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *