La mafia cambió la historia del futbol, corrupción mundial

ComparteShare on Facebook95Tweet about this on Twitter0Share on Google+3Email this to someone

Segunda Parte

(Clic aquí para leer la primera parte)

 

La policía de Finlandia no tenía idea del mega escándalo que estaba por ventilarse, estaban capturando a uno de los ajustadores de partidos más destacados de la historia, no solamente por la cantidad y nivel de los partidos de futbol que amañó alrededor del mundo, sino por las múltiples pistas y evidencias que exponen la forma en la cual la enorme mafia de las apuestas, ha modelado gran parte del futbol mundial moderno.

Wilson Raj Perumal, a partir de entonces, desnudaría los detalles de las mafias de apuestas alrededor del mundo, quienes pueden hacer millones de dólares de muchas formas, definiendo al ganador de un partido, determinando que jugador será el primer amonestado, arreglando que equipo va a realizar el saque inicial, o una de sus favoritas, provocando goles en tiempo de compensación.

El Kelong King es el apodo que le pusieron a Perumal en su natal Singapur, mismo título de su libro publicado hace un par de meses y en el cual devela incluso millonarios ofrecimientos como el realizado a Jorge Campos, emblemático portero de la selección mexicana, entre cientos de futbolistas más.

La obra es por demás interesante, una autobiografía que relata a detalle como un inocente niño tamil nacido en Singapur fue convirtiéndose gradualmente y con mucho esfuerzo y complicaciones, en un prolífico ajustador de partidos que manejaba millones de dólares arreglando juegos en todo el mundo.

Cabe señalar que Perumal se ha vuelto el personaje clave más importante respecto a los ajustes de partidos a nivel mundial, hace unos días incluso se desató la polémica por una ironía de un escritor del diario alemán Der Spiegel, lo cual se interpretó como que Perumal había predicho el marcador del Croacia – Camerún, situación que él mismo negó posteriormente; las decenas de datos que se han comprobado a partir de sus declaraciones, lo hacen un referente mundial del tema.

 

El niño sin grandes oportunidades

Wilson cuenta el primer momento en que se involucró en las apuestas, siendo aún un adolecente, ya para entonces amante del futbol; un amigo suyo fue quien se le acercó un día contándole que había visto a un montón de viejos chinos apostando en el estadio; instintivamente los dos amigos sentían que podía ser una gran idea, ¿Que podían saber de futbol un montón de viejos chinos?, pensaron, por lo cual se dispusieron a ‘bajarle’ su dinero a los viejecillos.

El amigo hacía referencia al estadio Jalan Besar, cuna del futbol en Singapur y donde se toleró por muchos años las apuestas ilegales en una esquina de las tribunas, este lugar también era escenario de apuestas de las mafias chinas y de Singapur que ya dominaban el mercado de una práctica que es tan antigua como el deporte.

A partir de entonces Raj Perumal se volvió un ludópata, encontró y fue perfeccionando la forma de hacer dinero con las apuestas, varias veces quedó en bancarrota o con ganas simplemente de retirarse del negocio; sin embargo siempre regresó a hacer lo “único que sabía bien”, multiplicar dinero con el futbol.

El mismo Perumal reflexionaba en un introspectivo viaje ya como adulto a la tierra de sus ancestros (India), y se consideraba afortunado por poder tener algo de dinero siendo que la mayor parte de los niños y familias de aquella región vive en absoluta pobreza, pocas eran las oportunidades de alcanzar una vida próspera, Raj había encontrado una, aunque por ella tendría que pagar un alto precio.

 

El Kelong King

Aunque Wilson y su amigo pensaban que iba a ser fácil, en realidad los viejos chinos sabían muchos trucos y en más de una ocasión ‘chamaquearon’ a los jóvenes, a quienes les mostraron las movidas básicas del negocio; sin embargo esto caló hondo en el orgullo del joven hindú, quien se dispuso a tomar revancha de los chinos.

Fue así como consigió un préstamo y se metió en una de las múltiples variantes de hacer negocio con las apuestas, los partidos controlados de forma total.

Wilson describe a detalle como armó su jugada; se puso de acuerdo con un grupo de amigos futbolistas, a quienes compró uniformes de jugadores y de árbitros, posteriormente rentó el estadio y compró publicidad en periódicos anunciando un partido amistoso entre los equipos de dos populares cadenas de comida rápida; por supuesto, el encuentro llamó la atención de algunos aficionados pero sobre todo de apostadores; quienes siempre estaban dispuestos a cualquier partido de futbol para jugar también.

Las cosas no son tan sencillas, el primer tiempo se tuvo que dar cierta imagen, parecía que un equipo era claramente superior al otro; en el descanso es cuando comenzaron a fluir las apuestas, pues un asiático con cara de inocente se mostraba dispuesto en las tribunas a apostar por el equipo más débil a cambio de triplicar la paga; muchos apostadores presentes, creyéndose muy conocedores de futbol entraron gustosos a la apuesta; no obstante todo estaba arreglado, para el segundo tiempo los débiles remontarían el marcador de 3 a 1 para llevarse la victoria 4 por 3, ante la mirada atónita de los chinos que entonces comprendieron habían caído en una trampa, pero el resultado estaba dado y sabían que tenían que pagar si querían mantener su reputación.

Así es como funcionan en esencia las apuestas, el dinero no proviene de las casas apostadoras, sino de quienes ya han apostado, de modo que, mientras más gente apueste en un mismo evento, más dinero es posible también sacar; mientras menos sean las probabilidades de ganar, más se múltiplican las ganancias; por ello se vuelve gran negocio cambiar el resultado de partidos que parecían definidos, para lo cual es importante apostar en función de las oportunidades de apuesta al momento, por ello se les llama ajustadores de partido, pues son mafias que han desarrollado el poder de ajustar un resultado a su antojo en cualquier momento del partido, acorde a sus intereses y oportunidades alcanzables de maximizar ganacias.

Kelong es un término malayo que hace referencia a los pequeños muelles de madera donde los pescadores buscan el mejor pez, el mismo Perumal no sabe cómo, pero desde hace tiempo se usa este término para los ajustadores de partidos, el rey Kelong (Kelong King), no fue un apodo que se ganó tan fácil, para ello tuvo una larga y complicada carrera como ajustador de partidos, para lo cual trabajó durante varios años para Dan Tan, un millonario apostador con capital para meter a la “empresa” a competir a nivel mundial.

El término de los reyes del Kelong lo obtuvieron cuando ‘derrotaron’ en un torneo internacional de futbol a la mafia china, en un duelo que se recuerda como uno de los partidos más extraños que se hayan visto, que es lo que sucede cuando los dos equipos están comprados por bandas rivales.

Era el año 2007 cuando se organizó una nueva edición de la Copa Merdeka en Malasia, este no es un torneo cualquiera, se trata del campeonato entre naciones más antiguo de Asia, jugado desde la década de los 50’s, en años recientes han participado selecciones mundialistas como Corea del Sur, Marruecos, Nueva Zelanda o Bosnia Herzegovina; se juega anualmente para conmemorar la independencia de Malasia.

Para entonces el presupuesto del clan de Dan Tan era considerable, dinero suficiente para comprar a una selección nacional completa, aunque fuera de un país pobre; en este caso los de Perumal compraron a Lesotho, mientras que los chinos compraron a Laos, ambos equipos se enfrentaron entre sí.

Perumal describe a detalle la trampa, primero se convence a los organizadores del evento de invitar a determinado país, para lo cual se invierte como patrocinadores y se pagan los gastos del equipo invitado; luego los jugadores son tratados como reyes, se les da un paseo por la ciudad y se les lleva de compras, de manera que estén contentos y prestos para seguir haciendo negocio.

La orden para los de Lesotho era jugar normal el primer tiempo, mientras que Laos debía tratar de mantener el empate; no obstante Lesotho era mucho mejor equipo y fácilmente terminó ganando el primer tiempo 3 a 1, fue entonces que entraron las apuestas, ambos sospechaban que el otro tenía el control del equipo rival en ese momento; los chinos apostaron millones a que iban a caer al menos dos goles más, no importaba de quien, mientras que Perumal y compañía apostaron millones a que no caerían más goles y ambos bandos dieron la orden respectiva a sus equipos.

El partido se volvió entonces una comedia, los de Laos parecían abrirse y pedir a los de Lesotho que metieran más goles, pero ellos simplemente erraban los disparos aún sin nadie en el camino.

Relata Perumal como la desesperación comenzó a hacer estragos en los jugadores de Laos, quienes incluso pateaban a los rivales pidiendo que metieran otro gol, no obstante los de Lesotho se encerraban atrás, evitando también que pudiera llegar cualquier anotación del equipo de Laos que intentó también anotar ya como último recurso, no obstante los goles no cayeron y en el ámbito de los apostadores se hizo famoso quienes eran los Kelong Kings, con pocas sospechas de los aficionados, quienes consideraban que la actitud de Lesotho era de que no querían humillar tanto al equipo de Laos. A estos niveles ha llegada la manipulación del futbol.

(No hemos podido obtener el video de aquel partido, aunque está disponible el encuentro de ambas selecciones ante el equipo de Malasia, en ambos es notoria la actitud tramposa de defensas y porteros en varias jugadas).


La tentación corrompe hasta el más brillante

Wilson desbribe también otra forma de ajustar partidos: con la complicidad de uno o más jugadores.

La jugada más sencilla y segura para los apostadores es afianzar los servicios de porteros o defensas centrales, dejarse meter un gol o cometer un penal intencional es algo que se puede hacer con gran discreción, no obstante también los jugadores brillantes capaces de sacar adelante partidos, han llegado a ser también una gran inversión para los apostadores.

Perumal describe el caso de Michal Vana, potente delantero de la República Checa que hacia el final de su carrera terminó jugando en la primera liga de Singapur, “¿como es posible que este tipo haya terminado jugando aquí?”, se preguntaba Wilson, quien consideraba al jugador el más brillante e inteligente futbolista que había visto en la liga.

El delator expone la forma en que el dinero devolvió la motivación de hacer goles al delantero; Vana podía clavar dos o tres goles en 45 minutos si se lo pedíamos, era una máquina de anotar, quien cada vez se mostraba también más interesando por el negocio de las apuestas.

En una ocasión, relata Wilson, “acababa de pagarle a Michal su parte por un partido arreglado y estabamos definiendo los detalles para el siguiente encuentro cuando desató mis carcajadas con su pregunta”, ¿yo también puedo apostar al resultado?, preguntó Michal; con esto se convirtió también en el primer futbolista que le pedía a Perumal participar también de las apuestas, lo cual por supuesto que aceptó el negociente, garantizando mayor seguridad en el resultado, aunque le aclaró que eso tendría que ser de su dinero.

Finalmente la policía de Singapur descubrió el caso y Michal terminó tras las rejas y delatando también la complicidad de Perumal, lo cual fue una lección importante y desagradable pues Wilson terminó conociendo la cárcel.

 

La pesadilla de estar en la cárcel de Singapur

Debido a múltiples casos de arreglo de partidos descubiertos por la policía de Singapur, Perumal estuvo recluido en al menos un par de ocasiones, compartiendo prisión incluso con jugadores internacionales que también habían sido corrompidos por la misma mafia y encerrados al descubrirse al trampa.

Perumal cuenta como los alemanes eran los que más sufrían, “no podían concebir que el agua se tenía que beber del retrete”, cuenta Perumal, quien exhibe también las inhumanas condiciones que tuvo que soportar, las cuales cambiaron algunas cosas de su persona más no su esencia.

No iban a lograr que saliera de tan lucrativo negocio, por lo que solamente se volvió más experto y precavido, lo mismo que sus cómplices.

Tras haber sido detenido una vez más, Perumal cuenta que la policía le pidió que ya mejor se fuera del país, que era la única alternativa que le daban de lo contrario volverían a encerrarlo una y otra vez, fue entonces también cuando Perumal se vio obligado a entrar en la competencia internacional, impulsado económicamente por su “jefe”, Dan Tan, quien tenía el capital para invertir en el ramo.

 

El moderno mercado mundial de las apuestas

Wilson aprendió que el mercado mundial de apuestas evolucionó de forma importante a partir de la llegada de internet; ya no existía aquel viejo rincón de apuestas en el estadio, ni los gritos por las pujas ni fichas ni nada de lo que anteriormente utilizaban, ahora todo se hacía por computadora.

Aunque se quejaba Perumal del sistema inglés de apuesta básica de tres opciones, agradecía también a las casas apostadoras las múltiples formas de juego que se permitían, lo cual abría nuevas posibilidades de apuesta, la cantidad de goles por partido, el destino de las tarjetas o el equipo en hacer el saque en inicial, se volvieron oportunidades de dinero.

Wilson describe la forma en la cual hicieron negocio en los Juegos olímpicos de Atlanta 1996, a los cuales viajó Perumal personalmente para buscar oportunidades de negocio.

En el libro se describe la asociación con un miembro de la delegación de Nigeria, quien por varios miles de dólares convenció al capitán de la selección, para asegurarse de hacer el saque inicial en varios partidos de su equipo en los olímpicos, incluida la gran final ante Argentina.

Le dimos instrucciones precisas al capitán, tenía que acercarse en los vestidores o pasillos al capitán del equipo rival y pedirle que les permitiera hacer el saque inicial, que era algo simbólico importante para el país, y que le agradecería mucho el gesto de cortesía. Perumal cuenta como se reunía en privado con sus colaboradores para seguir la transmisión de los partidos, había millones en juego, sin embargo lo único que les importaba, y los ponía a sudar de nervios era el saque inicial, ganar la apuesta desembocaba en un gran y desahogado festejo.

En estos mismos juegos Perumal cuenta a detalle sus intentos para corromper al portero de México, Jorge Campos; cuenta como consiguió por medio de alguien de la delegación una reunión en privado con el portero, la cual se realizó en una sala del hotel donde se hospedaba la selección; sin embargo, el histórico arquero mexicano se declaró no interesado en ese tipo de negocio, por lo cual se abandonaron los intentos de comprar a México en esos juegos.

 

Corrupción en CONCACAF

Esta no es la única vez que Perumal estuvo involucrado con México y particularmente con la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF), donde se amañaron diversos torneos y clasificatorios de los cuales formó parte el tricolor.

Por ejemplo Wilson afirma haber hecho negocios en partidos de Concacaf con selecciones como Cuba y Granada; no obstante afirma haber sido objeto de traición de parte de otros ajustadores cómplices y su mismo jefe ‘Dan Tan’, quienes habrían hecho “millones” con los seis juegos de estas selecciones en la Copa de Oro de 2011.

México jugó uno de estos partidos ante Cuba, con una selección que era ya parte del proceso mundialista iniciado por el ‘Chepo’ de la Torre, los seis partidos que disputaron Cuba y Granada, terminaron en abultadas goleadas, lo cual era la enmienda. 240 mil personas engañadas tan solo en las tribunas, millones contando las transmisiones.

Cabe señalar que acerca de este caso, Chris Eaton, jefe de seguridad de FIFA confirmó que se detectaron patrones irregulares de apuestas, no obstante CONCACAF aseguró que no había anomalías, y como muchos otros casos no ha sido sancionado.

Perumal afirmaba estar seguro al menos de esos seis partidos, aunque no fueron los únicos; uno de los que también se volvieron sospechosos es el México vs Salvador, el cual terminó 5 a 0, con goles de Juárez, De Nigris, y el Chicharito, quienes se creían grandes goleadores; no obstante el mínimo esfuerzo de los arqueros y defensas se volvió más sospechoso aunado al hecho de que El Salvador fue otra selección que Perumal contrató para arreglar partidos en las eliminatorias mundialistas de 2010, incluido el partido que dio el pase al mundial a la selección de Honduras.

Las sospechas sobre El Salvador sí fueron investigadas con mayor seriedad, pero no de parte de FIFA ni de CONCACAF, fue la Federación Salvadoreña de Futbol, quien realizó una investigación que concluyó que efectivamente el 5 a 0 contra México y otros partidos más, estuvieron arreglados, lo cual provocó sanciones de por vida para 14 seleccionados.

Resulta contrastante la poca importancia que los grandes medios dieron a estas noticias, parecieran querer simular una pureza del deporte que en realidad está severamente manchada, y que debería implicar mayores consecuencias.

Es evidente también el daño que causó a la selección del tricolor esta manipulación de partidos, pues con una diferencia de 10 goles a favor en dos juegos, el ‘Chepo’ creyó equivocadamente que había encontrado la forma de juego y base para su selección, no obstante estos mismos jugadores fracasaron posteriormente en las eliminatorias.

FIFA y CONCACAF de igual forma parecen querer encubrir los crímenes y que no se difunda la suciedad que ha alcanzado al futbol, la cual llega a los mayores niveles…¿Al mundial?, sí, incluso al mundial, Perumal afirma por ejemplo el caso del director de porteros de la selección de Ghana en el mundial de 2006, quien era colaborador de las mafias de apuestas, y quien ayudó para arreglar el partido de Ghana contra Brasil.

De comprobarse también esto, debería generarse también un fuerte debate mundial pues el mayor goleador en la historia de los mundiales, no debería de serlo; Ronaldo, uno de sus 15 goles en mundiales fue ante un portero de Ghana que parece regalarse de forma inexplicable en dicho partido; este encuentro tampoco ha generado sanciones de parte de FIFA.

Una de las cuestiones más preocupantes es que la de Singapur es solo una de las mafias de apuestas que operan arreglando partidos de futbol a nivel mundial, por ejemplo el partido entre Ghana y Brasil, habría sido arreglado por Lee Chin, otro ajustador con su propio historial, según confirmó Declan Hill para el diario Der Spiegel.

 

continuará…

(Clic aquí para leer la primera parte)

 

Nicolás Franco Wem
Huellas de México

ComparteShare on Facebook95Tweet about this on Twitter0Share on Google+3Email this to someone

Written By Nicolás Franco Wem

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *