Arte en marfil

Por Amaury Vite (Publicado 20 de febrero del 2018)
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Procedente del continente asiático, el tallado de marfil ha dado como resultado a una de las creaciones artísticas más impresionantes debido a su detalle y ornamentación. Para deleite del público, el Museo Soumaya abre permanentemente la exhibición Asia en Marfil, misma que explora materiales como el marfil, textiles, biombos, cerámica, y óleo, cabe preguntar si esta es oportunidad que solo se enfoca en la apreciación estética de las piezas ante un contexto caracterizado de problemas ambientales.

La colección ubicada en la Galería 2 ofrece un recorrido mediante 600 piezas de marfil, creadas entre el siglo XIX y XX y procedentes de Japón, China, e India. El marfil, el material predominante de la exhibición proviene de incisivos de distintas especies animales, así sean paquidermos, morsas, narvales, ballenas, rinocerontes.

La exposición se divide en varios temas, en el primero es el legado cultural; en el segundo se aborda la interpretación de Occidente desde Asia; el tercero resume el encuentro entre continentes; y el cuarto es la inspiración occidental de Asia y el comercio con América.

Una de las primeras piezas frente a la entrada de la exposición son los Luohans, figuras de origen chino, elaboradas en talla de marfil y con base de madera, estos representan a los aprendices de Buda, por tal razón la posición de sus cuerpos y pies cruzados simbolizan la armonía.

En la muestra están presentes piezas de una complejidad mayúscula como La Madre Emperatriz, quien dispensa fortuna, es una pieza con bastantes aspectos interesantes, la plataforma de creación fue un incisivo de mamut del Pleistoceno, a la cual se le agregó policromía, con una base de madera que no escatima en el nivel de ornamentación de la escultura.

De acuerdo con los dibujos presentados en la exhibición, fueron los misioneros europeos un factor fundamental en el sincretismo cultural con países como Japón, China, y Filipinas, esta fusión se manifiesta en esculturas y piezas como San José, Sagrada Familia, Alegoría de la Encarnación, San Sebastián, todas de tradición judeocristiana, pero cuya función fue el adoctrinamiento en oriente.

En lo que refiere a pinturas sobre acuarela como “San Francisco Javier Bautiza a un infiel en tierras de Oriente” el uso de hilos de plata y oro, seda, terciopelo, plumas y pedrería, remarcan la suntuosidad de la colección.

Es relevante tomar en cuenta la intención con la que se tallaron estas esculturas asiáticas, y es que el budismo es una práctica y filosofía, por lo que las piezas decorativas simbolizan el aprendizaje.

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Written By Max Vite

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