agosto 11, 2013 By Huellas de México

Traerá Timbre 4 al FIC propuestas de crítica ácida y humor negro

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Un grupo teatral que nació en el fondo de una casa en Buenos Aires y que fue evolucionando hasta convertirse en uno de los protagonistas privilegiados de la escena contemporánea en Argentina, Timbre 4, llega a México para presentar en el 41 Festival Internacional Cervantino La omisión de la familia Coleman y El viento en un violín, con la dirección del actor y dramaturgo Claudio Tolcachir.

“Claudio comenzó a montar teatro en su casa hace 10 años, en 2001, lo cual fue evolucionado, después creó aulas para dar talleres”, relató el productor de la compañía Jonathan Zak, en entrevista telefónica.
La omisión de la familia Coleman, tras alcanzar el éxito en más de 10 naciones y en unos 50 festivales —donde consiguió una docena de premios—, ahora llega a México para mostrar, con cierto humor negro, una nueva configuración de familia, el amor, las tragedias a las que se enfrenta y la falta de herramientas para solucionarlas.

En tanto que en El viento en un violín, obra más reciente que ha recorrido ya España, Francia, Argentina y Colombia, narra la historia de una familia de mujeres marginadas que pretende seducir a un hombre adinerado para que éste les conceda la posibilidad de tener un hijo legítimo.

“La omisión de la familia Coleman lleva ya 10 años trabajo, de larga improvisación y mucho humor. Claudio Tolcachir recurre a esto para hacer las tragedias digeribles, pues asuntos asfixiantes y verdaderamente terribles los hace divertidos”, señaló Jonathan Zak.

“Al ser un montaje en el que hay improvisación se requirieron varios meses de trabajo, pues llegamos de no tener nada a hacer el texto de la obra, la cual contiene también muchas omisiones, por lo que la respuesta a la pregunta de que cuál es la omisión de la familia Coleman es incierta, pues cada espectador puede decidir una diferente”, expuso el productor.

“Ser actor es mi primer amor y este sentimiento es lo que tienen en común estas dos obras”, definió en alguna ocasión Claudio Tolcachir. En La omisión se retrata “la experiencia de la mayor de las soledades: la compartida con aquellos a los que uno, supuestamente, está condenado a amar: la familia. La familia desestructurada, lo cual resulta de lo más normal”.


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