Urge mejorar transporte público para reducir gases de efecto invernadero

ComparteShare on Facebook1Tweet about this on Twitter1Share on Google+0Email this to someone

En México, el uso de vehículo por cada 43 Kilómetros genera de 261 a 344 gramos de Dióxido de Carbono (CO2) que equivale a 11.23 kilogramos, los cuales sumados en un año representan 4.1 toneladas.

Al participar en el seminario Oportunidades de un futuro bajo en Carbono en México, Laura Ballesteros Mancilla, experta en políticas públicas y regulación de movilidad, consideró necesaria la implementación de políticas públicas que hagan más eficiente el transporte público, ya que estudios demuestran que el uso desmesurado del automóvil ha originado en las grandes ciudades altos índices de contaminación que afectan principalmente la salud.

Explicó que nuestras ciudades viven una extrema motorización en específico las ciudades mexicanas debido a la inversión en infraestructura urbana orientada hacia el automóvil, mencionó que los presupuestos del país a nivel federal y local han venido orientándose hacia el uso de vehículos particulares desde hace varias décadas y precisamente el reparto modal hoy en las urbes está orientado al consumo del vehículo.

Ballesteros Mancilla reconoció que ha sido entre 73 y 75 por ciento de los presupuestos federales que se han destinado a la inversión en infraestructura gris, “estamos hablando de ensanchamiento de vialidades elevadas o segundos pisos y de estacionamientos, y hoy las consecuencias son claras, al menos en la Ciudad de México, hay 5.5 millones de automóviles circulando”.

Hoy sabemos, dijo la especialista en movilidad, que el segundo piso en la Ciudad de México sólo incrementó 34% el tránsito vehicular hacia la zona centro.

“La Ley de Movilidad permitió amarrarle las manos a los tomadores de decisiones, con decisiones discrecionales hacia infraestructura gris (para el carro) que tanto daño le hizo a la ciudad y (la ley permitió) orientarla a transporte público sustentable y movilidad no motorizada”.

En el panel Construyendo un país bajo en carbono desde la políticas públicas consideró necesario reconocer el derecho a la movilidad, la cual debe permitir el derecho a la salud, a un ambiente sano, al trabajo, a la educación y el derecho a la ciudad, por lo que precisó que mientras no esté garantizado, vamos a seguir teniendo población profundamente marginada, sobre todo en las periferias que no pueden tener este acceso.

“Hay 30 millones de viajes, necesitamos apoyo presupuestal, bonos internacionales, la CDMX, sacó recientemente los bonos verdes, una innovación reciente para invertir en infraestructura sustentable y cambiar el paradigma; hacienda y finanzas necesitan alinearse con las políticas de sustentabilidad y bajo carbono.

El subsidio a la tenencia, la inversión en infraestructura para automóviles, segundos pisos, deprimidos, etc, han sido algunos de los factores que han fomentado el uso del automóvil, dejando de lado la inversión para transporte público menos contaminante, con lo cual se podría reducir sustancialmente las emisiones contaminantes.

En las ciudades los fallecimientos por problemas de salud, derivados por la contaminación, van en aumento; entre las enfermedades más comunes se encuentran las relacionadas con afectaciones cardiovasculares, infecciones respiratorias agudas, asma y padecimientos del corazón, situaciones que conllevan a muerte prematura,principalmente de niños y adultos mayores.

Cabe precisar que Laura Ballesteros será una de las especialistas participantes en la décima edición del Congreso Internacional de Transporte a realizarse del 19 al 21 de abril en el Parque Bicentenario de la Ciudad de México.

ComparteShare on Facebook1Tweet about this on Twitter1Share on Google+0Email this to someone

Written By Max Vite

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *